17 Octubre 2009 Seguir en 
Después de 11 años de pelear casi en soledad contra el mundo, con la fuerza de la convicción de estar transitando el camino correcto, a la banda porteña Carpe le llegó la hora de empezar a ver la música desde otro lugar. Su segundo disco, "Candombaires", salió por un sello importante, está en todas las disquerías del país, y eso empezó a abrirles nuevas y más puertas.
"Las cosas empezaron a cambiar, porque ahora hay una estructura sosteniéndonos. Sino mirá como llegamos ahora a LA GACETA, con una entrevista armada de antemano por la gente del sello... la otra vez vinimos de una, a ver qué pasaba", recordó Pablo Mengo (guitarra), durante su visita a nuestro diario en el marco de una gira promocional que está haciendo por el país con Juanjo Bravo (batería). Otro dato que los dejó perplejos, contaron, fue que de pronto se encontraron actuando en grandes festivales, como el que les tocará protagonizar el 14 de noviembre en el porteño Luna Park. Los primeros cinco años del grupo estuvieron dedicados a tocar por el país y a preparar su primer disco, "Aire D", que editaron en forma independiente. Los cinco años siguientes estuvieron marcados también por los shows y las giras, y por la preparación e su segundo trabajo.
"Esos tiempos sólo podés manejarlos cuando sos independiente, y te dejan la satisfacción de llegar a grabar con un concepto bien definido y una buena cantidad de temas muy bien elaborados... eso también va a cambiar ahora, aunque creemos que el camino ya está marcado y que crecimos mucho como grupo", explicó Juanjo. Carpe pertenece a esa nueva generación de grupos folclóricos difíciles de etiquetar y clasificar, que cruzan estilos y experiencias de todo tipo. En este caso, fusionan ritmos folclóricos argentinos y latinoamericanos con rock y jazz, pero sin llegar a hacer una melange indescifrable.
"En nuestra música las vivencias y experiencias personales se funden con el contacto con músicas desconocidas a las que ahora se puede acceder por internet", dijo Pablo. Carpe actuará en Tucumán el 27 de noviembre, en un festival en el club Estudiantes junto a Arbolito. La formación de Carpe se comleta con Agustín Flores (bajo) y Silvina Orozco (voz).
"Las cosas empezaron a cambiar, porque ahora hay una estructura sosteniéndonos. Sino mirá como llegamos ahora a LA GACETA, con una entrevista armada de antemano por la gente del sello... la otra vez vinimos de una, a ver qué pasaba", recordó Pablo Mengo (guitarra), durante su visita a nuestro diario en el marco de una gira promocional que está haciendo por el país con Juanjo Bravo (batería). Otro dato que los dejó perplejos, contaron, fue que de pronto se encontraron actuando en grandes festivales, como el que les tocará protagonizar el 14 de noviembre en el porteño Luna Park. Los primeros cinco años del grupo estuvieron dedicados a tocar por el país y a preparar su primer disco, "Aire D", que editaron en forma independiente. Los cinco años siguientes estuvieron marcados también por los shows y las giras, y por la preparación e su segundo trabajo.
"Esos tiempos sólo podés manejarlos cuando sos independiente, y te dejan la satisfacción de llegar a grabar con un concepto bien definido y una buena cantidad de temas muy bien elaborados... eso también va a cambiar ahora, aunque creemos que el camino ya está marcado y que crecimos mucho como grupo", explicó Juanjo. Carpe pertenece a esa nueva generación de grupos folclóricos difíciles de etiquetar y clasificar, que cruzan estilos y experiencias de todo tipo. En este caso, fusionan ritmos folclóricos argentinos y latinoamericanos con rock y jazz, pero sin llegar a hacer una melange indescifrable.
"En nuestra música las vivencias y experiencias personales se funden con el contacto con músicas desconocidas a las que ahora se puede acceder por internet", dijo Pablo. Carpe actuará en Tucumán el 27 de noviembre, en un festival en el club Estudiantes junto a Arbolito. La formación de Carpe se comleta con Agustín Flores (bajo) y Silvina Orozco (voz).







