12 Abril 2003 Seguir en 
BAGDAD.- Ante el caos que se desencadenó en Bagdad, la Cruz Roja acordó con el mando central aliado que los marines se encargarán de restaurar el orden en la ciudad. La ola de saqueos dejó ayer un saldo de al menos 25 heridos. El secretario de Defensa de Estados Unidos, Donald Rumsfeld, expresó que los actos de violencia son lamentables, pero sostuvo que hay que aceptarlos como precio a pagar por la liberación. La situación es complicada. Los bagdadíes se están quedando sin comida, no hay electricidad y el agua corriente es casi inexistente. Por el momento, los combatientes estadounidenses protegen algunas carreteras y lugares significativos. Tiendas de alimentos y otros comercios permanecen cerrados, por temor a los saqueadores. Estos están por todas partes.
El hijo mayor de Saddam Hussein, Udai, tenía varios autos de gran valor, entre ellos Rolls Royce y Ferrari, que cayeron en manos de los ladrones. El renombrado Museo Nacional en Bagdad, que contiene la más valiosa colección de objetos de la Mesopotamia antigua, fue objeto de saqueos, al igual que varios hoteles y dependencias gubernamentales.
Las tropas de Estados Unidos quieren combatir el caos con ayuda de la policía, según la BBC. "Intentamos convencer a los policías para que regresen a sus puestos de trabajo, para restaurar el orden", declaró el coronel estadounidense Peter Zarcone.
Una ola de robos similar a la que conmueve a Bagdad comenzó a sacudir a Mosul, pese a los llamamientos contra los saqueos realizados por los imames de las mezquitas. Numerosos iraquíes se apoderaban de todo lo que encontraban en los edificios públicos. (Reuter-Especial)
El hijo mayor de Saddam Hussein, Udai, tenía varios autos de gran valor, entre ellos Rolls Royce y Ferrari, que cayeron en manos de los ladrones. El renombrado Museo Nacional en Bagdad, que contiene la más valiosa colección de objetos de la Mesopotamia antigua, fue objeto de saqueos, al igual que varios hoteles y dependencias gubernamentales.
Las tropas de Estados Unidos quieren combatir el caos con ayuda de la policía, según la BBC. "Intentamos convencer a los policías para que regresen a sus puestos de trabajo, para restaurar el orden", declaró el coronel estadounidense Peter Zarcone.
Una ola de robos similar a la que conmueve a Bagdad comenzó a sacudir a Mosul, pese a los llamamientos contra los saqueos realizados por los imames de las mezquitas. Numerosos iraquíes se apoderaban de todo lo que encontraban en los edificios públicos. (Reuter-Especial)







