20 Abril 2003 Seguir en 
FILADELFIA.- Si Estados Unidos tiene éxito con su plan de posguerra, no será la primera vez que haya jugado un papel fundamental en el cambio de los gobernantes de ese país. Al menos eso afirma Roger Morris, quien dice que la Agencia Central de Inteligencia (CIA) estuvo involucrada en dos golpes en Irak durante la Guerra Fría, incluido el de 1968 que colocó a Saddam Hussein en camino firme hacia el poder. "Esto lo lleva a uno por un sendero más largo y oscuro en lo que concierne a la culpabilidad estadounidense" sobre lo que pasó en el Irak de los últimos años, dijo Morris, un ex funcionario del Departamento de Estado que integró el Consejo Nacional de Seguridad en los gobiernos de Lyndon Johnson y de Richard Nixon.
Según Morris, en 1963 -dos años después del fallido intento estadounidense de derrocar al gobierno cubano- la CIA ayudó a organizar un sangriento golpe en Irak que depuso al gobierno de tendencia prosoviética del general Abdel-Karim Kassem. "Como en Irán en 1953, hubo dinero y participación en el terreno por parte de los estadounidenses", dijo en referencia a un golpe apoyado por EE.UU. que regresó al poder al sha de Irán.
Kassem, quien había permitido a los comunistas tomar puestos de responsabilidad en el gobierno, murió ametrallado y el país cayó en las manos del Partido Baas. En ese tiempo, Saddam era un miembro de Baas que estudiaba leyes en El Cairo, uno de los lugares donde la CIA planeó el golpe de Estado, según Morris. De hecho, dice que el ex líder iraquí, calificado por el presidente George W Bush como uno de los "dictadores más brutales" de la historia, colaboraba con la CIA en esos días. (Un portavoz de la CIA dijo que la denuncia de que Saddam recibió alguna vez pagos de la agencia de Inteligencia es ridícula, aunque declinó hacer comentarios sobre las otras afirmaciones de Morris).
El engendro
Cinco años después, en 1968, Morris dice que la CIA alentó una revuelta palaciega entre elementos del Baas encabezada por el viejo mentor de Hussein, Ahmed Hassan al-Bakr, quien le entregaría las riendas del poder a su ambicioso protegido en 1979. "Es un régimen incuestionablemente generado por Estados Unidos", afirma. Esta versión de la historia difiere totalmente de la actual retórica estadounidense sobre Irak.
Morris, quien renunció al Consejo de Seguridad Nacional a causa de la invasión de Estados Unidos a Camboya en 1970, dice que conoció los detalles de las maniobras estadounidenses en Irak de funcionarios de la CIA de la época. Actualmente, a los 65 años, Morris es un biógrafo de Nixon y está escribiendo un libro sobre acciones encubiertas de Estados Unidos en Afganistán e Irak. (Reuter)
Según Morris, en 1963 -dos años después del fallido intento estadounidense de derrocar al gobierno cubano- la CIA ayudó a organizar un sangriento golpe en Irak que depuso al gobierno de tendencia prosoviética del general Abdel-Karim Kassem. "Como en Irán en 1953, hubo dinero y participación en el terreno por parte de los estadounidenses", dijo en referencia a un golpe apoyado por EE.UU. que regresó al poder al sha de Irán.
Kassem, quien había permitido a los comunistas tomar puestos de responsabilidad en el gobierno, murió ametrallado y el país cayó en las manos del Partido Baas. En ese tiempo, Saddam era un miembro de Baas que estudiaba leyes en El Cairo, uno de los lugares donde la CIA planeó el golpe de Estado, según Morris. De hecho, dice que el ex líder iraquí, calificado por el presidente George W Bush como uno de los "dictadores más brutales" de la historia, colaboraba con la CIA en esos días. (Un portavoz de la CIA dijo que la denuncia de que Saddam recibió alguna vez pagos de la agencia de Inteligencia es ridícula, aunque declinó hacer comentarios sobre las otras afirmaciones de Morris).
El engendro
Cinco años después, en 1968, Morris dice que la CIA alentó una revuelta palaciega entre elementos del Baas encabezada por el viejo mentor de Hussein, Ahmed Hassan al-Bakr, quien le entregaría las riendas del poder a su ambicioso protegido en 1979. "Es un régimen incuestionablemente generado por Estados Unidos", afirma. Esta versión de la historia difiere totalmente de la actual retórica estadounidense sobre Irak.
Morris, quien renunció al Consejo de Seguridad Nacional a causa de la invasión de Estados Unidos a Camboya en 1970, dice que conoció los detalles de las maniobras estadounidenses en Irak de funcionarios de la CIA de la época. Actualmente, a los 65 años, Morris es un biógrafo de Nixon y está escribiendo un libro sobre acciones encubiertas de Estados Unidos en Afganistán e Irak. (Reuter)







