"Desde primer grado fui en busca de la bandera"

Mariana, no vidente, tiene promedio 9,54 en el colegio. Ser cocinera, cantante y bailarina.

IMAGEN FELIZ. Mariana concluyó su performance en la pileta y descansa. No es sólo una buena alumna. Además, practica natación y equitación. LA GACETA / INES QUINTEROS ORIO IMAGEN FELIZ. Mariana concluyó su performance en la pileta y descansa. No es sólo una buena alumna. Además, practica natación y equitación. LA GACETA / INES QUINTEROS ORIO
11 Octubre 2009
"Me gusta mucho estudiar. Desde primer grado fui en busca de la bandera y logré mi meta. Y en el secundario pensaba que me iba a costar más, pero sigo muy bien. Estoy en octavo año de la EGB 3 y soy abanderada. Terminé el séptimo con un promedio de 9,54". Así, con toda naturalidad, se presenta ante LA GACETA Mariana Martínez, no vidente, de 14 años, quien cursa el octavo año de la EGB 3 en el IMEP.
La adolescente dice que le gusta mucho nadar y bailar "música pop y reggaeton en las fiestas familiares o en algún cumpleaños" y que sueña con ser cocinera, cantante bailarina y actriz. Mariana -señala su madre Ana María Martínez- integra el seleccionado tucumano de natación sub 14, que el próximo 19 viajará a Mar del Plata para disputar una competencia nacional.

Múltiples actividades
También es coleccionista de muñecas de todo tipo. Es una chica con múltiples actividades a pesar de sus problemas con la vista. En 2006 comenzó a practicar equitación y hoy continúa tratando de guiar briosos caballos, además de tomar clases para aprender a tocar un teclado.
Mariana se permite también dar consejos a otras personas ciegas. "A quien está sin una visión de futuro, le digo que con esfuerzo todo se logra. El esfuerzo inicial es el más complicado, pero después solamente hay que mantenerse", asegura.
"Cuando salgo al centro siempre voy con mi familia. Y no hay nada que me moleste. Me dijeron que están poniendo semáforos especiales para nosotros, pero todavía no probé ninguno", agregó. La adolescente agradece la ayuda de los "profes" y sus compañeros, y dice que por sus padres daría todo.
Su madre relató que Mariana ingresó al jardín de cuatro años y empezó a aprender Braille. A los cinco ya sabía escribir en ese sistema. "En primer grado siguió en las mismas condiciones y con la ayuda de una maestra integradora. Y en  los años que incluyen el secundario tiene clases de apoyo en Matemáticas, Física y Química, pero en el aula se maneja sola", agregó Ana María.