Tesoros de la cultura universal se han perdido para siempre

En el incendio de la Biblioteca Nacional se perdió un millón de valiosos documentos

ARSENAL. Soldados británicos revisan el armamento hallado en un búnker en Al Amara, centro de Irak.
ARSENAL. Soldados británicos revisan el armamento hallado en un búnker en Al Amara, centro de Irak.
16 Abril 2003
BAGDAD.- El saqueo de recintos como el Museo Arqueológico y el Centro de Investigaciones Científicas, más el incendio de la Biblioteca Nacional -donde se perdió un millón de valiosos documentos- son muestras claras de la tragedia que azota a Irak, cuna de civilizaciones.
El Museo Nacional de Irak reunía la historia de las civilizaciones que comenzaron a florecer en las fértiles llanuras de Mesopotamia hace más de 7.000 años. Pero, una vez que las tropas estadounidenses entraron a Bagdad para acabar con el régimen, en 48 horas el museo fue destrozado. Tras varios días de pillaje, en medio de la pasividad de los marines, Washington se comprometió a proteger y reparar el patrimonio cultural iraquí. No está claro si las piezas de oro, plata y cobre, de valor incalculable; sus antiguas piedras y cerámicas fueron guardadas o llevadas a los palacios de Saddam.
No queda nada ni en las 28 salas ni en los sótanos del museo, uno de los más importantes del mundo. Entre las reliquias desaparecidas figura un arpa de oro del período sumerio (3360 antes de Cristo). La fotografía del desastre lo dice todo: trozos de cerámicas rotas por todo el museo; papeles quemados; olor a gasolina. Un catálogo chamuscado de la exposición "La ruta de la seda" (Japón, 1988) describe alguna de las piezas que provenían de Bagdad: tablillas cuneiformes, urnas, bustos, fragmentos de alfombras. "Todo se ha ido, todo, en dos días", dijo al borde del llanto el arqueólogo Raid Abdul Ridhar Mohamed. (Especial)

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