MENDOZA.- "Mabel" es una obra que habla de la realidad, pero desde la ficción; es fino como inteligente humor, lo que demuestra que se puede divertir, entretener y hacer reír al público sin concesiones ni pasatismo liviano. Pero además, para aquellos que creen que la nueva dramaturgia argentina sólo pasa por Buenos Aires, este trabajo de los rosarinos Claudia Cantero y Matías Martínez, dirigidos por Marcelo Díaz, es todo un mentís.
"Mabel" es un texto que surgió de los propios actores, a través de juegos, improvisaciones y una refinada experimentación. Una pareja, en un living típico de clase media, vive su debacle económica, y en el transcurso de menos de una hora, ensaya salidas, pero sin que la vida cotidiana deje de marcarla. Las interpretaciones de Cantero y de Martínez no tienen desperdicio; Cantero exhibe una gran solvencia profesional, más en los momentos en que las situaciones absurdas se desenvuelven.
"Mabel" (Rosario), "Perras" (Buenos Aires), "La noche devora a sus hijos" (Neuquén), "La edad de la ciruela" (Mendoza), y en menor medida "La Friche" (Córdoba) y "Jamuychis... el grito" (Tucumán) han "salvado" hasta el momento el nivel de calidad de la Fiesta Nacional de Teatro.
Ya en la recta final del encuentro, queda más en evidencia el nivel desparejo de las propuestas, pero por sobre todo, la ausencia de un criterio de los jurados que eligieron los trabajos. El Instituto Nacional del Teatro debería pensar más en la calidad. (Jorge Figueroa. Enviado Especial)
"Mabel" es un texto que surgió de los propios actores, a través de juegos, improvisaciones y una refinada experimentación. Una pareja, en un living típico de clase media, vive su debacle económica, y en el transcurso de menos de una hora, ensaya salidas, pero sin que la vida cotidiana deje de marcarla. Las interpretaciones de Cantero y de Martínez no tienen desperdicio; Cantero exhibe una gran solvencia profesional, más en los momentos en que las situaciones absurdas se desenvuelven.
"Mabel" (Rosario), "Perras" (Buenos Aires), "La noche devora a sus hijos" (Neuquén), "La edad de la ciruela" (Mendoza), y en menor medida "La Friche" (Córdoba) y "Jamuychis... el grito" (Tucumán) han "salvado" hasta el momento el nivel de calidad de la Fiesta Nacional de Teatro.
Ya en la recta final del encuentro, queda más en evidencia el nivel desparejo de las propuestas, pero por sobre todo, la ausencia de un criterio de los jurados que eligieron los trabajos. El Instituto Nacional del Teatro debería pensar más en la calidad. (Jorge Figueroa. Enviado Especial)







