11 Abril 2003 Seguir en 
BAGDAD.- ¿Dónde está Saddam Hussein? Es la pregunta que se hacen todos. La CIA norteamericana y otros organismos de espionaje difieren sobre su supuesto paradero. Los países involucrados en esas especulaciones, como Rusia, salieron a desmentir que Hussein esté exiliado en alguna sus embajadas en Bagdad. Al Jazira, la cadena qatarí, especula sobre un exilio en tratos con... Washington. Lo mismo creen las naciones árabes, y por eso cambiaron el humor con el otrora dueño del poder absoluto en Irak.
El presidente del Parlamento de Líbano, Nabib Berri, afirmó a una emisora de su país que Saddam podría encontrarse en la embajada de Rusia en Bagdad. "Hay que preguntarse por qué el embajador ruso volvió a Bagdad tras la visita a Moscú de la consejera de Seguridad Nacional, Condoleezza Rice", señaló. La insinuación fue acogida con irritación por el Gobierno ruso. El portavoz de Relaciones Exteriores, Alexandre Yakolenko, afirmó: "estas declaraciones son completamente falsas. Es un delirio, divagaciones", afirmó.
Pero la duda más razonable es si Saddam estaba en el interior del edificio del barrio de Mansur, en Bagdad, que fue pulverizado el lunes pasado por cuatro bombas teledirigidas. Hay toneladas de escombros y un cráter de 18 metros en el supuesto restaurante donde los servicios de inteligencia estadounidenses localizaron una reunión de la plana mayor del régimen presidida por Hussein y sus dos hijos varones. Fuentes de inteligencia de EEUU citadas por varios diarios sostienen que Saddam entró en el lugar antes de la explosión y no hay constancia de que lo haya abandonado antes del estallido.
Al Jazira difundió una versión que entusiasmó a los aficionados al espionaje: la CIA está negociando la huida del país del dictador y de sus más próximos colaboradores. Otra especulación periodística es una eventual retirada a su feudo de Tikrit, lo que sin duda resucitaría la aureola leonina y viril de Saddam. Hablan de que en la explosión habría estado uno de los "dobles" del dictador y de la resistencia en Tikrit, ciudad aún dominada por los iraquíes. (Especial)
El presidente del Parlamento de Líbano, Nabib Berri, afirmó a una emisora de su país que Saddam podría encontrarse en la embajada de Rusia en Bagdad. "Hay que preguntarse por qué el embajador ruso volvió a Bagdad tras la visita a Moscú de la consejera de Seguridad Nacional, Condoleezza Rice", señaló. La insinuación fue acogida con irritación por el Gobierno ruso. El portavoz de Relaciones Exteriores, Alexandre Yakolenko, afirmó: "estas declaraciones son completamente falsas. Es un delirio, divagaciones", afirmó.
Pero la duda más razonable es si Saddam estaba en el interior del edificio del barrio de Mansur, en Bagdad, que fue pulverizado el lunes pasado por cuatro bombas teledirigidas. Hay toneladas de escombros y un cráter de 18 metros en el supuesto restaurante donde los servicios de inteligencia estadounidenses localizaron una reunión de la plana mayor del régimen presidida por Hussein y sus dos hijos varones. Fuentes de inteligencia de EEUU citadas por varios diarios sostienen que Saddam entró en el lugar antes de la explosión y no hay constancia de que lo haya abandonado antes del estallido.
Al Jazira difundió una versión que entusiasmó a los aficionados al espionaje: la CIA está negociando la huida del país del dictador y de sus más próximos colaboradores. Otra especulación periodística es una eventual retirada a su feudo de Tikrit, lo que sin duda resucitaría la aureola leonina y viril de Saddam. Hablan de que en la explosión habría estado uno de los "dobles" del dictador y de la resistencia en Tikrit, ciudad aún dominada por los iraquíes. (Especial)







