12 Abril 2003 Seguir en 
BAGDAD.- Fuerzas estadounidenses y kurdas completaron ayer la conquista del norte de Irak: tomaron la ciudad de Mosul sin encontrar resistencia. Las fuerzas iraquíes capitularon ante las tropas, aunque los primeros marines fueron atacados por francotiradores.
Oficiales del Quinto Cuerpo del Ejército regular iraquí en Mosul y militares de EEUU alcanzaron un acuerdo para una capitulación sin combates, informó el vocero del Partido Democrático del Kurdistán (PDK), Hoshyar Zebari.
La caída de Mosul, la tercera ciudad iraquí, dejó a Tikrit, cuna del derrocado líder Saddam Hussein (a 175 kilómetros al norte de Bagdad), como el próximo objetivo más significativo de las tropas norteamericanas. Mientras bombarderos estadounidenses continuaron atacando posiciones alrededor de Tikrit, el paradero de Hussein, sus dos hijos y los principales miembros de su gobierno seguía siendo un misterio.
En Mosul, el Quinto Regimiento iraquí se rindió en masa tras una negociación con las fuerzas invasoras. La televisión mostró a centenares de hombres que salían a pie de Mosul en el inicio aparente de un largo recorrido hacia sus pueblos de origen en el sur. "Estamos en el proceso de decidir si se convertirán (en prisioneros de guerra) o si simplemente regresarán a sus hogares", dijo el capitán Frank Thorp.
Asalto a un banco
En tanto, efectivos de la 173ª Brigada Aerotransportada se desplazaron para asumir el control de la estratégica ciudad de Kirkuk, tomada el jueves por combatientes kurdos junto con fuerzas especiales de EEUU.
La retirada de los kurdos de Kirkuk, a la que consideran su capital tradicional, busca calmar a Turquía, que teme que puedan usar la riqueza de la ciudad para financiar un estado independiente y alentar las demandas separatistas de la minoría kurda turca.
Luego de una jornada plagada de saqueos y de anarquía, los habitantes de Mosul pidieron una ayuda rápida para restablecer la ley y el orden en esa ciudad iraquí. Con lágrimas en los ojos, una mujer iraquí declaró a la emisora televisiva qatarí Al Jazira que muchos saqueadores ingresaron a la urbe en automóviles pequeños provenientes de otros sitios. "Esto es un caos. Señor Bush, ¿esto es liberación?", dijo la mujer. También preguntó a sus compatriotas si creían que estos saqueos se contradicen con la moral, la cultura y los valores del Islam. Otro ciudadano informó que los saqueadores robaron incluso las jeringas de los hospitales. Las calles de Mosul se veían anoche como escenarios de una mudanza gigante, con gente llevándose todo lo aquello de lo que pudo apoderarse. Antes había sido saqueado un banco, y miles de billetes fueron arrojados a una multitud. Al Jazira mostró imágenes de cuando habitantes de Mosul destruían un mosaico del derrocado presidente Saddam y arrojaban zapatos contra imágenes del ex dictador. (DPA-Reuter-Especial)
Agresión contra el Islam
Irán considera una agresión contra el Islam la decisión de EEUU de gobernar Irak durante su reconstrucción, dijo ayer el guía supremo iraní, el ayatolah Ali Jameini. "El gobierno y el pueblo iraníes, así como el pueblo iraquí, están contentos con la caída de Saddam, que era un cruel dictador", afirmó Jameini. "Los iraquíes no escaparon de Saddam para caer bajo el yugo de la dictadura aún mayor, de un norteamericano", agregó, al referirse al ex militar Jay Garner, nombrado para el gobierno de transición. (DPA)
Oficiales del Quinto Cuerpo del Ejército regular iraquí en Mosul y militares de EEUU alcanzaron un acuerdo para una capitulación sin combates, informó el vocero del Partido Democrático del Kurdistán (PDK), Hoshyar Zebari.
La caída de Mosul, la tercera ciudad iraquí, dejó a Tikrit, cuna del derrocado líder Saddam Hussein (a 175 kilómetros al norte de Bagdad), como el próximo objetivo más significativo de las tropas norteamericanas. Mientras bombarderos estadounidenses continuaron atacando posiciones alrededor de Tikrit, el paradero de Hussein, sus dos hijos y los principales miembros de su gobierno seguía siendo un misterio.
En Mosul, el Quinto Regimiento iraquí se rindió en masa tras una negociación con las fuerzas invasoras. La televisión mostró a centenares de hombres que salían a pie de Mosul en el inicio aparente de un largo recorrido hacia sus pueblos de origen en el sur. "Estamos en el proceso de decidir si se convertirán (en prisioneros de guerra) o si simplemente regresarán a sus hogares", dijo el capitán Frank Thorp.
Asalto a un banco
En tanto, efectivos de la 173ª Brigada Aerotransportada se desplazaron para asumir el control de la estratégica ciudad de Kirkuk, tomada el jueves por combatientes kurdos junto con fuerzas especiales de EEUU.
La retirada de los kurdos de Kirkuk, a la que consideran su capital tradicional, busca calmar a Turquía, que teme que puedan usar la riqueza de la ciudad para financiar un estado independiente y alentar las demandas separatistas de la minoría kurda turca.
Luego de una jornada plagada de saqueos y de anarquía, los habitantes de Mosul pidieron una ayuda rápida para restablecer la ley y el orden en esa ciudad iraquí. Con lágrimas en los ojos, una mujer iraquí declaró a la emisora televisiva qatarí Al Jazira que muchos saqueadores ingresaron a la urbe en automóviles pequeños provenientes de otros sitios. "Esto es un caos. Señor Bush, ¿esto es liberación?", dijo la mujer. También preguntó a sus compatriotas si creían que estos saqueos se contradicen con la moral, la cultura y los valores del Islam. Otro ciudadano informó que los saqueadores robaron incluso las jeringas de los hospitales. Las calles de Mosul se veían anoche como escenarios de una mudanza gigante, con gente llevándose todo lo aquello de lo que pudo apoderarse. Antes había sido saqueado un banco, y miles de billetes fueron arrojados a una multitud. Al Jazira mostró imágenes de cuando habitantes de Mosul destruían un mosaico del derrocado presidente Saddam y arrojaban zapatos contra imágenes del ex dictador. (DPA-Reuter-Especial)
Agresión contra el Islam
Irán considera una agresión contra el Islam la decisión de EEUU de gobernar Irak durante su reconstrucción, dijo ayer el guía supremo iraní, el ayatolah Ali Jameini. "El gobierno y el pueblo iraníes, así como el pueblo iraquí, están contentos con la caída de Saddam, que era un cruel dictador", afirmó Jameini. "Los iraquíes no escaparon de Saddam para caer bajo el yugo de la dictadura aún mayor, de un norteamericano", agregó, al referirse al ex militar Jay Garner, nombrado para el gobierno de transición. (DPA)







