16 Abril 2003 Seguir en 
Washington/Madrid/Londres.- Estados Unidos, España y Gran Bretaña salieron ayer a atenuar los temores de que Washington declare la guerra a Siria tras el conflicto en Irak, al afirmar que no hay plan alguno de intervención militar en ese país.
El secretario de Estado norteamericano, Colin Powell, afirmó que EEUU no planea ir a la guerra contra Siria, aunque reiteró su preocupación por la presunta presencia de armas químicas y de ex altos miembros del régimen de Saddam Hussein en Irak en ese país. "Ahora mismo no hay planes de ir a atacar a alguien más, ni con el objetivo de derrocar a sus líderes ni con el objetivo de imponer valores democráticos", señaló Powell en Washington.
Apuntó, sin embargo que, luego de la caída de Saddam, Siria debería evaluar sus políticas en la región y empezar a centrarse en un futuro mejor. "Esperamos que entienda ahora que hay un nuevo ambiente en la región con el fin del régimen de Hussein", dijo.
Siria no es un objetivo militar para nadie, ni existe por parte de nadie la más mínima pretensión de extender una situación conflictiva en relación con ese país, afirmó por su parte en Varsovia el presidente del gobierno español, José María Aznar. Agregó que Siria es un país amigo de España. Según Aznar, que se reunió ayer con su colega polaco, Leszek Miller, existe un furor desatado en torno de cualquier actuación en Siria que no se corresponde con la realidad, con intenciones, deseos u objetivos de nadie.
Por su parte, el ministro de Asuntos Exteriores de Gran Bretaña, Jack Straw, también reiteró desde Qatar que su país no planea invadir militarmente Siria, aunque destacó que Damasco tiene que reconocer la gravedad de la situación que enfrenta por las acusaciones estadounidenses. "Hay importantes preguntas que Siria tiene que responder", dijo. (Reuter-DPA)
El secretario de Estado norteamericano, Colin Powell, afirmó que EEUU no planea ir a la guerra contra Siria, aunque reiteró su preocupación por la presunta presencia de armas químicas y de ex altos miembros del régimen de Saddam Hussein en Irak en ese país. "Ahora mismo no hay planes de ir a atacar a alguien más, ni con el objetivo de derrocar a sus líderes ni con el objetivo de imponer valores democráticos", señaló Powell en Washington.
Apuntó, sin embargo que, luego de la caída de Saddam, Siria debería evaluar sus políticas en la región y empezar a centrarse en un futuro mejor. "Esperamos que entienda ahora que hay un nuevo ambiente en la región con el fin del régimen de Hussein", dijo.
Siria no es un objetivo militar para nadie, ni existe por parte de nadie la más mínima pretensión de extender una situación conflictiva en relación con ese país, afirmó por su parte en Varsovia el presidente del gobierno español, José María Aznar. Agregó que Siria es un país amigo de España. Según Aznar, que se reunió ayer con su colega polaco, Leszek Miller, existe un furor desatado en torno de cualquier actuación en Siria que no se corresponde con la realidad, con intenciones, deseos u objetivos de nadie.
Por su parte, el ministro de Asuntos Exteriores de Gran Bretaña, Jack Straw, también reiteró desde Qatar que su país no planea invadir militarmente Siria, aunque destacó que Damasco tiene que reconocer la gravedad de la situación que enfrenta por las acusaciones estadounidenses. "Hay importantes preguntas que Siria tiene que responder", dijo. (Reuter-DPA)







