Un musical sarcástico, dos epopeyas, un drama sobre el Holocausto y un relato sobre tres mujeres competirán este año por el Oscar a la mejor película, en una categoría cuya composición no causó grandes sorpresas entre los expertos. Muy pocos se aventuran a pronosticar un ganador claro; para la mayoría el enfrentamiento resulta esta vez muy parejo, con virtudes y defectos repartidos entre las cinco candidatas a la estatuilla dorada, que se entregará el domingo en el Kodak Theatre de Hollywood.
Históricamente, la película con mayores posibilidades de llevarse el máximo galardón es la que más nominaciones ha cosechado, y éste es el caso de "Chicago" -con 13-, un film al que además se le conocen pocos detractores y que ganó casi todos los premios previos.
Sin embargo, la tradición indica que cuando se trata del Oscar, los musicales suelen quedarse a unos pasos de la meta. Si "Chicago" se corona como ganadora de la noche, será la primera vez que triunfe una cinta de este género desde 1968, cuando se impuso "Oliver!". Con un importante despliegue histriónico de parte de sus protagonistas, las también nominadas Renée Zellweger y Catherine Zeta-Jones, así como Richard Gere, la adaptación cinematográfica de este clásico de Broadway está ambientada en los "felices años 20". Si acaso la mayoría de los miembros de la Academia no llegara a considerar a "Chicago" "suficientemente seria" para merecer el Oscar y pasar a la historia, se encuentra "Las horas". Con nueve nominaciones, la cinta de Stephen Daldry, protagonizada por Nicole Kidman, Julianne Moore y Meryl Streep, es el tipo de drama con actuaciones poderosas y basada en una novela ganadora del Pulitzer que podría encajar muy bien en los lineamientos citados. Sin embargo, para algunos más que "seria" la cinta resulta sombría y depresiva.
Pero si este año las preferencias de los votantes se inclinan hacia las epopeyas con superproducción, allí están "Gangsters de Nueva (de Martin Scorsese) York" y "El señor de los anillos: las dos torres". Entre las dos, los pronósticos favorecen claramente a la primera.
Finalmente, "El pianista", de Roman Polanski, que tiene siete nominaciones, es también una candidata con pocas posibilidades según los expertos, aunque no deja de tener sus virtudes. La cinta se centra en la historia de un pianista judío que escapa de la deportación.
MEJOR ACTOR
Nicholson quiere su cuarta estatuilla
Los Angeles. - A una edad en que otros íconos de Hollywood se ven arrojados al olvido, Jack Nicholson ha logrado lo que muy pocos: seguir conquistando a nuevas generaciones de cinéfilos, y encarnar a la vez papeles de hombres que deben comenzar a lidiar con la vejez. Ya en "Mejor... imposible", filme por el que ganó el Oscar, interpretaba a un hombre mayor, gruñón, solitario y lleno de manías. Podría haber recurrido a las mismas herramientas para componer al Warren Schmidt de "About Schmidt", papel por el que cuenta con una nueva candidatura a la estatuilla dorada y por el que ya ganó el Golden Globe. Claro que, para lograr el que sería su cuarto Oscar, deberá vencer a Daniel Day-Lewis, quien regresó al cine de la mano de Martin Scorsese. Por su rol como el cruento personaje de "Bill the Butcher" (Bill el carnicero) en la epopeya "Pandillas de Nueva York", Day-Lewis ya recibió otras distinciones, como una nominación para los Golden Globe y el premio BAFTA -el principal galardón británico de cine- como mejor intérprete principal. Otro de los candidatos es Nicolas Cage, postulado por su trabajo en "El ladrón de orquídeas", en donde interpreta los papeles de dos hermanos gemelos con personalidades opuestas. Por este trabajo aspira a ganar su segundo Oscar como mejor actor principal, después de haber sido distinguido en 1996 por "Adiós a Las Vegas". Con menos posibilidades según los pronósticos figuran el veterano actor británico Michael Caine, por su trabajo como reportero en "El americano", y Adrien Brody, el protagonista de "El pianista", que dirigió Roman Polanski.
