18 Abril 2003 Seguir en 
ATENAS.- Los líderes de la Unión Europea (UE) instaron ayer a Estados Unidos a permitir que la ONU y ese bloque de países ayuden a reconstruir Irak, al tiempo que amenazaban con abrir nuevas grietas en torno del levantamiento de las sanciones comerciales a ese país.
Los líderes del bloque, ansiosos porque las organizaciones internacionales vuelvan a desempeñar un papel en la crisis en Irak, pidieron un rol central para la ONU y una participación significativa de la UE en la reconstrucción, que Washington está decidido a dominar.
La cumbre informal de dos días en Atenas, dirigida a darles la bienvenida a los diez nuevos miembros del bloque, buscaba vías para trabajar con EEUU ahora que los combates han cesado. Francia y Alemania, que se opusieron a la guerra, indicaron que están dispuestas a ser más pragmáticas.
Pero el llamado del presidente George W. Bush al levantamiento de las sanciones económicas contra Irak amenazaba con desatar otra disputa, pues sacó a relucir el tema de quién controla las ventas de petróleo y, por tanto, quién gobierna el país.
La UE y sus líderes le dieron una cautelosa bienvenida a la idea, pero sus opiniones fueron matizadas con palabras como condiciones y modalidades, que indican que el fin de los 13 años de sanciones no será un paseo.
Experiencia
"La ONU debe desempeñar un papel central, incluso en el proceso hacia el autogobierno del pueblo iraquí, usando su capacidad y experiencia en la reconstrucción de naciones tras la guerra", dijo una declaración emitida por Grecia, que preside la UE. El bloque europeo está comprometido a desempeñar un papel significativo en la reconstrucción política y económica del país, agregó la declaración de la UE. También indicó que no desea que su contribución sea sólo humanitaria o policial. Pero no mencionó las sanciones de la ONU a Irak, pero este era uno de los principales temas de la agenda de conversaciones informales en las postrimerías de la cumbre.
"Este tema podría resultar muy divisorio ahora mismo", observó un diplomático de la UE. "Si levantas las sanciones, levantas el control de la ONU sobre lo que está sucediendo en Irak", agregó.
Este tema condiciona a Washington para que le dé un papel político a la ONU en la tarea de convertir a Irak en una democracia próspera. (DPA-Reuter)
ANALISIS
Recuperan el crédito
Por Martin Romanczyk
Unos niños plantando olivos. Con este símbolo de la paz, Costas Simitis puso un atinado punto final a la cumbre de la Unión Europea en Atenas. Con razón, el jefe de gobierno griego, actual presidente del Consejo de la UE, puede decir que los dos días de reuniones fueron un éxito. Además de gestos, los jefes de Estado y de gobierno lograron en la tercera cumbre marcada por la guerra en Irak algo que hasta ahora no habían conseguido: demostrar unidad de manera convincente.
En febrero y marzo, los mandatarios habían finalizado los encuentros sabiendo que el método del menor denominador común es un pobre testimonio de la idea de una política exterior y de seguridad común concertada. El pragmatismo defendido ya antes de Atenas funcionó. El presidente de Francia, Jacques Chirac, y el primer ministro británico, Tony Blair, acercaron posiciones. Se tomaron tiempo para dejar a un lado las acusaciones mutuas, sobre las cuales se encargaron de informar exhaustivamente los diarios en París y Londres.
Ambos -uno en representación de los opositores a la guerra y el otro de sus impulsores- hablaron mucho con el secretario de la ONU, Kofi Annan, sobre el papel de la organización de la posguerra. El resultado: Europa reclama un papel político para la ONU en Irak que iría mucho más allá de la organización de la ayuda humanitaria. El mensaje: el presidente George W. Bush, hace bien en no ignorar al viejo continente. (DPA)
Nuevo contrato
EEUU anunció ayer que otorgó un contrato por U$S 34,6 millones que puede ampliarse a U$S 680 millones a la firma Bechtel, para la reconstrucción de Irak, cuyo vicepresidente es el general Jack Sheehan, quien integra la junta de asesores del Pentágono que condujo hasta marzo Richard Perle, cuando renunció acusado de corrupción.
