Tener una disfunción física no es sinónimo de estancamiento. Eso es lo que aseguran las personas que nacieron sin la posibilidad de ver y que el jueves celebrarán el Día Internacional del Bastón Blanco. De hecho, muchos ciegos se destacan en los estudios y también en los deportes. Alberto Iraidini, por ejemplo, tiene 22 años y está cursando el tercer año del profesorado de inglés. "Hay que tener fe. Todos debemos perseguir un sueño", dice. Y Mariana Martínez, con sólo 14 años, tiene un promedio de 9.54 en el colegio y participa en una competencia nacional de natación. También están los que se quejan de las numerosas trampas urbanas. "Pero los peores obstáculos son las personas que no te miran. A veces me chocan, me hacen caer el bastón y siguen su camino", señaló Fabiana Blasco, que se quedó ciega hace 12 años.