25 Noviembre 2009 Seguir en 
Un estudio médico complicó la situación procesal de Mauricio Rubén Quinteros, el joven de 23 años que, según la Policía, huyó luego de haber chocado con su VW Gol otro vehículo en el que viajaba una familia por la ruta 9. Fuentes judiciales indicaron que el dosaje realizado al muchacho arrojó como resultado que tenía 2 gramos de alcohol en sangre al momento de la tragedia.
El máximo permitido por la ley para poder conducir un auto es de 0,5 gramos. "El domingo sí se realizaron controles sobre esa ruta. Pero los accidentes no van a desaparecer mientras la gente siga consumiendo tanto alcohol antes de conducir", señaló el director de Transporte de la Provincia, Roberto Viaña, en diálogo con LA GACETA.
Extraoficialmente, los investigadores afirmaban que Quinteros evidenciaba signos de ebriedad cuando fue detenido. El médico Gustavo Marangoni, especialista en adicciones, explicó que una persona que tiene 2,5 gramos de alcohol en sangre posiblemente deba ser asistido por coma alcohólico. "No se trata de una cuestión general, porque hay que evaluar parámetros como el peso de la persona y la frecuencia con la que ingiere este tipo de bebidas. Pero cuando hablamos de una cantidad superior a los 2 gramos ya se trata de una intoxicación severa", indicó el director de la fundación CAIS. Según el especialista, si una persona llega a los 5 gramos de alcohol en sangre pierde la vida.
Viaña aclaró que Transporte realiza controles estratégicamente según la época del año. "En verano, les prestamos especial atención a las zonas de la provincia adonde concurre gente en busca de esparcimiento. Es sabido que en muchas de estas situaciones hay consumo de alcohol, y tratamos de tener una política agresiva al respecto. Pero la sociedad no cambia su conducta", indicó. A su vez, recordó que este fin de semana se secuestraron 40 vehículos (entre autos y motos) por controles de alcoholemia. "Esto es una cuestión cultural. Ya llevamos tres años de controles y la cantidad de secuestros no disminuye. Cabe destacar que quienes concurren a pagar estas multas son personas de toda condición social, así que es algo que está afectando a todos los tucumanos", añadió Viaña.
El máximo permitido por la ley para poder conducir un auto es de 0,5 gramos. "El domingo sí se realizaron controles sobre esa ruta. Pero los accidentes no van a desaparecer mientras la gente siga consumiendo tanto alcohol antes de conducir", señaló el director de Transporte de la Provincia, Roberto Viaña, en diálogo con LA GACETA.
Extraoficialmente, los investigadores afirmaban que Quinteros evidenciaba signos de ebriedad cuando fue detenido. El médico Gustavo Marangoni, especialista en adicciones, explicó que una persona que tiene 2,5 gramos de alcohol en sangre posiblemente deba ser asistido por coma alcohólico. "No se trata de una cuestión general, porque hay que evaluar parámetros como el peso de la persona y la frecuencia con la que ingiere este tipo de bebidas. Pero cuando hablamos de una cantidad superior a los 2 gramos ya se trata de una intoxicación severa", indicó el director de la fundación CAIS. Según el especialista, si una persona llega a los 5 gramos de alcohol en sangre pierde la vida.
Viaña aclaró que Transporte realiza controles estratégicamente según la época del año. "En verano, les prestamos especial atención a las zonas de la provincia adonde concurre gente en busca de esparcimiento. Es sabido que en muchas de estas situaciones hay consumo de alcohol, y tratamos de tener una política agresiva al respecto. Pero la sociedad no cambia su conducta", indicó. A su vez, recordó que este fin de semana se secuestraron 40 vehículos (entre autos y motos) por controles de alcoholemia. "Esto es una cuestión cultural. Ya llevamos tres años de controles y la cantidad de secuestros no disminuye. Cabe destacar que quienes concurren a pagar estas multas son personas de toda condición social, así que es algo que está afectando a todos los tucumanos", añadió Viaña.









