14 Abril 2003 Seguir en 
Ankara/ BAGDAD.- Los peshmergas (guerrilleros) kurdos evacuaron ayer completamente las ciudades de Mosul y Kirkuk, en el norte de Irak, afirmó el ministro de Relaciones Exteriores turco, Abdullah Gul. Esto completó el compromiso asumido por esta etnia con los Estados Unidos para evitar una intervención militar de Turquía. La presencia de combatientes kurdos del PDK (Partido Democrático del Kurdistán) en Mosul y del UPK (Unión Patriótica del Kurdistán) en Kirkuk causó malestar en el gobierno de Ankara, que quiere evitar que los grupos kurdos controlen militarmente o políticamente ambas ciudades petroleras.
Las declaraciones del canciller turco mostraron la satisfacción de su gobierno por el cumplimiento del compromiso asumido por Estados Unidos de evitar la ampliación de la zona autónoma kurda en Irak con la anexión de estas ciudades petroleras. Estados Unidos exigió a los kurdos que abandonen ambas ciudades como parte de los acuerdos con Turquía, para evitar que intervengan fuerzas militares de este país en el norte de Irak.
Los kurdos, expulsados por Saddam Hussein de Kirkuk, siempre consideraron a esta importante ciudad como corazón de su zona autónoma, y como la posibilidad de financiar con la renta petrolera la independencia del Kurdistán.
Vuelve la policía
En Mosul, los estadounidenses empezaron a crear los organismos para garantizar la seguridad. Corren el riesgo de toparse con la oposición de los habitantes que, según su origen, ven con malos ojos la presencia de las fuerzas estadounidenses, kurdas o iraquíes. El teniente coronel Robert Waltemeyer, comandante en jefe de las fuerzas estadounidenses en Mosul, anunció su programa de seguridad tras reunirse con jefes de tribus y policías.
Además del aumento del número de fuerzas estadounidenses en la zona, el oficial anunció la vuelta a la actividad de la antigua policía de la ciudad, que colocó bajo su protección.
"La policía regresará a las calles e iremos allá donde esté con mis hombres. Nadie se interpondrá en el camino de mis hombres o de vuestra policía", advirtió Waltemeyer. (Télam-SNI)
Las declaraciones del canciller turco mostraron la satisfacción de su gobierno por el cumplimiento del compromiso asumido por Estados Unidos de evitar la ampliación de la zona autónoma kurda en Irak con la anexión de estas ciudades petroleras. Estados Unidos exigió a los kurdos que abandonen ambas ciudades como parte de los acuerdos con Turquía, para evitar que intervengan fuerzas militares de este país en el norte de Irak.
Los kurdos, expulsados por Saddam Hussein de Kirkuk, siempre consideraron a esta importante ciudad como corazón de su zona autónoma, y como la posibilidad de financiar con la renta petrolera la independencia del Kurdistán.
Vuelve la policía
En Mosul, los estadounidenses empezaron a crear los organismos para garantizar la seguridad. Corren el riesgo de toparse con la oposición de los habitantes que, según su origen, ven con malos ojos la presencia de las fuerzas estadounidenses, kurdas o iraquíes. El teniente coronel Robert Waltemeyer, comandante en jefe de las fuerzas estadounidenses en Mosul, anunció su programa de seguridad tras reunirse con jefes de tribus y policías.
Además del aumento del número de fuerzas estadounidenses en la zona, el oficial anunció la vuelta a la actividad de la antigua policía de la ciudad, que colocó bajo su protección.
"La policía regresará a las calles e iremos allá donde esté con mis hombres. Nadie se interpondrá en el camino de mis hombres o de vuestra policía", advirtió Waltemeyer. (Télam-SNI)