MEJOR ACTRIZ
La gran oportunidad de Nicole Kidman
Los Angeles.- Nicole Kidman demostró en 2001 que era una estrella que brillaba con luz propia en el firmamento del cine, pero, a pesar de contar con grandes posibilidades, no pudo coronar la exitosa temporada con un Oscar por "Moulin Rouge", ya que la estatuilla quedó en manos de Halle Berry. Esta vez, muchos creen que el hombrecito dorado por fin será para la australiana. Su interpretación de Virginia Woolf en "Las horas", por la que renunció al encanto de su propio rostro colocándose una prótesis nasal que cambió por completo su aspecto, sedujo tanto a la crítica como al público, y le valió varios premios, entre ellos el Golden Globe, el BAFTA y el Oso de Plata de la Berlinale. En el rubro mejor actriz protagónica están nominadas también la mexicana Salma Hayek, por "Frida", Diane Lane, por "Infidelidad", Julianne Moore, por "Lejos del paraíso", y Renée Zellweger, por "Chicago", donde demostró que, además de ser versátil a la hora de interpretar roles diversos y capaz de imitar creíblemente el acento británico, sabe bailar y cantar con gracia suficiente como para atraer al público masivo y cosechar los respetos de la crítica especializada. Por su parte, la actriz estadounidense Julianne Moore es la única intérprete con una nominación doble, ya que competirá por la estatuilla dorada como mejor actriz principal por "Far from Heaven", así como mejor intérprete secundaria por "Las horas". Hayek, la primera mexicana en colarse entre los candidatos a mejor actriz, ya triunfó, después de las críticas que recibió en su tierra por el filme sobre Frida Kahlo, señalada como un retrato superficial.
MEJOR DIRECTOR
La deuda de Hollywood con Scorsese
LOS ANGELES- Martin Scorsese estuvo nominado cinco veces -tres como mejor director- y nunca se fue con una estatuilla en la mano. Para muchos, esta "deuda" de la Academia de Hollywood con el director podría resultar decisiva a la hora de votar este año. Esto, a pesar de que parte de la crítica especializada reconoce que "Pandillas de Nueva York", el filme por el que está nominado, no es su mejor producción. Pero esto nunca fue un impedimento para otorgar "recompensas" en el marco de los Oscar. La Asociación de Directores de Estados Unidos (DGA) dejó su principal premio de este año en manos de Rob Marshall, quien competirá por la estatuilla dorada con "Chicago". Sólo cinco veces desde su fundación en 1949 el director premiado por la DGA no se llevó el Oscar ese año, lo cual ensombrece las expectativas de Scorsese y aumenta notablemente las de Marshall. Con todo, quizá los miembros de la Academia prefieran dejar impagas las "deudas" y tampoco esta vez permitan que triunfe un musical, en cuyo caso un candidato fuerte sería Stephen Daldry, por su realización del drama "Las horas". Pero la Academia también podría volcarse a premiar a otro director consagrado, Roman Polanski, por el drama situado en el Holocausto "El pianista", aunque su condición de prófugo de la justicia norteamericana le resta muchas posibilidades. Finalmente, la gran sorpresa de la noche sería que se llevara el premio al mejor director el español Pedro Almodóvar, porque es extranjero y porque su película "Hable con ella" no figura entre las cinco nominadas al principal galardón. (DPA)
MEJOR PELICULA
Todos apuestan por "Chicago"
LOS ANGELES.- "Chicago", dirigida por el debutante Rob Marshall, es la primera candidata llevarse el premio a la mejor película. Cuenta la historia de Roxie Hart , una aspirante a estrella de vodevil, que cae en prisión y logra a través de las artimañas de su astuto abogado alcanzar la fama y las oportunidades que tanto soñaba.
Su principal competidora es "Pandillas de Nueva York", la epopeya sobre los comienzos violentos de la inmigración en norteamérica que dirigió Martin Scorsese.
