La región perdió un billón de dólares por las guerras

La guerra también frustró la creación de entre cuatro y cinco millones de puestos de trabajo

19 Abril 2003
IRAK.- "En los últimos 12 años, la guerra fue la responsable directa de que la región perdiese unos U$S 600.000 millones en ingresos. Ahora, como consecuencia del último conflicto en Irak, esas pérdidas se incrementarán hasta el billón de dólares. La guerra también frustró la creación de entre cuatro y cinco millones de puestos de trabajo. Contando la guerra que concluyó, esta cifra se elevará en otros dos millones". Estas cifras utilizó en un discurso en Beirut el lunes pasado, el egipcio Mervat Tallawy, secretario ejecutivo de la Comisión Económica y Social de Naciones Unidas para el Oeste Asiático (Escwa, en sus siglas en inglés).
El impacto de ambas guerras para las economías de Irak y de sus vecinos será, por tanto, de un billón de dólares, una cifra casi equivalente al producto interior bruto (PIB) español de dos años.
Desde la guerra del Golfo en 1991, el ritmo de crecimiento de la renta per cápita de los países árabes fue, en promedio, el más bajo del mundo. Irak estaba a la altura de Portugal antes de la guerra de 1991 y ahora está al nivel de Somalia.
La permanente situación de conflicto en la zona, real o latente, se agravó por el constante descenso de la inversión en la región y de los ingresos por transporte y turismo, además del declive del comercio intrarregional entre los países árabes, según la ONU.

Daños colaterales
A esto agrega el gasto militar en la zona, que duplicó la media mundial en la última década, y todos los costos de seguros y reaseguros se dispararon, además de otros que hundieron prácticamente todo el comercio regional. A ello hay que sumar la destrucción de edificios e infraestructuras. La Comisión de Naciones Unidas para el Oeste de Asia necesita un período de reflexión, según Mervat Tallawy, al objeto de "reconsiderar su función y sus prioridades".
Otras economías de la región sufrirán directamente el impacto de la desaparición casi por completo del comercio con Irak e incluso la interrupción de los intercambios, puesto que el territorio iraquí conecta varios mercados. Tales son los casos de Jordania o de Turquía que, además, se perjudicarán por los efectos adversos del conflicto sobre el transporte aéreo y el turismo. (Especial)

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