16 Noviembre 2009 Seguir en 
BUENOS AIRES. Si el partido contra River hubiese durado sólo 45 minutos, Atlético regresaba a casa con un 1 a 0 gigante. Bien merecido, más allá de la poca diferencia del uno y el cero. Los tucumaplantearon un partido perfecto, preciso y agresivo, en el que cada uno de los 11 hombres dejaba hasta el último suspiro en cada balón a dirimir. Por eso, la peinadita transformada en festejo de Gigliotti, a los 2', estaba bien. Era justo, porque en ese pequeño lapso, el "decano" apabulló a un "millonario" bastante pobre de ideas, claro.
De atrás hacia adelante, Atlético se hacía sentir. Ischuk era una muralla para el pobre de Rosales, ni hablar de Buonanotte, siempre peligroso el chiquitín, que en varias oportunidades intentó ganarle a lo guapo a Barone y al ingresado More, pero sucumbía. Todo lo contrario a Juan Pablo Pereyra, el armador y cabeza pensante de un Atlético avasallante. Gran parte del mérito de semejante calificativo era de los volantes, de Longo, Montiglio y Musto, bien agazapados para cortarle el chorro de ideas de Gallardo y al resto de la "banda". Hasta segundos antes del final del primer tiempo, a Astrada se lo veía loco. El "Jefe" no encontraba la fórmula para calmar las ansiedades de sus dirigidos y el gigante caía. Por eso, el descanso le sirvió al DT para cambiar el curso de un juego chivo. Astrada mandó al tucumano Roberto Pereyra y a Galmarini y apostó a abrir la cancha. La movida le salió de 10. Atlético ya no corría como antes y los medios, terratenientes en la parte inicial, parece, habían subastado sus parcelas. Se vino la debacle.
Sosa ya no estaba tan sereno, aunque a Astrada sí. Más aún cuando Gallardo le sacó jugo a un cabezazo atrás de Galmarini. El "Muñeco" definió de media volea y quebró la estirada de Ischuk. "Chiche" intentó reencausar la historia y no pudo. Siete minutos después del empate, Buonanotte perforó el arco de Lucas, luego de una salvada monumental de More. River no se conformó y fue a liquidar el partido. Lo consiguió con una contra letal del "Enano" que el petiso Villalba concretó con astucia.
La moraleja dirá: Atlético perdió el medio y Astrada y compañía le abollaron el rancho al "decano".
Astrada acertó la estrategia
River la pasó muy mal en el primer tiempo, pese a una que otra llegada de peligro que creó. En el complemento, el DT "millonario" apostó a abrir el juego por las puntas. La suerte del equipo cambió. La de Atlético también.
Los volantes se durmieron
Longo, Montiglio y Musto había jugada un primer tramo para colorear. Pero en el segundo, se cayeron, perdieron el rumbo de sus respectivas marcas y el equipo entero lo sufrió. Matías Escobar, cuando ingresó, no ayudo mucho tampoco.
Borrón y cuenta nueva
El 1-3 con River no debe afectar al grupo, que el sábado próximo jugará un partido de los que no se puede perder. Al Monumental vendrá Chacarita, rival directo en la lucha por la permanencia, y Atlético tiene que ganar o ganar.
De atrás hacia adelante, Atlético se hacía sentir. Ischuk era una muralla para el pobre de Rosales, ni hablar de Buonanotte, siempre peligroso el chiquitín, que en varias oportunidades intentó ganarle a lo guapo a Barone y al ingresado More, pero sucumbía. Todo lo contrario a Juan Pablo Pereyra, el armador y cabeza pensante de un Atlético avasallante. Gran parte del mérito de semejante calificativo era de los volantes, de Longo, Montiglio y Musto, bien agazapados para cortarle el chorro de ideas de Gallardo y al resto de la "banda". Hasta segundos antes del final del primer tiempo, a Astrada se lo veía loco. El "Jefe" no encontraba la fórmula para calmar las ansiedades de sus dirigidos y el gigante caía. Por eso, el descanso le sirvió al DT para cambiar el curso de un juego chivo. Astrada mandó al tucumano Roberto Pereyra y a Galmarini y apostó a abrir la cancha. La movida le salió de 10. Atlético ya no corría como antes y los medios, terratenientes en la parte inicial, parece, habían subastado sus parcelas. Se vino la debacle.
Sosa ya no estaba tan sereno, aunque a Astrada sí. Más aún cuando Gallardo le sacó jugo a un cabezazo atrás de Galmarini. El "Muñeco" definió de media volea y quebró la estirada de Ischuk. "Chiche" intentó reencausar la historia y no pudo. Siete minutos después del empate, Buonanotte perforó el arco de Lucas, luego de una salvada monumental de More. River no se conformó y fue a liquidar el partido. Lo consiguió con una contra letal del "Enano" que el petiso Villalba concretó con astucia.
La moraleja dirá: Atlético perdió el medio y Astrada y compañía le abollaron el rancho al "decano".
Astrada acertó la estrategia
River la pasó muy mal en el primer tiempo, pese a una que otra llegada de peligro que creó. En el complemento, el DT "millonario" apostó a abrir el juego por las puntas. La suerte del equipo cambió. La de Atlético también.
Los volantes se durmieron
Longo, Montiglio y Musto había jugada un primer tramo para colorear. Pero en el segundo, se cayeron, perdieron el rumbo de sus respectivas marcas y el equipo entero lo sufrió. Matías Escobar, cuando ingresó, no ayudo mucho tampoco.
Borrón y cuenta nueva
El 1-3 con River no debe afectar al grupo, que el sábado próximo jugará un partido de los que no se puede perder. Al Monumental vendrá Chacarita, rival directo en la lucha por la permanencia, y Atlético tiene que ganar o ganar.



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