La otra superproducción que puede llegar a tentar a los votantes es "El señor de los anillos: las dos torres", dirigida por Peter Jackson, segunda parte de la trilogía sobre la monumental obra de J.R.R., Tolkien que viene precedida de un gran éxito comercial y de numerosos premios."Las horas", de Stephen Daldry entreteje las historias de tres mujeres, cuyas vidas se ven modificadas por un libro. A principios de los años 20, Virginia Woolf lucha contra su locura mientras empieza a escribir su primera gran novela. Más de dos décadas después, una mujer que vive en Los Angeles, experimenta al leer el libro una revelación que la impulsa a efectuar un cambio de vida. En la Nueva York actual, Clarissa vive como una versión moderna de protagonista de la novela, enamorada de Richard, un poeta que está muriendo de sida."El pianista"cuenta la historia de un brillante solista polaco y judío que escapa de la deportación. Obligado a vivir en a humillación del gueto de Varsovia, logra escapar y se esconde en las ruinas de la capital, donde un oficial alemán acude en su ayuda.
Para Meryl Streep, el dinero es lo que manda
La dos veces ganadora del Oscar Meryl Streep, afirmó que la lucha por hacerse con el prestigioso premio de la Academia de Hollywood se había convertido en algo tan complicado como una campaña política porque, como pasa con los políticos, cuando se trata del Oscar, el dinero es el que manda y no el talento.
"Toda la campaña me parece tan indecorosa que no he hecho nada. Espero que el trabajo hable por sí solo pero me temo que, como con los políticos, el dinero termine ganando", dijo Streep, que está nominada en la categoría de mejor actriz de reparto, a Reuters en una entrevista.
"La campaña más grande podría ser la recompensada, y como resultado, se emplearía más dinero en ese tipo de cosas", afirmó. "Es un negocio, ya sabes. Puedes ver por qué lo hacen. Pero de algún modo, destruye la integridad de los premios de la Academia al hacer eso", agregó.
La actriz, de 53 años, que ha recibido una nominación al Oscar este año como mejor actriz de reparto por su trabajo en "Adaptation", recibió el primer premio de una revista.
La revista describió el galardón como un modo de reconocer a una mujer que ha conseguido ponerse a sí misma "en lo más alto de su carrera", y que "continúa siendo una modelo para todas las edades".
Y en la arena de la actuación, Streep encaja en esa categoría. Ganó un Oscar de la Academia como mejor actriz en 1982 por "La decisión de Sophie" y otra como actriz de reparto en 1979 por "Kramer contra Kramer".
Este año es su nominación número 13, lo que la convierte en la actriz que más nominaciones ha tenido, superando incluso a la legendaria Katherine Hepburn.
Una guerra real para exhibir la mejor imagen
Aunque es difícil de creer, las especulaciones sobre los trajes y los diamantes que usarán las estrellas en la ceremonia han perdido importancia ante la inminente guerra entre Irak y Estados Unidos, porque no se realizará el tradicional desfile de moda de las celebridades por la alfombra roja.
Pero a pesar de que los vientos de guerra arruinaron parte del glamour de la ceremonia, eso no quiere decir que las estrellas van a dejar de usar sus mejores galas y aparecer lo mejor posible en el evento.
Las celebridades de Hollywood están librando su propia guerra para reducir la hinchazón y lo rojizo de sus rostros y cuerpos, consecuencia de las cirugías estéticas como la liposucción y el levantamiento de mejillas, los tratamientos contra las arrugas y el fortalecimiento del abdomen.
Sobra decir que se requieren tiempo, dinero y esfuerzo para aparecer relajados, glamorosos y libres de sudor.
Con frecuencia, en este suceso se describen más el atuendo y el semblante de las celebridades, ante millones de espectadores de la televisión, que lo que se habla de los mismos premios.
Desde luego que siempre es un gran misterio qué trajes podrían elegir las estrellas. En las últimas semanas, representantes de creadores de alta costura como Versace, Prada, Pamela Denis, Carolina Herrera, Ralph Lauren y Emanuel Ungaro viajaron a Hollywood con joyeros, modistos, peinadores y zapateros para atender con decisión a las estrellas.
En los últimos años ha aumentado el mercadeo alrededor de la ceremonia, que incluye la entrega de regalos generosos en los hogares de las estrellas, promesas de atuendos gratis que cuestan U$S 100.000 dólares o más y fiestas espléndidas.
