26 Abril 2010 Seguir en 
Salta, allá vamos
Analizando el rendimiento de varios jugadores en el inicio del Clausura, la pretemporada en Salta no fue suficiente. Es más: fue contraproducente para las aspiraciones de Atlético. Varios no llegaron bien físicamente y otros tantos se lesionaron a la primera de cambio. Algo falló en "La Linda". Para colmo, al equipo le faltó competencia y disputó amistosos con equipos de medio pelo para abajo. Se falló donde no se debía fallar.
Mal de local
Hasta hace un año, el estadio Monumental era una verdadera fortaleza. Sin embargo, en Primera la cosa cambió. En el Apertura la condición de local se hizo sentir en varios cotejos, algo que nunca sucedió en este Clausura. Atlético no ganó en casa y apenas cosechó empates contra Huracán, Argentinos, Newell's, Banfield, River y Central. El "decano" falló en una fórmula indispensable para mantener la categoría.
Faltaron goles
Más allá de los nombres, Atlético padeció la falta de pimienta ofensiva en el Clausura. De ahí que la cuesta se haya hecho tan empinada. En el Apertura el equipo anotó 24 tantos, mientras que a lo largo de las 16 fechas de este torneo apenas marcó 10. Las aspiraciones de un equipo se sustentan con goles. El "decano", en este caso, extrañó demasiado a sus artilleros, esos que antes brillaban con luz propia.
¿Y los proyectos?
El vértigo del fútbol de Primera no da tiempo a acomodar los pies sobre la Tierra. Cuando Rivoira empezó a tambalear en el banco "decano", la dirigencia lo hizo a un costado. Lo mismo con Osvaldo Sosa, de muy buena labor en el cierre del torneo Apertura. El mal comienzo en el Clausura terminó costando la cabeza de "Chiche". Gómez llegó como un salvador pero, al final, es el que peores resultados sacó.
Malditas lesiones
La enfermería "decana" varias veces estuvo colmada. Raúl Saavedra, Luis Rodríguez, Juan Pablo Pereyra, Johnatan Blanes y Fabio Escobar, entre otros, fueron los jugadores de Atlético que más golpes sufrieron. "Pulguita" no hizo la pretemporada en enero y sintió el desgaste. Su tobillo izquierdo no lo dejó vivir. Para colmo, Atlético cambió dos veces de jefe de departamento médico. Algo pasó y no supieron cómo solucionarlo.
El recambio
Muchos integrantes del plantel ya cumplieron un ciclo. Habrá que ver qué sucede con ellos. La mayoría, inclusive los jugadores del club -que son pocos- emigrarán. Ese es el primer problema a resolver por la nueva dirigencia. En dos meses habrá elecciones, pero tanto tiempo no se puede aguardar para tomar decisiones. Habrá que llegar a un rápido consenso, porque el próximo certamen está a la vuelta de la esquina.
Caprichos de todo tipo
Salvo Gómez, que no tuvo ni voz ni voto en el tema, tanto Héctor Rivoira como Osvaldo Sosa se pusieron tercos a la hora de hablar de refuerzos. "Chulo" apostó por la base del campeón de la "B" Nacional y esperó en vano la llegada de jugadores de renombre que nunca pisaron el Monumental. "Chiche", en cambio, trajo dos y dejó ir a tres: Matías García, Pablo Calandria y Héctor Desvaux, los "exiliados", que quizás podrían haber servido.
Los refuerzos
Resulta complicado aprobar a los jugadores que llegaron al club. Matías Escobar no fue tenido en cuenta por ninguno de los tres DT. ¿Para qué vino, entonces? Johnatan Blanes llegó de Uruguay con chapa de crack, pero tampoco tuvo su chance. Calandria se fue sin pena ni gloria, lo mismo que Desvaux. Claudio Vargas dejó lo suyo, aunque tampoco gravitó. Fabio Escobar acusó factura de goleador pero... A Moreira, que era titular, Gómez lo borró. En fin.
