11 Abril 2003 Seguir en 
BAGDAD.- Los países enfrentados en el escenario prebélico iraquí procuran ahora restaurar las relaciones dañadas, y muchos intentan participar en el proceso de reconstrucción del Irak. Pero aún está latente la duda del rol que tendrán en ello las Naciones Unidas (ONU). Mandatarios de distintas partes del mundo celebraron el fin de la intervención armada en Irak, y algunos, como Canadá y Brasil -opositores de la intervención armada- pidieron participación en la reconstrucción del país. Francia, que enfrentó a Washington con su posición contraria a la guerra, celebró la caída de la dictadura de Saddam, al igual que Irán, que libró en la década de 1980 una sangrienta guerra contra el régimen iraquí.
En cambio, Alemania, que desde un comienzo rechazó la invasión militar para derrocar a Saddam, convocó a que se instaure lo antes posible una legítima democracia iraquí. "Hay que prevenir una catástrofe", reclamó el jefe del gobierno alemán, Gerhard Schröder. A su vez, China -también contraria a la guerra- pidió a la ONU que se elabore un plan detallado para la reconstrucción de Irak y exigió el fin de las hostilidades.Fueron las monarquías árabes del Golfo Pérsico las que pidieron formalmente a Estados Unidos que deje al pueblo iraquí elegir un nuevo gobierno y decidir su futuro.
Los mandatarios de Costa Rica, Guatemala, Honduras, Nicaragua y El Salvador, aprovecharon una reunión en Washington con el presidente George W. Bush para expresarle su admiración por la victoria militar. A la vez, ofrecieron su apoyo para instrumentar ayuda humanitaria a Irak. en particular, el presidente de Nicaragua, Enrique Bolaños, dijo estar alegre porque su país fue "uno de los primeros en entrar en la coalición". Estados Unidos y estos países centroamericanos dieron ayer nuevos pasos hacia un acuerdo comercial. Washington se mostró decepcionado con Chile, que se opuso a la guerra, pero un vocero de la Casa Blanca dijo que ello no obstruirá el acuerdo comercial entre ambos países. (DPA/Reuter)
En cambio, Alemania, que desde un comienzo rechazó la invasión militar para derrocar a Saddam, convocó a que se instaure lo antes posible una legítima democracia iraquí. "Hay que prevenir una catástrofe", reclamó el jefe del gobierno alemán, Gerhard Schröder. A su vez, China -también contraria a la guerra- pidió a la ONU que se elabore un plan detallado para la reconstrucción de Irak y exigió el fin de las hostilidades.Fueron las monarquías árabes del Golfo Pérsico las que pidieron formalmente a Estados Unidos que deje al pueblo iraquí elegir un nuevo gobierno y decidir su futuro.
Los mandatarios de Costa Rica, Guatemala, Honduras, Nicaragua y El Salvador, aprovecharon una reunión en Washington con el presidente George W. Bush para expresarle su admiración por la victoria militar. A la vez, ofrecieron su apoyo para instrumentar ayuda humanitaria a Irak. en particular, el presidente de Nicaragua, Enrique Bolaños, dijo estar alegre porque su país fue "uno de los primeros en entrar en la coalición". Estados Unidos y estos países centroamericanos dieron ayer nuevos pasos hacia un acuerdo comercial. Washington se mostró decepcionado con Chile, que se opuso a la guerra, pero un vocero de la Casa Blanca dijo que ello no obstruirá el acuerdo comercial entre ambos países. (DPA/Reuter)