Como una campaña electoral
Cada noviembre comienza una campaña electoral que, al menos en Hollywood, casi puede compararse con la fiebre de una campaña presidencial: la carrera por los premios Oscar. En esos días, debido a los esfuerzos de la Academia por eliminar regalos y prebendas, esta lucha consiste en los intentos por parte de los estudios, distribuidores independientes y publicistas por asegurarse de que cada uno de los 5.371 miembros con derecho a voto vean sus películas. Esto implica la realización de funciones especiales para integrantes de la Academia, su admisión gratuita en proyecciones comerciales regulares y el envío a domicilio de videocassettes. La Academia controla en forma exhaustiva esta campaña, y ha emitido regulaciones que limitan los envíos de las compañías. Las boletas de votación para las nominaciones fueron enviadas en enero y retornadas a principios de febrero. Los resultados fueron revelados el 11 de febrero. Las boletas de la votación final se enviaron a fines de febrero y devueltas tres semanas más tarde. Cada año, luego del escrutinio, sólo dos personas de Price Waterhouse Coopers conocen los resultados hasta el momento en que se abren los sobres sellados, durante la ceremonia de entrega, cuando la incógnita queda, finalmente, revelada.
Habrá más de 5000 votos
La Academia de Artes y Ciencias Cinematográficas de Hollywood es una organización compuesta por más de 6.300 profesionales de la industria del séptimo arte, de los que 5.371 tienen derecho a voto para los premios Oscar. La Academia fue creada en mayo de 1927, como una corporación sin fines de lucro. Sus 36 miembros originales incluían a ejecutivos de producción y luminarias del celuloide de su época. Desde su fundación y hasta 1946, cuando se mudó a un edificio en la Avenida Melrose en Hollywood, la Academia ocupó diversas oficinas alquiladas. Desde diciembre de 1975 se encuentra en su edificio de siete pisos en el Boulevard Wilshire de Beverly Hills.
Los miembros representan 13 categorías: actores, directores de arte, directores de fotografía, realizadores, ejecutivos, editores, músicos, productores, relacionistas públicos, cortometrajes y animación, sonido, efectos visuales y escritores. Los miembros votan para los Oscar de su respectiva categoría, con excepción del que premia a la mejor película, para el que todos pueden expresar su preferencia. Los ingresos operativos de la Academia se obtienen mediante el pago de cuotas , el alquiler de su sala teatral, y los derechos de transmisión de la ceremonia.
Históricamente, la película con mayores posibilidades de llevarse el máximo galardón es la que más nominaciones ha cosechado, y éste es el caso de "Chicago" -con 13-, un film al que además se le conocen pocos detractores y que ganó casi todos los premios previos.
Sin embargo, la tradición indica que cuando se trata del Oscar, los musicales suelen quedarse a unos pasos de la meta. Si "Chicago" se corona como ganadora de la noche, será la primera vez que triunfe una cinta de este género desde 1968, cuando se impuso "Oliver!". Con un importante despliegue histriónico de parte de sus protagonistas, las también nominadas Renée Zellweger y Catherine Zeta-Jones, así como Richard Gere, la adaptación cinematográfica de este clásico de Broadway está ambientada en los "felices años 20". Si acaso la mayoría de los miembros de la Academia no llegara a considerar a "Chicago" "suficientemente seria" para merecer el Oscar y pasar a la historia, se encuentra "Las horas". Con nueve nominaciones, la cinta de Stephen Daldry, protagonizada por Nicole Kidman, Julianne Moore y Meryl Streep, es el tipo de drama con actuaciones poderosas y basada en una novela ganadora del Pulitzer que podría encajar muy bien en los lineamientos citados. Sin embargo, para algunos más que "seria" la cinta resulta sombría y depresiva.
Pero si este año las preferencias de los votantes se inclinan hacia las epopeyas con superproducción, allí están "Gangsters de Nueva (de Martin Scorsese) York" y "El señor de los anillos: las dos torres". Entre las dos, los pronósticos favorecen claramente a la primera.
Finalmente, "El pianista", de Roman Polanski, que tiene siete nominaciones, es también una candidata con pocas posibilidades según los expertos, aunque no deja de tener sus virtudes. La cinta se centra en la historia de un pianista judío que escapa de la deportación.
