Dueño de enternecedoras canciones que, tan políticas como románticas, están de moda, Ismael Serrano habló con LA GACETA y señaló que cantar es una terapia, "una necesidad inmediata que, de momento, funciona". Serrano realizará más de una decena de conciertos en la Argentina, pero en Tucumán, se ha generado una particular expectativa por su presencia, ya que una semana antes de subir al escenario del Alberdi, más de la mitad de las entradas de la sala se habían vendido con anticipación. Serrano le anticipó a este diario que se presentará con un guitarrista, y que además de los temas de su último CD "La traición de Wendy", hará un repaso por todas sus creaciones.
Sus canciones tienen que ver con lo que lo emociona
Para Ismael Serrano cantar es una terapia, "una necesidad inmediata, que de momento funciona". Así le contó a LA GACETA el cantautor español en una entrevista telefónica que le hizo, horas antes de que viajara a Córdoba. El artista programó más de una decena de recitales en todo el país, como parte de una gira más general por América Latina, y está asombrado de la dimensión que tiene su obra en el país. "No sabía que era tan conocido, en realidad todo esto es muy emocionante, y estoy viviendo días muy intensos, profundamente conmovedores; me siento muy conmovido con este recibimiento".
Conocido ampliamente por temas como "Papá, cuéntame otra vez", Serrano aclaró que no compone para transformar el mundo, "lo que sería muy pretencioso".
Lo que afecta
El artista actuará mañana a las 22 en el Teatro Alberdi, y llegará al mediodía, después de cumplir dos shows en la provincia mediterránea.
- Entre romántico y politizado, sus composiciones tienen a la realidad como motivo principal.
- Le canto a todo lo que me emociona. Hay historias de amor y desamor, y otras son de cosas que me afectan desde las noticias, como es todo lo que ocurre en el mundo, y que creo que merecen una canción de amor, o una social y política, en cada caso.
- Un diario afirmó que usted "dice las cosas que las mujeres quieren oír de su boca".
- No estaría de acuerdo con esa apreciación. Yo digo lo que quiero decir y pienso lo que digo. Mis temas no están mediatizados, no hago mis canciones por lo que espera oír la gente.
- ¿Por qué canta?
- Cantar es una terapia, una necesidad inmediata, y de momento funciona.
- ¿Cree que con sus canciones se puede transformar esa realidad que critica o cuestiona?
- Ojalá, pero no compongo para transformar, canto para sentirme menos solo, para comparar y compartir los sentimientos solidarios, para que me hagan compañía, no para cambiar el mundo lo que sería demasiado pretencioso o petulante de mi parte.
- Cuando habla del amor o desamor, ¿son sus propias historias?
- Tengo 29 años, y me siento cada vez menos joven. Son historias biográficas, historias que viví y sentí, y otras de las que fui testigo.
-¿ Cómo será el show en Tucumán, igual que en el resto del país?
- Me presentaré con un guitarrista. Habrá guitarras y voz, y haremos un repaso de todos mis trabajos anteriores, no únicamente los del último álbum que edité, "La traición de Wendy".
El movimiento de los cantautores
En los primeros años de la década de los 90 surge en Madrid un nuevo circuito de bares y cafés (Libertad 8, Galileo, Nuevos Juglares) con música en directo que pronto propicia la aparición de un grupo de jóvenes cantautores que recuerda a aquellos que surgieron, 20 años atrás, para alzar sus voces contra la situación política del momento. Evidentemente, la España de entonces ya no era la misma que la de dos décadas atrás, pero este grupo de jóvenes y también el numeroso público que pronto comienza a congregarse en torno a ellos, cree que aún hay que seguir atento a lo que ocurre alrededor.
Es a principios de 1996 cuando el movimiento deja de ser un fenómeno para convertirse en una realidad que desborda el aforo de estos locales. Así, ese mismo año, Ismael Serrano firma con la entonces multinacional Polygram (actualmente convertida en Universal) y edita su primer disco Atrapados en azul (1997). Canciones como "Papá cuéntame otra vez", "Vértigo" o "Amo tanto la vida" se convierten entonces en verdaderos himnos para los jóvenes a este lado y al otro del Atlántico, puesto que en países como Argentina (en abril de 2001 llenó el teatro Gran Rex de Buenos Aires tocando ante 4,000 personas) y Chile el fenómeno de la nueva generación de cantautores es tan bien acogido como ya lo fue en su día el movimiento cubano de la nueva trova.
Su primera incursión en la industria discográfica es premiada con la nominación como "Mejor Autor Revelación" de los Premios de la Música.
Una vinculación directa con determinadas causas
El movimiento de la canción de autor no es sólo musical, sino que está estrechamente ligado a los movimientos solidarios, de modo que Ismael Serrano se compromete para siempre y desde siempre con causas como las de las Madres de la Plaza de Mayo y los zapatistas de México, los actos contra el racismo y la xenofobia y cualquier acto social que lo merezca (en diciembre de 2001 cerró con un concierto la manifestación contra la Ley de Ordenación Universitaria, LOU, a la que acudieron más de 300.000 personas de todo el país). Toda esta temática social aparece reflejada en canciones como "México insurgente" (de su primer álbum), "A las madres de mayo" o "Vine del norte", pertenecientes ambas a su segundo disco "La memoria de los peces" (1998). Con este álbum no sólo mantiene su éxito, sino que lo aumenta volviendo a ser disco de platino en España, de oro en Argentina y se edita también en México y Uruguay.
