25 Noviembre 2009 Seguir en 
El trágico accidente ocurrido el domingo en Los Nogales se cobró hoy otra vida. José Morales falleció esta madrugada, a las 4, a causa de las graves quemaduras que tenía en el cuerpo. El joven, de 26 años, era hijo de Oscar Morales, el conductor del Falcon que se incendió en la colisión, quien había fallecido ayer como consecuencia de las severas heridas.
Así lo confirmó el subdirector del hospital Centro de Salud, Daniel Pero, quien remarcó que la víctima tenía el 80 % de su cuerpo quemado. "Era muy difícil que superara el cuadro. Aunque no tenía dañadas las vías respiratorias, lo preocupante era la extensión de las heridas", explicó.
El directivo también señaló que las dos mujeres adultas que sobrevivieron al accidente continúan en grave estado. Yolanda Luna (39 años, esposa del conductor) y Viviana Sánchez (16 años, pareja del muchacho fallecido) son asistidas por un respirador artificial. "Sus quemaduras oscilan entre el 50 % y el 70 %. Lo que complica la situación es que ambas tienen lastimadas las vías aéreas", remarcó el médico.
En tanto, el director del Hospital de Niños, Oscar Hilal, informó que Hernán y Nazarena Yamila Morales y Valentina Brito -los tres menores que viajaban en el Falcon- siguen internados en estado crítico.
Violento choque
El trágico suceso se produjo el domingo a la noche en la ruta 9, a la altura del kilómetro 1.310, cuando el automóvil de Morales fue impactado desde atrás por un VW Gol, que conducía Mauricio Rubén Quinteros. Como consecuencia de la colisión, había fallecido en el lugar Exequiel Morales, un bebé de un año y cuatro meses.
Según reportó la Policía, Quinteros, de 23 años, escapó tras el siniestro y aún no declaró ante el fiscal Guillermo Herrera. Además, un estudio médico complicó su situación procesal, ya que fuentes judiciales indicaron que el dosaje realizado al muchacho arrojó que tenía dos gramos de alcohol en la sangre al momento de la tragedia. LA GACETA ©
Así lo confirmó el subdirector del hospital Centro de Salud, Daniel Pero, quien remarcó que la víctima tenía el 80 % de su cuerpo quemado. "Era muy difícil que superara el cuadro. Aunque no tenía dañadas las vías respiratorias, lo preocupante era la extensión de las heridas", explicó.
El directivo también señaló que las dos mujeres adultas que sobrevivieron al accidente continúan en grave estado. Yolanda Luna (39 años, esposa del conductor) y Viviana Sánchez (16 años, pareja del muchacho fallecido) son asistidas por un respirador artificial. "Sus quemaduras oscilan entre el 50 % y el 70 %. Lo que complica la situación es que ambas tienen lastimadas las vías aéreas", remarcó el médico.
En tanto, el director del Hospital de Niños, Oscar Hilal, informó que Hernán y Nazarena Yamila Morales y Valentina Brito -los tres menores que viajaban en el Falcon- siguen internados en estado crítico.
Violento choque
El trágico suceso se produjo el domingo a la noche en la ruta 9, a la altura del kilómetro 1.310, cuando el automóvil de Morales fue impactado desde atrás por un VW Gol, que conducía Mauricio Rubén Quinteros. Como consecuencia de la colisión, había fallecido en el lugar Exequiel Morales, un bebé de un año y cuatro meses.
Según reportó la Policía, Quinteros, de 23 años, escapó tras el siniestro y aún no declaró ante el fiscal Guillermo Herrera. Además, un estudio médico complicó su situación procesal, ya que fuentes judiciales indicaron que el dosaje realizado al muchacho arrojó que tenía dos gramos de alcohol en la sangre al momento de la tragedia. LA GACETA ©