Nicholson quiere su cuarta estatuilla
Los Angeles. - A una edad en que otros íconos de Hollywood se ven arrojados al olvido, Jack Nicholson ha logrado lo que muy pocos: seguir conquistando a nuevas generaciones de cinéfilos, y encarnar a la vez papeles de hombres que deben comenzar a lidiar con la vejez. Ya en "Mejor... imposible", filme por el que ganó el Oscar, interpretaba a un hombre mayor, gruñón, solitario y lleno de manías. Podría haber recurrido a las mismas herramientas para componer al Warren Schmidt de "About Schmidt", papel por el que cuenta con una nueva candidatura a la estatuilla dorada y por el que ya ganó el Golden Globe. Claro que, para lograr el que sería su cuarto Oscar, deberá vencer a Daniel Day-Lewis, quien regresó al cine de la mano de Martin Scorsese. Por su rol como el cruento personaje de "Bill the Butcher" (Bill el carnicero) en la epopeya "Pandillas de Nueva York", Day-Lewis ya recibió otras distinciones, como una nominación para los Golden Globe y el premio BAFTA -el principal galardón británico de cine- como mejor intérprete principal. Otro de los candidatos es Nicolas Cage, postulado por su trabajo en "El ladrón de orquídeas", en donde interpreta los papeles de dos hermanos gemelos con personalidades opuestas. Por este trabajo aspira a ganar su segundo Oscar como mejor actor principal, después de haber sido distinguido en 1996 por "Adiós a Las Vegas". Con menos posibilidades según los pronósticos figuran el veterano actor británico Michael Caine, por su trabajo como reportero en "El americano", y Adrien Brody, el protagonista de "El pianista", que dirigió Roman Polanski.
La gran oportunidad de Nicole Kidman
Los Angeles.- Nicole Kidman demostró en 2001 que era una estrella que brillaba con luz propia en el firmamento del cine, pero, a pesar de contar con grandes posibilidades, no pudo coronar la exitosa temporada con un Oscar por "Moulin Rouge", ya que la estatuilla quedó en manos de Halle Berry. Esta vez, muchos creen que el hombrecito dorado por fin será para la australiana. Su interpretación de Virginia Woolf en "Las horas", por la que renunció al encanto de su propio rostro colocándose una prótesis nasal que cambió por completo su aspecto, sedujo tanto a la crítica como al público, y le valió varios premios, entre ellos el Golden Globe, el BAFTA y el Oso de Plata de la Berlinale. En el rubro mejor actriz protagónica están nominadas también la mexicana Salma Hayek, por "Frida", Diane Lane, por "Infidelidad", Julianne Moore, por "Lejos del paraíso", y Renée Zellweger, por "Chicago", donde demostró que, además de ser versátil a la hora de interpretar roles diversos y capaz de imitar creíblemente el acento británico, sabe bailar y cantar con gracia suficiente como para atraer al público masivo y cosechar los respetos de la crítica especializada. Por su parte, la actriz estadounidense Julianne Moore es la única intérprete con una nominación doble, ya que competirá por la estatuilla dorada como mejor actriz principal por "Far from Heaven", así como mejor intérprete secundaria por "Las horas". Hayek, la primera mexicana en colarse entre los candidatos a mejor actriz, ya triunfó, después de las críticas que recibió en su tierra por el filme sobre Frida Kahlo, señalada como un retrato superficial.
