12 Abril 2003 Seguir en 
DOHA, Qatar.- Pese a que Estados Unidos insiste todos los días en que existen armas de exterminio en Irak, el tema ha dejado de figurar en el tope de las prioridades de la intervención armada. El vicedirector de operaciones del comando central estadounidense en Qatar, general de brigada Vincent Brooks, declaró ayer que encontrarlas no es su primera prioridad y precisó que están concentrados en ocuparse del régimen y de sus distintas estructuras de apoyo. El principal argumento de EE.UU. para invadir Irak fue, precisamente, la presunta existencia de armas químicas y biológicas iraquíes y acusaban al régimen de haberlas escondido mientras se realizaban las inspecciones de armas de la ONU. Los inspectores nunca hallaron vestigios de estas armas, y el Consejo de Seguridad de la ONU se basó en estos informes para oponerse al plan militar estadounidense.
No obstante, jefes militares de EE.UU. volvieron a agitar el fantasma de las armas químicas al declarar que hallaron una red subterránea de laboratorios y oficinas blindadas en el centro de investigación Tuwaitha, al sur de Bagdad. Según dijeron, hallaron evidencias de un programa clandestino de armas nucleares. Sin embargo, aclararon que los soldados probablemente se toparon sin saberlo con pilas de uranio ya revisadas y precintadas por la ONU, para mantener aislado el material. (Especial)
No obstante, jefes militares de EE.UU. volvieron a agitar el fantasma de las armas químicas al declarar que hallaron una red subterránea de laboratorios y oficinas blindadas en el centro de investigación Tuwaitha, al sur de Bagdad. Según dijeron, hallaron evidencias de un programa clandestino de armas nucleares. Sin embargo, aclararon que los soldados probablemente se toparon sin saberlo con pilas de uranio ya revisadas y precintadas por la ONU, para mantener aislado el material. (Especial)