Analizando el rendimiento de varios jugadores en el inicio del Clausura, la pretemporada en Salta no fue suficiente. Es más: fue contraproducente para las aspiraciones de Atlético. Varios no llegaron bien físicamente y otros tantos se lesionaron a la primera de cambio. Algo falló en "La Linda". Para colmo, al equipo le faltó competencia y disputó amistosos con equipos de medio pelo para abajo. Se falló donde no se debía fallar.
Mal de local
Hasta hace un año, el estadio Monumental era una verdadera fortaleza. Sin embargo, en Primera la cosa cambió. En el Apertura la condición de local se hizo sentir en varios cotejos, algo que nunca sucedió en este Clausura. Atlético no ganó en casa y apenas cosechó empates contra Huracán, Argentinos, Newell's, Banfield, River y Central. El "decano" falló en una fórmula indispensable para mantener la categoría.
Faltaron goles
Más allá de los nombres, Atlético padeció la falta de pimienta ofensiva en el Clausura. De ahí que la cuesta se haya hecho tan empinada. En el Apertura el equipo anotó 24 tantos, mientras que a lo largo de las 16 fechas de este torneo apenas marcó 10. Las aspiraciones de un equipo se sustentan con goles. El "decano", en este caso, extrañó demasiado a sus artilleros, esos que antes brillaban con luz propia.
¿Y los proyectos?
El vértigo del fútbol de Primera no da tiempo a acomodar los pies sobre la Tierra. Cuando Rivoira empezó a tambalear en el banco "decano", la dirigencia lo hizo a un costado. Lo mismo con Osvaldo Sosa, de muy buena labor en el cierre del torneo Apertura. El mal comienzo en el Clausura terminó costando la cabeza de "Chiche". Gómez llegó como un salvador pero, al final, es el que peores resultados sacó.
Malditas lesiones
La enfermería "decana" varias veces estuvo colmada. Raúl Saavedra, Luis Rodríguez, Juan Pablo Pereyra, Johnatan Blanes y Fabio Escobar, entre otros, fueron los jugadores de Atlético que más golpes sufrieron. "Pulguita" no hizo la pretemporada en enero y sintió el desgaste. Su tobillo izquierdo no lo dejó vivir. Para colmo, Atlético cambió dos veces de jefe de departamento médico. Algo pasó y no supieron cómo solucionarlo.
El recambio
Muchos integrantes del plantel ya cumplieron un ciclo. Habrá que ver qué sucede con ellos. La mayoría, inclusive los jugadores del club -que son pocos- emigrarán. Ese es el primer problema a resolver por la nueva dirigencia. En dos meses habrá elecciones, pero tanto tiempo no se puede aguardar para tomar decisiones. Habrá que llegar a un rápido consenso, porque el próximo certamen está a la vuelta de la esquina.
Caprichos de todo tipo
Salvo Gómez, que no tuvo ni voz ni voto en el tema, tanto Héctor Rivoira como Osvaldo Sosa se pusieron tercos a la hora de hablar de refuerzos. "Chulo" apostó por la base del campeón de la "B" Nacional y esperó en vano la llegada de jugadores de renombre que nunca pisaron el Monumental. "Chiche", en cambio, trajo dos y dejó ir a tres: Matías García, Pablo Calandria y Héctor Desvaux, los "exiliados", que quizás podrían haber servido.
Los refuerzos
Resulta complicado aprobar a los jugadores que llegaron al club. Matías Escobar no fue tenido en cuenta por ninguno de los tres DT. ¿Para qué vino, entonces? Johnatan Blanes llegó de Uruguay con chapa de crack, pero tampoco tuvo su chance. Calandria se fue sin pena ni gloria, lo mismo que Desvaux. Claudio Vargas dejó lo suyo, aunque tampoco gravitó. Fabio Escobar acusó factura de goleador pero... A Moreira, que era titular, Gómez lo borró. En fin.

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