No hay nada nuevo bajo la luna llena

El director Joe Johnston desaprovecha la oportunidad de extraer una mejor labor de su elenco.

13 Marzo 2010
El hombre lobo | Terror, suspenso - PM16 102´
Terence Talbot es alcanzado por la maldición de los hombres lobo cuando investiga la muerte de su hermano en circunstancias sospechosas. Los hechos se encadenan de tal manera que debe enfrentarse a una tremenda revelación, que involucra el pasado de su familia.

Las primeras escenas que propone el realizador Joe Johnston son atrayentes: en las inmediaciones de la mansión victoriana de Blackmoor, uno de los hijos del señor del lugar aparece brutalmente despedazado: la novia del joven le pide a un hermano de este que vuelva para tratar de esclarecer el asesinato. Así se produce el retorno a la casa solariega de Terence Talbot, que se alejó para tratar de reconstruir su vida después de la trágica muerte de su madre. La narración de estos hechos, que constituye la presentación del filme, es lo mejor de toda la propuesta del realizador: las imágenes oscuras, los ambientes opresivos, las siluetas de los personajes apenas insinuadas en las penumbras, una música sugerente (obra del siempre eficaz Danny Elfman) predisponen favorablemente al espectador. Pero pronto las promesas se desvanecen en un planteo rutinario, que no agrega nada a la muy transitada historia de los hombres lobo. La misma caracterización de los monstruos, en esta época de milagros tecnológicos y prodigios de verosimilitud, aparece un tanto primitiva e ingenua, al punto que los momentos más logrados en cuanto a la tensión dramática son aquellos en los que la presencia de las bestias es sugerida y no mostrada explícitamente. En el rubro actoral, poco pueden hacer los intérpretes con personajes ya estereotipados; tanto Benicio del Toro como Anthony Hopkins recurren a su nada despreciable experiencia para resolver sus composiciones, pero el resultado de la tarea no va más allá de la corrección. Quien se destaca en el elenco es Geraldine Chaplin, en el papel de una gitana que conoce a fondo los vericuetos de la licantropía. El director Joe Johnston consume el metraje de su filme en una narración que repite sistemáticamente las convenciones del género, y desaprovecha la oportunidad de extraer una mejor labor de su elenco, al servicio de una historia que, a pesar de dar señales de originalidad en el comienzo, finalmente no aporta nada nuevo a la conocida leyenda.

Origen: EE UU, Inglaterra, 2010. direccion: Joe Johnston; con Benicio del Toro, Anthony Hopkins, Emily Blunt, Geraldine Chaplin. violencia: con escenas. Sexo: sin escenas.
Comprension: fácil.
Lo bueno: el planteo de la historia, con un comienzo prometedor.
Lo malo: la falta de originalidad en el desarrollo.

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