El tiempo de descuento

El gobernador no irrita con sus gestos al matrimonio K. Recibe a cambio fondos para pagar sueldos y continuar con obras. Por Carlos Abrehu - Secretario General de Redacción.

30 Agosto 2009

La ofensiva del kirchnerismo no reconoce tregua ni retrocesos, tras la asimilación del revés electoral del 28 de junio. El proyecto de ley sobre medios audiovisuales, que se discutirá desde esta semana en la Cámara de Diputados, es otro hito más dentro de la estrategia reeleccionista de Néstor Kirchner. Una de las herramientas que necesita para el despliegue de ese proyecto es el rediseño del mapa mediático del país.
Travestido de democrático, se esconde un potente intervencionismo estatal que condicionará la libertad de expresión y el pluralismo informativo, en caso de que la iniciativa de Cristina Fernández de Kirchner prospere en los términos conocidos. Si las licencias de medios audiovisuales se renovarán cada dos años, va de suyo que la Casa Rosada podrá digitar su otorgamiento discrecional, en provecho de los amigos y ejercer el poder de castigo contra las voces disidentes durante 2011, el decisivo año electoral.
El tiempo de revisión de esa ley -si es promulgada antes por la´Presidenta- puede llegar con la renovación legislativa de diciembre. Lo que está absolutamente claro es que Cristina atribuye la derrota de junio a la información procesada por los medios y no al deterioro de su gestión. Lee la realidad exactamente al revés. En el Congreso no se expondrá la suerte de la democracia, como planteó ella delante de José Alperovich y otros ocho gobernadores, sino la de su gobierno.
El oficialismo jugará con toda intensidad el tiempo de descuento hasta diciembre en el Congreso. Que la vocación de acumular recursos políticos y financieros no se apagó, lo muestra el uso de las facultades delegadas mediante la cuales fija las retenciones a los granos. Elevar el techo de la soja hasta el 45% -hoy es del 35%- es una tentación demasiada poderosa, cuando se trata de engordar la caja y de obtener réditos de una cosecha generosa.
 La meta de 2011 desvela a la administración federal, que mantiene con absoluta rigidez la división entre los leales y los réprobos. Alperovich conoce esas reglas y no irrita al matrimonio presidencial con declaraciones inquietantes ni prematuros lanzamientos de postulaciones presidenciales.

Premios y castigos
A cambio de esa conducta discreta, recibe dinero en cuentagotas para sueldos y obras, pero en definitiva no sufre aún ahogos financieros. Distinta es, por ejemplo, la situación de Córdoba, cuyo gobernador Juan Schiaretti pelea públicamente por los atrasos de remesas que le adeuda la Nación.
Schiaretti, además, arrastra una tradición de enfrentamiento con la Rosada por su defensa de los intereses sojeros, pero eso no le impidió sufrirán una catástrofe en las urnas hace algunos meses.
Las diferencias entre los sojeros tucumanos  y la Casa de Gobierno volvieron a  actualizarse,  aún sin la virulencia de 2008. El diputado nacional electo Juan Casañas explicó que las puertas de la Casa de Gobierno están cerradas para su sector. No tenemos ningún diálogo desde hace siete meses, reveló. En verdad, Casañas no despierta ninguna simpatía entre los funcionarios del Ejecutivo. La Mesa de Enlace ha confesado que teme por el desborde de sus bases.  Los productores anuncian que se acoplarán a los profesionales de la salud y a los jubilados en la marcha de los descontentos.
Sin embargo, todas esas protestas son sectoriales y aún no engendraron solidaridades mayores. La sombra del desgaste les sigue de cerca.  Pero el efecto de la disconformidad impacta a la larga en los comportamientos del electorado.
En medio de esas fricciones, Alperovich continúa haciendo equilibrio entre su lealtad con la Rosada y la prudencia para no acentuar las tensiones. Si se sale de esta línea, pagará costos políticos mayores que los generados por la emergencia de focos de resistencia muy localizados.

Entre pasado y futuro
Por algunas horas, Antonio Cafiero volvió a Tucumán, de la mano -entre otros- de Luis Garretón, un empresario vinculado con el histórico líder peronista, desde los  tiempos del extinto Movimiento de Unidad, Solidaridad y Organización (MUSO). Tucumán no fue un distrito amistoso con Cafiero en la elección  interna de 1989, ya que Carlos Menem lo superó con nitidez.  Garretón es uno de los impulsores de la Fundación Tiempos de la Memoria.
En rigor, las turbulencias electorales que separaron a kirchneristas y antikirchneristas influyeron  para que se postergaran los actos. Superada esa etapa, el Salón Blanco de la Casa de Gobierno y la plaza Independencia fueron los ámbitos de homenaje a detenidos desaparecidos  y ex presos políticos del régimen dictatorial instalado el 24 de marzo de l976. Cafiero, que también fue preso político, garantizaba una imagen de procerato del ex ministro que caía bien a todos.  La disertación pública se enmarcó así, a la vez que defendió a coherencia peronista de los Kirchner.

 Circunstancias llamativas
La solemnidad de la ceremonia en la Casa de Gobierno no evitó la diversidad de análisis acerca de las presencias y los faltazos de personajes vinculados con la historia del peronismo..  
Fernando Arturo Juri no pisó el edificio gubernamental para recibir el diploma que le correspondía a su padre, el ex gobernador Amado Juri. Lo recibió, en cambio, el primo Fernando Juri Debo, enemistado con el ex vicegobernador, por su diferente ubicación en la pelea interna del justicialismo.
Entendieron algunos que Juri no fue al Salón Blanco, porque se propuso mantener una dura línea divisoria con el alperovichismo y con el matrimonio presidencial.Según ese razonamiento, se habría desdibujado esa imagen, si procedía de otra forma. Dan cuenta, por otra parte, de un progresivo retorno del ex vicegobernador a la liza política.
Otros peronistas fijan su atención en  los nuevos  agrupamientos que comienzan a dibujarse en forma embrionaria dentro del  oficialismo gobernante en Tucumán. Ven que los comicios provinciales de 2011 pueden dar chances a dirigentes que aún no compitieron por las funciones electivas de distinta jerarquía, a raíz del predominio de las figuras que se insertaron en la política desde la restauración de la democracia en 1983.
Así las cosas, la presencia de la ministra Silvia Rojkés de Temkin y de los secretarios de Derechos Humanos, Daniel Posse, y general de la Gobernación, Ramiro González Navarro, al lado de Cafiero, sugirió que en el peronismo madura una corriente que si bien preserva su adhesión a Alperovich, apuesta a una renovación de caras en las listas electorales de 2011. Dirigentes vinculados con la Fundación Tiempos de la Memoria coincidirían con esa perspectiva. Advierten algunos, además, que el intendente de la capital, Domingo Amaya, y sus aliados están al tanto de esos movimientos.
La otra vertiente que se desarrolla dentro del oficialismo gira en derredor de la conducción del PJ, es decir, Beatriz Rojkés de Alperovich y Edmundo Jiménez, la presidenta y el secretario general del partido. La fortificación de los cuadros políticos sin desgaste por su paso por la función estatal distingue a esta fracción. En esa franja no se discute el liderazgo del gobernador, cuya re-reelección motivará una intensa acción encaminada a presionar una decisión judicial favorable. Mientras tanto, se preparan en la Cámara para el retorno de Juan Luis Manzur, quien dejaría el gabinete nacional, a fines de año.

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