Atacan el último baluarte del régimen

Las fuerzas aliadas controlan el territorio en el norte iraquí, pero la tensión étnica es cada vez mayor. El enigma de Qaim.

VIOLENCIA EN LAS CALLES. “Peshmergas» (los que van a morir) kurdos se agrupan para combatir contra árabes iraquíes residentes en Mosul.
VIOLENCIA EN LAS CALLES. “Peshmergas» (los que van a morir) kurdos se agrupan para combatir contra árabes iraquíes residentes en Mosul.
13 Abril 2003
ERBIL.- Los aviones aliados mantienen desde hace días una campaña de bombardeos contra Tikrit, preparando el campo para una invasión a la ciudad natal de Saddam Hussein. Las fuerzas de ocupación se ven, mientras tanto, enredadas entre el caos, el pillaje y los conflictos armados que han empezado a sucederse en Mosul, entre árabes iraquíes y kurdos. Una veintena de muertos y más de 50 heridos dejó ayer un enfrentamiento entre los kurdos que quieren ocupar la ciudad y los árabes iraquíes que quieren defender sus posesiones. La Biblioteca de la Universidad de Mosul, mundialmente famosa por sus antiguos manuscritos, fue saqueada y tres de las cinco ambulancias del hospital fueron robadas a punta de pistola. Los médicos y las enfermeras lograron atrincherarse en el interior e impidieron la destrucción de quirófanos y laboratorios.

El mejor de los palacios
Todo el clan Hussein, los principales generales, los dirigentes del partido Baaz y los miles de guardaespaldas del presidente son también originarios de esta localidad enclavada a orillas del río Tigris, a mitad de camino entre Bagdad y Mosul. En esta ciudad, Saddam hizo construir el más lujoso de sus palacios, junto con una red de túneles y refugios subterráneos. En Tikrit, 180 kilómetros al norte de Bagdad, había unos 50.000 soldados iraquíes, entre ellos unos 15.000 hombres de elite de la división Adnan de la Guardia Republicana, que aún no entró en combate. Es posible que esta fuerza haya quedado reducida a la mitad a raíz de las oleadas de fuego aéreo. También se han reagrupado en esa zona los restos de otras divisiones, miles de policías secretos y altos funcionarios con sus familias.
Mientras, las tropas estadounidenses logran desplazar a los combatientes kurdos hacia las afueras de Kirkuk. Esta ciudad petrolera es clave para los planes de EE.UU., ya que mucho del dinero que se piensa usar para la reconstrucción del país provendrá de los pozos de esta ciudad que, por otra parte, es considerada la capital del Kurdistán, la patria de los kurdos. Con esta medida, EE.UU. logró calmar a sus aliados turcos, que hace tiempo bloquean los propósitos de los separatistas kurdos del norte. Según observadores, la situación sigue siendo muy inestable en esta región, y podría estallar otra guerra dentro de la guerra.

Derroche de valor
Hasta ahora, las crónicas se centran en el caos reinante en todo el país, en las incógnitas sobre el paradero de Saddam y en el drama humanitario iraquí, que no es menor. El Pentágono maneja con discreción otro hecho que se sucede en Qaim, el noroeste iraquí. Hace 20 días que unos 2.000 guardias republicanos resisten los ataques de comandos especiales británicos y estadounidenses. Las bajas de los defensores son cuantiosas y casi no tienen agua ni víveres. Sin embargo, no han dejado de luchar en ningún momento. "Es llamativo el derroche de valor de estos iraquíes", dijo un vocero del Pentágono. Se cree que Qaim guarda algo ultrasecreto. Durante la Primera Guerra del Golfo, Saddam usó esta base para el lanzamiento de misiles Scud contra Israel. La CIA la clasifica como un centro de experimentación nuclear. Hace días, soldados pararon un ómnibus con 60 hombres cerca de Qaim. en el vehículo hallaron U$S 600.000 y cartas del régimen en las que se ofrecía recompensa por matar a estadounidenses. (Reuter/DPA)


Sin apretar el gatillo
Soldados estadounidenses tomaron la estratégica Kut, al sudeste de Bagdad, sin disparar ni un tiro. Se decía que en esta ciudad se preparaba una campaña de ataques suicidas, pero las tropas no hallaron ni un combatiente. Con Kut, los aliados cuentan con un nuevo camino abierto de abastecimiento desde el sur hacia la capital iraquí. (DPA)


La revancha de los kurdos
Unos 30 miembros del grupo rebelde iraní Mujaidín Popular (MKO) murieron en Janekin, al norte de Bagdad, en lucha con tropas kurdas. El enfrentamiento entre los kurdos y el MKO se remonta a la guerra entre Irak e Irán (1982-88), cuando las guerrillas cooperaron con el régimen iraquí en la masacre de kurdos iraquíes en 1988. (DPA)

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