Los líderes del bloque, ansiosos porque las organizaciones internacionales vuelvan a desempeñar un papel en la crisis en Irak, pidieron un rol central para la ONU y una participación significativa de la UE en la reconstrucción, que Washington está decidido a dominar.
La cumbre informal de dos días en Atenas, dirigida a darles la bienvenida a los diez nuevos miembros del bloque, buscaba vías para trabajar con EEUU ahora que los combates han cesado. Francia y Alemania, que se opusieron a la guerra, indicaron que están dispuestas a ser más pragmáticas.
Pero el llamado del presidente George W. Bush al levantamiento de las sanciones económicas contra Irak amenazaba con desatar otra disputa, pues sacó a relucir el tema de quién controla las ventas de petróleo y, por tanto, quién gobierna el país.
La UE y sus líderes le dieron una cautelosa bienvenida a la idea, pero sus opiniones fueron matizadas con palabras como condiciones y modalidades, que indican que el fin de los 13 años de sanciones no será un paseo.
Experiencia
"La ONU debe desempeñar un papel central, incluso en el proceso hacia el autogobierno del pueblo iraquí, usando su capacidad y experiencia en la reconstrucción de naciones tras la guerra", dijo una declaración emitida por Grecia, que preside la UE. El bloque europeo está comprometido a desempeñar un papel significativo en la reconstrucción política y económica del país, agregó la declaración de la UE. También indicó que no desea que su contribución sea sólo humanitaria o policial. Pero no mencionó las sanciones de la ONU a Irak, pero este era uno de los principales temas de la agenda de conversaciones informales en las postrimerías de la cumbre.
"Este tema podría resultar muy divisorio ahora mismo", observó un diplomático de la UE. "Si levantas las sanciones, levantas el control de la ONU sobre lo que está sucediendo en Irak", agregó.
Este tema condiciona a Washington para que le dé un papel político a la ONU en la tarea de convertir a Irak en una democracia próspera. (DPA-Reuter)
Recuperan el crédito
Unos niños plantando olivos. Con este símbolo de la paz, Costas Simitis puso un atinado punto final a la cumbre de la Unión Europea en Atenas. Con razón, el jefe de gobierno griego, actual presidente del Consejo de la UE, puede decir que los dos días de reuniones fueron un éxito. Además de gestos, los jefes de Estado y de gobierno lograron en la tercera cumbre marcada por la guerra en Irak algo que hasta ahora no habían conseguido: demostrar unidad de manera convincente.
En febrero y marzo, los mandatarios habían finalizado los encuentros sabiendo que el método del menor denominador común es un pobre testimonio de la idea de una política exterior y de seguridad común concertada. El pragmatismo defendido ya antes de Atenas funcionó. El presidente de Francia, Jacques Chirac, y el primer ministro británico, Tony Blair, acercaron posiciones. Se tomaron tiempo para dejar a un lado las acusaciones mutuas, sobre las cuales se encargaron de informar exhaustivamente los diarios en París y Londres.
Ambos -uno en representación de los opositores a la guerra y el otro de sus impulsores- hablaron mucho con el secretario de la ONU, Kofi Annan, sobre el papel de la organización de la posguerra. El resultado: Europa reclama un papel político para la ONU en Irak que iría mucho más allá de la organización de la ayuda humanitaria. El mensaje: el presidente George W. Bush, hace bien en no ignorar al viejo continente. (DPA)
EEUU anunció ayer que otorgó un contrato por U$S 34,6 millones que puede ampliarse a U$S 680 millones a la firma Bechtel, para la reconstrucción de Irak, cuyo vicepresidente es el general Jack Sheehan, quien integra la junta de asesores del Pentágono que condujo hasta marzo Richard Perle, cuando renunció acusado de corrupción.







