15 Abril 2003 Seguir en 
BAGDAD.- La camarógrafa argentina Verónica Cabrera murió hoy en un hospital iraquí, donde fue internada tras el accidente de ayer en una ruta de Irak, en el que también falleció su compatriota y colega Mario Podestá.
"Lamentablemente, hoy nos confirmaron la muerte de Verónica y tanto la de ella como la de Podestá nos impactaron profundamente, ya que los dos estuvieron la semana pasada en nuestra embajada en Damasco", dijo el embajador argentino en Siria, Hernán Plorutti, en diálogo telefónico con el canal de cable Todo Noticias.
La joven, de 29 años, murió en el hospital de Ramadi, a 80 kilómetros de Bagdad, a consecuencia de las heridas sufridas en el accidente, ocurrido en la ruta que une Bagdad con Amman, la capital de Jordania, cuando el vehículo en el que viajaba se salió del camino y dio varios vuelcos.
El diplomático dijo también que "es posible que la embajada argentina en Kuwait esté trabajando para repatriar" los restos de ambos periodistas.
Plorutti explicó que el trámite se está haciendo en la sede diplomática siria "porque el Comando Central de Estados Unidos está muy cerca -en Qatar- y porque el problema que tenemos en Irak es que no existe autoridad civil para realizar el trámite y desde Siria no podemos pasar a territorio iraquí".
Periodistas extranjeros que viajaban con Cabrera y Podestá señalaron que el vehículo de los periodistas argentinos, en el que también viajaba su colega portugués Rui do O y un chofer iraquí, iba a gran velocidad y aparentemente sufrió un reventón en un neumático, indicó la agencia francesa AFP.
Verónica Cabrera había nacido en Bahía Blanca el 11 de agosto de 1973 y a los 19 años se mudó a Buenos Aires, donde se contactó con el periodista Mario Podestá.
Posteriormente se casó con Omar Hernández, con quien tuvo una hija, Valentina, de 3 años de edad, y desde hace dos años y medio se radicó en San Pablo, donde su marido es propietario de una fabrica de cables de electricidad.
Junto a Podestá y otros colegas habían logrado ingresar ayer a Irak y se dirigían hacia Bagdad para realizar la cobertura periodística de la guerra en esa ciudad.
Por su parte, el esposo de Cabrera dijo hoy que está realizando personalmente los trámites ante la Cancillería argentina para repatriar los restos de su mujer.
Hernández, en diálogo con radio Mitre, ratificó que estaban viviendo en Brasil y que su malograda esposa "era una persona de ideales que si no tuvo más difusión en su trabajo, es porque nunca se vendió a nada, siempre se jugó por lo que ella pensaba y murió por eso". (Télam-SNI)
"Lamentablemente, hoy nos confirmaron la muerte de Verónica y tanto la de ella como la de Podestá nos impactaron profundamente, ya que los dos estuvieron la semana pasada en nuestra embajada en Damasco", dijo el embajador argentino en Siria, Hernán Plorutti, en diálogo telefónico con el canal de cable Todo Noticias.
La joven, de 29 años, murió en el hospital de Ramadi, a 80 kilómetros de Bagdad, a consecuencia de las heridas sufridas en el accidente, ocurrido en la ruta que une Bagdad con Amman, la capital de Jordania, cuando el vehículo en el que viajaba se salió del camino y dio varios vuelcos.
El diplomático dijo también que "es posible que la embajada argentina en Kuwait esté trabajando para repatriar" los restos de ambos periodistas.
Plorutti explicó que el trámite se está haciendo en la sede diplomática siria "porque el Comando Central de Estados Unidos está muy cerca -en Qatar- y porque el problema que tenemos en Irak es que no existe autoridad civil para realizar el trámite y desde Siria no podemos pasar a territorio iraquí".
Periodistas extranjeros que viajaban con Cabrera y Podestá señalaron que el vehículo de los periodistas argentinos, en el que también viajaba su colega portugués Rui do O y un chofer iraquí, iba a gran velocidad y aparentemente sufrió un reventón en un neumático, indicó la agencia francesa AFP.
Verónica Cabrera había nacido en Bahía Blanca el 11 de agosto de 1973 y a los 19 años se mudó a Buenos Aires, donde se contactó con el periodista Mario Podestá.
Posteriormente se casó con Omar Hernández, con quien tuvo una hija, Valentina, de 3 años de edad, y desde hace dos años y medio se radicó en San Pablo, donde su marido es propietario de una fabrica de cables de electricidad.
Junto a Podestá y otros colegas habían logrado ingresar ayer a Irak y se dirigían hacia Bagdad para realizar la cobertura periodística de la guerra en esa ciudad.
Por su parte, el esposo de Cabrera dijo hoy que está realizando personalmente los trámites ante la Cancillería argentina para repatriar los restos de su mujer.
Hernández, en diálogo con radio Mitre, ratificó que estaban viviendo en Brasil y que su malograda esposa "era una persona de ideales que si no tuvo más difusión en su trabajo, es porque nunca se vendió a nada, siempre se jugó por lo que ella pensaba y murió por eso". (Télam-SNI)







