13 Abril 2003 Seguir en 
Washington/Londres/El Cairo. - El presidente de Estados Unidos, George W. Bush, reforzó hoy las advertencias a Siria de que no acoja a líderes del régimen de Saddam Hussein que huyan de Irak, pero la Liga Arabe enfatizó que la actitud de Washington sólo contribuirá a aumentar la tensión en la región. "Siria tiene que colaborar con Estados Unidos y nuestros socios de la coalición", dijo Bush en Washington. El secretario general de la Liga Arabe, Amr Mussa, consideró que estas amenazas son "imcomprensibles" y que sólo "empeorarán la gravedad de la situación" en Cercano Oriente. Si Estados Unidos y Gran Bretaña desean emprender una nueva iniciativa, deberían afrontar el problema palestino y no amenazar a Siria ni a ningún otro país árabe, remarcó Mussa, para agregar: "Deben ocuparse de la ocupación israelí". Con estas declaraciones hechas a la prensa en El Cairo, Mussa reaccionaba a amenazas proferidas poco antes por el secretario de Estado norteamericano, Colin Powell. "Sería poco inteligente si Siria de repente se convirtiese en un puerto seguro para toda esta gente, que debería ser llevada ante los tribunales y que está intentando salir de Bagdad", había dicho Powell en declaraciones a la emisora británica BBC. (DPA)







