10 Enero 2010 Seguir en 
Se separaron hace más de seis años, pero la tragedia volvió a unirlos. Oscar Lugones y Verónica Vilugron son los padres de Luciana, la nena a la que mataron el martes en Acheral. Ninguno duda que la autora del crimen fue Mónica Pereyra, la pareja de Lugones, quien actualmente permanece detenida. Lugones quedó en libertad el viernes y ayer, lo primero que hizo, fue visitar la tumba de su hija. "Mónica era muy celosa de Luciana, pero no creí que fuera capaz de hacer algo así", explicó el hombre a LA GACETA. Vilugron está consternada. "Sabía que mi hija se llevaba mal con esa mujer. Ahora me remuerde la conciencia pensando que yo podría haber hecho algo para salvarla", aseguró.









