07 Septiembre 2009 Seguir en 
Un recital de canto y piano se realizará esta noche a las 21 en el foyer del Teatro San Martín. Allí cantará la mezzosoprano tucumana radicada en Italia, Eliana Sanna, quien estará acompañada por el pianista Juan Pablo Cadierno y la clarinetista de Buenos Aires, Mariana Larrubia.
El evento, que integra la programación del Setiembre Musical, cuenta con el auspicio del Círculo Sarro.
La mezzo-soprano forjó a partir de 2003 una carrera ascendente como fruto de sus estudios y constante perfeccionamiento. Inició sus estudios de canto en nuestra provincia con Laura Varela y repertorio con Alicia Rodríguez y Celina Liz; formó parte como solista en varios coros de su provincia
Sanna tuvo la oportunidad de cantar en Italia, Austria, Hungría, Bélgica, Holanda y Suiza, pero ahora será la primera vez que lo hará como solista en Argentina.
Según le contó a LA GACETA, vocaliza y realiza ejercicios de respiración como parte de su rutina cotidiana, y además estudia mucho. "A diferencia de otros tiempos, hoy se exige en Europa una gran preparación en el estudio, muchos conocimientos de la música, y urge investigar y aprender todos los días. La voz es un instrumento que hay que cuidar a diario, y nunca se termina de estudiar el canto, porque no sólo es la técnica la que cuenta, sino el dominio y el manejo de las emociones en el escenario", reseñó la cantante cuando comentó su trabajo.
Recientemente, simultáneamente a la numerosa actividad concertista, ha cantado el "Stabat Mater" de Pergolesi, "La Messa Brevis in Sol Maggiore" de Mozart, "Magnificat" de Vivaldi, "Misa Criolla" y "Natividad Nuestra", de Ramírez.
Por supuesto, sus comienzos no fueron fáciles: viajó a Italia con una beca del Círculo Sardo para estudiar lírica, pero después tuvo que trabajar de niñera, moza y oficinista. Y hoy ha armado un programa integrado por compositores europeos y latinoamericanos, entre los que se hallan Guastavino y Ginastera.
Concertista
Pero para abarcar a estos autores tuvo que bajar el registro de su voz, de soprano a mezzosoprano, registro con el cual se siente más cómoda. No es su único repertorio: también integra un quinteto ("Pentangos") con el que interpreta exclusivamente la música de Piazzolla. Desde 2005 se dedicó exclusivamente a la actividad de concertista de música de cámara europea con piano y guitarra clásica.
En el 2007 la "Accademia Internazionale della Musica" le concedió una beca por merito al estudio; en el mismo año el coro de la Universidad Bicocca de Milán la invita a Austria y Hungría para cantar la parte solista de contralto de la "Petite Messe Solennelle" de Rossini. En 2008 es convocada nuevamente por el mismo coro para participar en una gala especial con el prestigioso grupo cómico "Banda Osiris" para interpretar arias de opera de Rossini.
El evento, que integra la programación del Setiembre Musical, cuenta con el auspicio del Círculo Sarro.
La mezzo-soprano forjó a partir de 2003 una carrera ascendente como fruto de sus estudios y constante perfeccionamiento. Inició sus estudios de canto en nuestra provincia con Laura Varela y repertorio con Alicia Rodríguez y Celina Liz; formó parte como solista en varios coros de su provincia
Sanna tuvo la oportunidad de cantar en Italia, Austria, Hungría, Bélgica, Holanda y Suiza, pero ahora será la primera vez que lo hará como solista en Argentina.
Según le contó a LA GACETA, vocaliza y realiza ejercicios de respiración como parte de su rutina cotidiana, y además estudia mucho. "A diferencia de otros tiempos, hoy se exige en Europa una gran preparación en el estudio, muchos conocimientos de la música, y urge investigar y aprender todos los días. La voz es un instrumento que hay que cuidar a diario, y nunca se termina de estudiar el canto, porque no sólo es la técnica la que cuenta, sino el dominio y el manejo de las emociones en el escenario", reseñó la cantante cuando comentó su trabajo.
Recientemente, simultáneamente a la numerosa actividad concertista, ha cantado el "Stabat Mater" de Pergolesi, "La Messa Brevis in Sol Maggiore" de Mozart, "Magnificat" de Vivaldi, "Misa Criolla" y "Natividad Nuestra", de Ramírez.
Por supuesto, sus comienzos no fueron fáciles: viajó a Italia con una beca del Círculo Sardo para estudiar lírica, pero después tuvo que trabajar de niñera, moza y oficinista. Y hoy ha armado un programa integrado por compositores europeos y latinoamericanos, entre los que se hallan Guastavino y Ginastera.
Concertista
Pero para abarcar a estos autores tuvo que bajar el registro de su voz, de soprano a mezzosoprano, registro con el cual se siente más cómoda. No es su único repertorio: también integra un quinteto ("Pentangos") con el que interpreta exclusivamente la música de Piazzolla. Desde 2005 se dedicó exclusivamente a la actividad de concertista de música de cámara europea con piano y guitarra clásica.
En el 2007 la "Accademia Internazionale della Musica" le concedió una beca por merito al estudio; en el mismo año el coro de la Universidad Bicocca de Milán la invita a Austria y Hungría para cantar la parte solista de contralto de la "Petite Messe Solennelle" de Rossini. En 2008 es convocada nuevamente por el mismo coro para participar en una gala especial con el prestigioso grupo cómico "Banda Osiris" para interpretar arias de opera de Rossini.







