Rubén Lugones, el hombre que está detenido desde el martes luego de que se descubrió que su hija Luciana, de siete años, había sido asesinada un día antes en Acheral declaró ayer y dijo que es inocente. La fiscala Cecilia Tasquer, del Centro Judicial Concepción, indagó al sospechoso durante casi una hora y hoy a la mañana hará lo mismo con la madrastra, Mónica Solange Pereyra, de 19 años.
Ayer, los familiares de Luciana se mostraron consternados. "Cuando me enteré fue como si me hubieran clavado un cuchillo en el corazón", advirtió José Virgilio Lugones, el abuelo de la criatura. A Luciana la estrangularon, según determinaron los forenses. Elvira Lugones, una de las tías de la niña, apuntó contra Pereyra: "nunca se llevaron bien, ella nunca la quiso, a pesar de que la nena era un amor", le dijo a LA GACETA. Luciana había dejado escrito en un cuaderno que Pereyra la maltrataba. Esa prueba está en manos de la fiscala.
08 Enero 2010 Seguir en 
NOTICIAS RELACIONADAS