La deuda de Hollywood con Scorsese
LOS ANGELES- Martin Scorsese estuvo nominado cinco veces -tres como mejor director- y nunca se fue con una estatuilla en la mano. Para muchos, esta "deuda" de la Academia de Hollywood con el director podría resultar decisiva a la hora de votar este año. Esto, a pesar de que parte de la crítica especializada reconoce que "Pandillas de Nueva York", el filme por el que está nominado, no es su mejor producción. Pero esto nunca fue un impedimento para otorgar "recompensas" en el marco de los Oscar. La Asociación de Directores de Estados Unidos (DGA) dejó su principal premio de este año en manos de Rob Marshall, quien competirá por la estatuilla dorada con "Chicago". Sólo cinco veces desde su fundación en 1949 el director premiado por la DGA no se llevó el Oscar ese año, lo cual ensombrece las expectativas de Scorsese y aumenta notablemente las de Marshall. Con todo, quizá los miembros de la Academia prefieran dejar impagas las "deudas" y tampoco esta vez permitan que triunfe un musical, en cuyo caso un candidato fuerte sería Stephen Daldry, por su realización del drama "Las horas". Pero la Academia también podría volcarse a premiar a otro director consagrado, Roman Polanski, por el drama situado en el Holocausto "El pianista", aunque su condición de prófugo de la justicia norteamericana le resta muchas posibilidades. Finalmente, la gran sorpresa de la noche sería que se llevara el premio al mejor director el español Pedro Almodóvar, porque es extranjero y porque su película "Hable con ella" no figura entre las cinco nominadas al principal galardón. (DPA)
Todos apuestan por "Chicago"
LOS ANGELES.- "Chicago", dirigida por el debutante Rob Marshall, es la primera candidata llevarse el premio a la mejor película. Cuenta la historia de Roxie Hart , una aspirante a estrella de vodevil, que cae en prisión y logra a través de las artimañas de su astuto abogado alcanzar la fama y las oportunidades que tanto soñaba.
Su principal competidora es "Pandillas de Nueva York", la epopeya sobre los comienzos violentos de la inmigración en norteamérica que dirigió Martin Scorsese.
La otra superproducción que puede llegar a tentar a los votantes es "El señor de los anillos: las dos torres", dirigida por Peter Jackson, segunda parte de la trilogía sobre la monumental obra de J.R.R., Tolkien que viene precedida de un gran éxito comercial y de numerosos premios."Las horas", de Stephen Daldry entreteje las historias de tres mujeres, cuyas vidas se ven modificadas por un libro. A principios de los años 20, Virginia Woolf lucha contra su locura mientras empieza a escribir su primera gran novela. Más de dos décadas después, una mujer que vive en Los Angeles, experimenta al leer el libro una revelación que la impulsa a efectuar un cambio de vida. En la Nueva York actual, Clarissa vive como una versión moderna de protagonista de la novela, enamorada de Richard, un poeta que está muriendo de sida."El pianista"cuenta la historia de un brillante solista polaco y judío que escapa de la deportación. Obligado a vivir en a humillación del gueto de Varsovia, logra escapar y se esconde en las ruinas de la capital, donde un oficial alemán acude en su ayuda.
Para Meryl Streep, el dinero es lo que manda
La dos veces ganadora del Oscar Meryl Streep, afirmó que la lucha por hacerse con el prestigioso premio de la Academia de Hollywood se había convertido en algo tan complicado como una campaña política porque, como pasa con los políticos, cuando se trata del Oscar, el dinero es el que manda y no el talento.
"Toda la campaña me parece tan indecorosa que no he hecho nada. Espero que el trabajo hable por sí solo pero me temo que, como con los políticos, el dinero termine ganando", dijo Streep, que está nominada en la categoría de mejor actriz de reparto, a Reuters en una entrevista.
"La campaña más grande podría ser la recompensada, y como resultado, se emplearía más dinero en ese tipo de cosas", afirmó. "Es un negocio, ya sabes. Puedes ver por qué lo hacen. Pero de algún modo, destruye la integridad de los premios de la Academia al hacer eso", agregó.
La actriz, de 53 años, que ha recibido una nominación al Oscar este año como mejor actriz de reparto por su trabajo en "Adaptation", recibió el primer premio de una revista.
La revista describió el galardón como un modo de reconocer a una mujer que ha conseguido ponerse a sí misma "en lo más alto de su carrera", y que "continúa siendo una modelo para todas las edades".
Y en la arena de la actuación, Streep encaja en esa categoría. Ganó un Oscar de la Academia como mejor actriz en 1982 por "La decisión de Sophie" y otra como actriz de reparto en 1979 por "Kramer contra Kramer".
Este año es su nominación número 13, lo que la convierte en la actriz que más nominaciones ha tenido, superando incluso a la legendaria Katherine Hepburn.
