16 Abril 2003 Seguir en 
Washington.- El Pentágono no prevé ofrecer compensaciones financieras ni a los heridos en la invasión ni a los familiares de los civiles muertos en ese conflicto. Esta negativa se da pese a que el Congreso de EE.UU. permitió el pago de compensaciones con parte de los U$S 2.500 millones que aprobó para reconstrucción y ayuda humanitaria en Irak. Esos fondos podrían utilizarse también para resarcir a los iraquíes por daños a la propiedad. El pasado sábado, el Congreso aprobó una medida que pide al gobierno de George W. Bush que identifique a las familias que necesitan compensación financiera por pérdidas durante la guerra.
El Pentágono tampoco contabilizará las bajas de civiles -lo que llama "daños colaterales"- de la contienda. Las cifras oficiales de Bagdad eran de más de 1.200 civiles muertos hasta el día 3 de abril pasado, día de la caída de la ciudad. No hay cifras independientes al respecto. Los militares estadounidenses creen que sería demasiado complicado determinar con exactitud el número de civiles muertos, debido a los problemas para diferenciar las víctimas de las fuerzas invasoras de las de los combatientes iraquíes, declaró un vocero. "Es imposible definir de hecho quién ha muerto y si esa persona era o no un civil", explicó, en referencia a la práctica del régimen de Saddam Hussein de vestir de civil al personal militar.
La represalia
Bush dijo ayer que la victoria militar en Irak, que calificó de segura pero que -dijo- no se ha concretado totalmente, significó un aliado menos para los terroristas, pero indicó que no puso fin a las amenazas a la seguridad global y prometió confrontar otros peligros. "Desde el día en que nuestro país fue atacado, enviamos un claro mensaje a todos los que nos podrían amenazar y a nuestros amigos y aliados", afirmó en referencia a los atentados del 11 de setiembre de 2001. "Nos autodefenderemos. Lo que comenzamos, lo terminaremos", especificó. Asimismo, aseveró que la victoria sobre Irak constituye "un crucial avance en la guerra contra el terrorismo", pero señaló que su país continúa confrontando a "enemigos hábiles y resueltos". (Reuter/Télam)
El Pentágono tampoco contabilizará las bajas de civiles -lo que llama "daños colaterales"- de la contienda. Las cifras oficiales de Bagdad eran de más de 1.200 civiles muertos hasta el día 3 de abril pasado, día de la caída de la ciudad. No hay cifras independientes al respecto. Los militares estadounidenses creen que sería demasiado complicado determinar con exactitud el número de civiles muertos, debido a los problemas para diferenciar las víctimas de las fuerzas invasoras de las de los combatientes iraquíes, declaró un vocero. "Es imposible definir de hecho quién ha muerto y si esa persona era o no un civil", explicó, en referencia a la práctica del régimen de Saddam Hussein de vestir de civil al personal militar.
La represalia
Bush dijo ayer que la victoria militar en Irak, que calificó de segura pero que -dijo- no se ha concretado totalmente, significó un aliado menos para los terroristas, pero indicó que no puso fin a las amenazas a la seguridad global y prometió confrontar otros peligros. "Desde el día en que nuestro país fue atacado, enviamos un claro mensaje a todos los que nos podrían amenazar y a nuestros amigos y aliados", afirmó en referencia a los atentados del 11 de setiembre de 2001. "Nos autodefenderemos. Lo que comenzamos, lo terminaremos", especificó. Asimismo, aseveró que la victoria sobre Irak constituye "un crucial avance en la guerra contra el terrorismo", pero señaló que su país continúa confrontando a "enemigos hábiles y resueltos". (Reuter/Télam)







