19 Abril 2003 Seguir en 
Washington.- Donald Rumsfeld, secretario de Defensa de Estados Unidos, definió a Irak como "un gigantesco laboratorio" en el que el Ejército norteamericano aprende cosas muy necesarias para futuras operaciones bélicas y consideró probable que haya guerras parecidas en el futuro.
"Tenemos que organizarnos y reformar algunos de nuestros servicios para que la transición, ese momento en que un régimen desaparece y la nueva administración no existe aún, sea menos agitada", dijo el funcionario. Rumsfeld y el presidente de la Junta de Jefes de Estado Mayor, general Richard Myers, organizaron una reunión con decenas de soldados y trabajadores del Pentágono para someterse a sus preguntas.
Siria fue citada como "posible" futuro enemigo, aunque el general Myers especificó que era todavía pronto para predecir una nueva guerra en Medio Oriente y que ello, en último caso, dependería del presidente George W. Bush y del resultado de sus consultas con gobiernos aliados.
Colaboración
Rumsfeld indicó que los militares estadounidenses no encontrarán armas de destrucción masiva en Irak a menos que obtengan ayuda de alguien que sepa dónde están escondidas. "No creo que descubramos nada", señaló el funcionario tras el encuentro con empleados del Pentágono.
"No es como una búsqueda del tesoro, que uno anda por ahí mirando por todos lados, esperando encontrar algo", apuntó. El personal de EEUU que busca el armamento está entrenado para tratar cualquier arma descubierta en una manera consecuente con la preservación de las evidencias y el mantenimiento de la cadena de custodia, indicó Rumsfeld.
El jefe del Pentágono expresó los temores de su gobierno de que en caso de que se hallen armas de destrucción masiva en Irak se acuse de maniobras de engaño a EEUU. Los lugares potenciales de ese tipo de hallazgos deben ser resguardados como "lugares de un crimen", para garantizar el mejor control posible de las pruebas, dijeron. Además, Rumsfeld expresó que es de esperar que ciertos países y personas afirmarán que EEUU puso por sí mismo armas químicas o biológicas en los presuntos lugares de hallazgo. (DPA-Reuter-Especial)
"Tenemos que organizarnos y reformar algunos de nuestros servicios para que la transición, ese momento en que un régimen desaparece y la nueva administración no existe aún, sea menos agitada", dijo el funcionario. Rumsfeld y el presidente de la Junta de Jefes de Estado Mayor, general Richard Myers, organizaron una reunión con decenas de soldados y trabajadores del Pentágono para someterse a sus preguntas.
Siria fue citada como "posible" futuro enemigo, aunque el general Myers especificó que era todavía pronto para predecir una nueva guerra en Medio Oriente y que ello, en último caso, dependería del presidente George W. Bush y del resultado de sus consultas con gobiernos aliados.
Colaboración
Rumsfeld indicó que los militares estadounidenses no encontrarán armas de destrucción masiva en Irak a menos que obtengan ayuda de alguien que sepa dónde están escondidas. "No creo que descubramos nada", señaló el funcionario tras el encuentro con empleados del Pentágono.
"No es como una búsqueda del tesoro, que uno anda por ahí mirando por todos lados, esperando encontrar algo", apuntó. El personal de EEUU que busca el armamento está entrenado para tratar cualquier arma descubierta en una manera consecuente con la preservación de las evidencias y el mantenimiento de la cadena de custodia, indicó Rumsfeld.
El jefe del Pentágono expresó los temores de su gobierno de que en caso de que se hallen armas de destrucción masiva en Irak se acuse de maniobras de engaño a EEUU. Los lugares potenciales de ese tipo de hallazgos deben ser resguardados como "lugares de un crimen", para garantizar el mejor control posible de las pruebas, dijeron. Además, Rumsfeld expresó que es de esperar que ciertos países y personas afirmarán que EEUU puso por sí mismo armas químicas o biológicas en los presuntos lugares de hallazgo. (DPA-Reuter-Especial)







