Iba a encontrarse con unos amigos y el destino le jugó una mala pasada. Un joven perdió la vida a sólo cuadras de su casa luego de toparse con un montículo.
Pasaba la medianoche del miércoles. Néstor Hernán Jiménez, de 18 años, iba en su moto nueva a buscar a sus amigos por Buenos Aires al 4,100, hacia el norte, mientras que del lado opuesto circulaba un colectivo de la línea seis que hacía su último recorrido. De repente, Néstor se topó con un montículo de arena, ubicado en el centro de la calle. Perdió el equilibrio, cayó al piso y se deslizó con su moto a lo largo de 50 metros. No llevaba casco y el impacto en su cabeza fue mortal.

Adriana, una vecina, trató de ayudarlo. "Cuando lo toqué, tenía como convulsiones y perdía mucha sangre" contó consternada. El muchacho quedó tendido a metros de su motocicleta hasta que llegó la ambulancia. Lo llevaron al hospital, pero tres cuadras antes de llegar falleció.
"Era un excelente chico, muy atento y bueno. Es horrible lo que pasó, en esa cuadra hay muchos árboles que no lo dejan ver bien a uno" dijo Deolinda Lobo, tía de la víctima, que relató que el accidente ocurrió a dos cuadras de la casa de Néstor. Deolinda cree que el ómnibus encandiló a Néstor.

Los vecinos dicen que el montículo es consecuencia de una obra de caños de agua hace meses está sin concluir. "Se formó un pozo lleno de agua y ramas", explicó Ale. Los investigadores a cargo tratan trabajan para determinar la causa del accidente.







