05 Mayo 2010 Seguir en 
LONDRES.- El renovador líder conservador David Cameron se afianzó como favorito de los comicios generales de mañana en Gran Bretaña, sobre las que planea, por primera vez desde 1974, la amenaza de un Parlamento sin mayoría absoluta. Según sondeos, los "tories", que sueñan con volver al poder después de tres gobiernos laboristas consecutivos, obtendrán entre el 33% y el 37% de los votos. Los laboristas del primer ministro Gordon Brown (entre 28% y 29%), luchan por el segundo puesto con los liberal demócratas de Nick Clegg, que ha perdido un poco de fuelle pero que puede tener la llave de un gobierno laborista.
La ventaja conservadora parece insuficiente para dar a Cameron la mayoría absoluta de 326 escaños en los Comunes, la Cámara baja, debido al peculiar sistema electoral vigente. Por otra parte, este sistema favorece claramente a los laboristas, que podrían lograr menos sufragios que nadie, pero más diputados. Sin embargo, una encuesta del instituto Ipsos Mori en 57 del centenar de circunscripciones consideradas decisivas, sugirió por primera vez que Cameron puede obtener una corta mayoría absoluta de dos escaños.
Con la cabeza
Ante esta incertidumbre, provocada en parte por la irrupción de Clegg en la lid, conservadores y laboristas tratarán hasta el último minuto de convencer a los numerosos indecisos. Brown, que busca legitimar en las urnas el cargo que heredó en 2007 de Tony Blair, dijo ayer que asumirá su plena responsabilidad si su partido pierde las elecciones. Esto fue interpretado como una admisión de la derrota, sobre todo después de que dos ministros de su gobierno instaron a votar "con la cabeza, no con el corazón". Con ello sugirieron que en aquellas circunscripciones en las que la batalla electoral sea entre conservadores y liberales demócratas, los votantes laboristas apoyen a los últimos. (AFP-NA)
La ventaja conservadora parece insuficiente para dar a Cameron la mayoría absoluta de 326 escaños en los Comunes, la Cámara baja, debido al peculiar sistema electoral vigente. Por otra parte, este sistema favorece claramente a los laboristas, que podrían lograr menos sufragios que nadie, pero más diputados. Sin embargo, una encuesta del instituto Ipsos Mori en 57 del centenar de circunscripciones consideradas decisivas, sugirió por primera vez que Cameron puede obtener una corta mayoría absoluta de dos escaños.
Con la cabeza
Ante esta incertidumbre, provocada en parte por la irrupción de Clegg en la lid, conservadores y laboristas tratarán hasta el último minuto de convencer a los numerosos indecisos. Brown, que busca legitimar en las urnas el cargo que heredó en 2007 de Tony Blair, dijo ayer que asumirá su plena responsabilidad si su partido pierde las elecciones. Esto fue interpretado como una admisión de la derrota, sobre todo después de que dos ministros de su gobierno instaron a votar "con la cabeza, no con el corazón". Con ello sugirieron que en aquellas circunscripciones en las que la batalla electoral sea entre conservadores y liberales demócratas, los votantes laboristas apoyen a los últimos. (AFP-NA)
Los partidos chicos no cuentan
LONDRES.- Por sistema electoral, sólo un candidato por distrito, el más votado, llega al Parlamento. Los votos para sus rivales no tienen ningún valor, lo que perjudica a los partidos más pequeños, que pueden obtener un buen porcentaje de votos a nivel nacional y quedarse sin representantes parlamentarios. En consecuencia, el porcentaje de votos no refleja la distribución de fuerzas en el Parlamento. Por otra parte, si ningún partido logra la mayoría absoluta, se formará lo que se conoce como "hung parliament", en el que una de las dos grandes fuerzas -laboristas o conservadores- tendrá que aliarse con un partido menor para obtener más de la mitad de los 650 escaños. Otra posibilidad es que alguno de los dos partidos forme un gobierno en minoría con apoyo de grupos minoritarios o de diputados en particular. De todos modos, Gordon Brown tendría prioridad para intentar formar gobierno. Si ganan los "tories", pero por poco no logran la mayoría absoluta, podrán hacer un pacto con grupos reducidos o con diputados independientes. (DPA)







