Los Angeles.- Un gran número de actores y actrices que participarán de la ceremonia de la entrega de los Oscar llevará en sus ropas prendedores con los que manifestarán su oposición a la guerra que Estados Unidos inició contra Irak, mientras en la calle un nutrido grupo de personas ya se está manifestando en igual sentido.
Según lo anunció Robert Greenwald, productor y director de Hollywood, y uno de los fundadores de "Artistas Unidos para Ganar sin la Guerra", muchos de los protagonistas de la gala de la entrega de los Oscar manifestarán públicamente su desacuerdo con la política belicista del presidente Bush.
Entre los actores que se adhirieron a la iniciativa están Ben Afleck, Kirsten Dunst, Jake y Maggie Gyllenhaal, Dustin Hoffman, Jessica Lange y Meryl Streep, a quienes se suman también los integrantes del grupo musical U2.
Mientras tanto, en la calle frente al Teatro Kodak del Hollywood Boulevard, donde el domingo se llevará a cabo la edición 75 de la entrega de los Oscar -en el caso de que no sea suspendida-, muchas personas se están manifestando en igual sentido que los artistas.
Entre ellos se encuentra Hunter Bodyn, un estudiante de cine que sostenía en la mano el diario "Los Angeles Times" con informaciones sobre "ataques quirúrgicos con misiles", y en el cual había escrito en letras sobre la portada la palabra "mentiras"."La mayoría de las grandes estrellas está en contra de la guerra -asegura Bodyn- pero sólo pocos de ellos lo dicen públicamente".
Los organizadores de los Oscar en la Academia de las Artes y las Ciencias Cinematográficas, en los grandes estudios y en la cadena televisiva ABC, están preocupados ante la posibilidad de que la gala del 75º aniversario se convierta en plataforma de protesta de los famosos contra la guerra. "Apuesto cualquier cosa a que las estrellas harán declaraciones políticas", dice el publicista de Hollywood Tom O?Neill, quien recuerda que cadenas de televisión en todo el mundo, con un total de más de mil millones de espectadores, seguirán en directo la ceremonia.
Mientras tanto, incluso el productor de la ceremonia, Gil Gates, que una y otra vez aseguró "el show debe continuar", ya no excluye la posibilidad de postergar la ceremonia. (Télam)
Según lo anunció Robert Greenwald, productor y director de Hollywood, y uno de los fundadores de "Artistas Unidos para Ganar sin la Guerra", muchos de los protagonistas de la gala de la entrega de los Oscar manifestarán públicamente su desacuerdo con la política belicista del presidente Bush.
Entre los actores que se adhirieron a la iniciativa están Ben Afleck, Kirsten Dunst, Jake y Maggie Gyllenhaal, Dustin Hoffman, Jessica Lange y Meryl Streep, a quienes se suman también los integrantes del grupo musical U2.
Mientras tanto, en la calle frente al Teatro Kodak del Hollywood Boulevard, donde el domingo se llevará a cabo la edición 75 de la entrega de los Oscar -en el caso de que no sea suspendida-, muchas personas se están manifestando en igual sentido que los artistas.
Entre ellos se encuentra Hunter Bodyn, un estudiante de cine que sostenía en la mano el diario "Los Angeles Times" con informaciones sobre "ataques quirúrgicos con misiles", y en el cual había escrito en letras sobre la portada la palabra "mentiras"."La mayoría de las grandes estrellas está en contra de la guerra -asegura Bodyn- pero sólo pocos de ellos lo dicen públicamente".
Los organizadores de los Oscar en la Academia de las Artes y las Ciencias Cinematográficas, en los grandes estudios y en la cadena televisiva ABC, están preocupados ante la posibilidad de que la gala del 75º aniversario se convierta en plataforma de protesta de los famosos contra la guerra. "Apuesto cualquier cosa a que las estrellas harán declaraciones políticas", dice el publicista de Hollywood Tom O?Neill, quien recuerda que cadenas de televisión en todo el mundo, con un total de más de mil millones de espectadores, seguirán en directo la ceremonia.
Mientras tanto, incluso el productor de la ceremonia, Gil Gates, que una y otra vez aseguró "el show debe continuar", ya no excluye la posibilidad de postergar la ceremonia. (Télam)