A estas alturas, Serrano no sólo ha conseguido establecerse en el mundo de la música sino, además, cumplir el sueño de cantar junto a sus ídolos de juventud, y comparte escenario con artistas como Silvio Rodríguez.
Sus canciones tienen que ver con lo que lo emociona
Para Ismael Serrano cantar es una terapia, "una necesidad inmediata, que de momento funciona". Así le contó a LA GACETA el cantautor español en una entrevista telefónica que le hizo, horas antes de que viajara a Córdoba. El artista programó más de una decena de recitales en todo el país, como parte de una gira más general por América Latina, y está asombrado de la dimensión que tiene su obra en el país. "No sabía que era tan conocido, en realidad todo esto es muy emocionante, y estoy viviendo días muy intensos, profundamente conmovedores; me siento muy conmovido con este recibimiento".
Conocido ampliamente por temas como "Papá, cuéntame otra vez", Serrano aclaró que no compone para transformar el mundo, "lo que sería muy pretencioso".
Lo que afecta
El artista actuará mañana a las 22 en el Teatro Alberdi, y llegará al mediodía, después de cumplir dos shows en la provincia mediterránea.
- Entre romántico y politizado, sus composiciones tienen a la realidad como motivo principal.
- Le canto a todo lo que me emociona. Hay historias de amor y desamor, y otras son de cosas que me afectan desde las noticias, como es todo lo que ocurre en el mundo, y que creo que merecen una canción de amor, o una social y política, en cada caso.
- Un diario afirmó que usted "dice las cosas que las mujeres quieren oír de su boca".
- No estaría de acuerdo con esa apreciación. Yo digo lo que quiero decir y pienso lo que digo. Mis temas no están mediatizados, no hago mis canciones por lo que espera oír la gente.
- ¿Por qué canta?
- Cantar es una terapia, una necesidad inmediata, y de momento funciona.
- ¿Cree que con sus canciones se puede transformar esa realidad que critica o cuestiona?
- Ojalá, pero no compongo para transformar, canto para sentirme menos solo, para comparar y compartir los sentimientos solidarios, para que me hagan compañía, no para cambiar el mundo lo que sería demasiado pretencioso o petulante de mi parte.
- Cuando habla del amor o desamor, ¿son sus propias historias?
- Tengo 29 años, y me siento cada vez menos joven. Son historias biográficas, historias que viví y sentí, y otras de las que fui testigo.
-¿ Cómo será el show en Tucumán, igual que en el resto del país?
- Me presentaré con un guitarrista. Habrá guitarras y voz, y haremos un repaso de todos mis trabajos anteriores, no únicamente los del último álbum que edité, "La traición de Wendy".
El movimiento de los cantautores
En los primeros años de la década de los 90 surge en Madrid un nuevo circuito de bares y cafés (Libertad 8, Galileo, Nuevos Juglares) con música en directo que pronto propicia la aparición de un grupo de jóvenes cantautores que recuerda a aquellos que surgieron, 20 años atrás, para alzar sus voces contra la situación política del momento. Evidentemente, la España de entonces ya no era la misma que la de dos décadas atrás, pero este grupo de jóvenes y también el numeroso público que pronto comienza a congregarse en torno a ellos, cree que aún hay que seguir atento a lo que ocurre alrededor.
Es a principios de 1996 cuando el movimiento deja de ser un fenómeno para convertirse en una realidad que desborda el aforo de estos locales. Así, ese mismo año, Ismael Serrano firma con la entonces multinacional Polygram (actualmente convertida en Universal) y edita su primer disco Atrapados en azul (1997). Canciones como "Papá cuéntame otra vez", "Vértigo" o "Amo tanto la vida" se convierten entonces en verdaderos himnos para los jóvenes a este lado y al otro del Atlántico, puesto que en países como Argentina (en abril de 2001 llenó el teatro Gran Rex de Buenos Aires tocando ante 4,000 personas) y Chile el fenómeno de la nueva generación de cantautores es tan bien acogido como ya lo fue en su día el movimiento cubano de la nueva trova.
Su primera incursión en la industria discográfica es premiada con la nominación como "Mejor Autor Revelación" de los Premios de la Música.
Una vinculación directa con determinadas causas
El movimiento de la canción de autor no es sólo musical, sino que está estrechamente ligado a los movimientos solidarios, de modo que Ismael Serrano se compromete para siempre y desde siempre con causas como las de las Madres de la Plaza de Mayo y los zapatistas de México, los actos contra el racismo y la xenofobia y cualquier acto social que lo merezca (en diciembre de 2001 cerró con un concierto la manifestación contra la Ley de Ordenación Universitaria, LOU, a la que acudieron más de 300.000 personas de todo el país). Toda esta temática social aparece reflejada en canciones como "México insurgente" (de su primer álbum), "A las madres de mayo" o "Vine del norte", pertenecientes ambas a su segundo disco "La memoria de los peces" (1998). Con este álbum no sólo mantiene su éxito, sino que lo aumenta volviendo a ser disco de platino en España, de oro en Argentina y se edita también en México y Uruguay.
A estas alturas, Serrano no sólo ha conseguido establecerse en el mundo de la música sino, además, cumplir el sueño de cantar junto a sus ídolos de juventud, y comparte escenario con artistas como Silvio Rodríguez.
Lo más popular
Ranking notas premium