Una guerra real para exhibir la mejor imagen
Aunque es difícil de creer, las especulaciones sobre los trajes y los diamantes que usarán las estrellas en la ceremonia han perdido importancia ante la inminente guerra entre Irak y Estados Unidos, porque no se realizará el tradicional desfile de moda de las celebridades por la alfombra roja.
Pero a pesar de que los vientos de guerra arruinaron parte del glamour de la ceremonia, eso no quiere decir que las estrellas van a dejar de usar sus mejores galas y aparecer lo mejor posible en el evento.
Las celebridades de Hollywood están librando su propia guerra para reducir la hinchazón y lo rojizo de sus rostros y cuerpos, consecuencia de las cirugías estéticas como la liposucción y el levantamiento de mejillas, los tratamientos contra las arrugas y el fortalecimiento del abdomen.
Sobra decir que se requieren tiempo, dinero y esfuerzo para aparecer relajados, glamorosos y libres de sudor.
Con frecuencia, en este suceso se describen más el atuendo y el semblante de las celebridades, ante millones de espectadores de la televisión, que lo que se habla de los mismos premios.
Desde luego que siempre es un gran misterio qué trajes podrían elegir las estrellas. En las últimas semanas, representantes de creadores de alta costura como Versace, Prada, Pamela Denis, Carolina Herrera, Ralph Lauren y Emanuel Ungaro viajaron a Hollywood con joyeros, modistos, peinadores y zapateros para atender con decisión a las estrellas.
En los últimos años ha aumentado el mercadeo alrededor de la ceremonia, que incluye la entrega de regalos generosos en los hogares de las estrellas, promesas de atuendos gratis que cuestan U$S 100.000 dólares o más y fiestas espléndidas.
Como una campaña electoral
Cada noviembre comienza una campaña electoral que, al menos en Hollywood, casi puede compararse con la fiebre de una campaña presidencial: la carrera por los premios Oscar. En esos días, debido a los esfuerzos de la Academia por eliminar regalos y prebendas, esta lucha consiste en los intentos por parte de los estudios, distribuidores independientes y publicistas por asegurarse de que cada uno de los 5.371 miembros con derecho a voto vean sus películas. Esto implica la realización de funciones especiales para integrantes de la Academia, su admisión gratuita en proyecciones comerciales regulares y el envío a domicilio de videocassettes. La Academia controla en forma exhaustiva esta campaña, y ha emitido regulaciones que limitan los envíos de las compañías. Las boletas de votación para las nominaciones fueron enviadas en enero y retornadas a principios de febrero. Los resultados fueron revelados el 11 de febrero. Las boletas de la votación final se enviaron a fines de febrero y devueltas tres semanas más tarde. Cada año, luego del escrutinio, sólo dos personas de Price Waterhouse Coopers conocen los resultados hasta el momento en que se abren los sobres sellados, durante la ceremonia de entrega, cuando la incógnita queda, finalmente, revelada.
Habrá más de 5000 votos
La Academia de Artes y Ciencias Cinematográficas de Hollywood es una organización compuesta por más de 6.300 profesionales de la industria del séptimo arte, de los que 5.371 tienen derecho a voto para los premios Oscar. La Academia fue creada en mayo de 1927, como una corporación sin fines de lucro. Sus 36 miembros originales incluían a ejecutivos de producción y luminarias del celuloide de su época. Desde su fundación y hasta 1946, cuando se mudó a un edificio en la Avenida Melrose en Hollywood, la Academia ocupó diversas oficinas alquiladas. Desde diciembre de 1975 se encuentra en su edificio de siete pisos en el Boulevard Wilshire de Beverly Hills.
Los miembros representan 13 categorías: actores, directores de arte, directores de fotografía, realizadores, ejecutivos, editores, músicos, productores, relacionistas públicos, cortometrajes y animación, sonido, efectos visuales y escritores. Los miembros votan para los Oscar de su respectiva categoría, con excepción del que premia a la mejor película, para el que todos pueden expresar su preferencia. Los ingresos operativos de la Academia se obtienen mediante el pago de cuotas , el alquiler de su sala teatral, y los derechos de transmisión de la ceremonia.







