El despegue del cine under
Cada vez más jóvenes realizadores de producción audiovisual eligen los cortometrajes como medio de expresión. Algunos, estudiantes de cine y de video, concretan sus primeras experiencias y cuentan su historias incursionando en el denominado "falso documental" o en relatos absurdos. LA GACETA habló con algunos de estos cineastas.
30 Agosto 2009 Seguir en 
"La maleante" es el segundo cortometraje que dirige Alina Wainziger. El primero se llamó "Un punto", pero, como actriz que es, también, participó en diferentes proyectos (en "Paraíso, paraíso", hizo el making off), y con sus compañeros de la Escuela de Cine produjo un largometraje que se llamó "Tinku Kamayu". Alina trabaja en teatro con el grupo Gente No Convencida (protagonizó "La familia Punk"), y ahora tiene su propia productora.
"Esta película empezó en mi cabeza siendo un proyecto que quería abarcar el género de 'western' rural en Tucumán. La construí con el grupo de gente con la que trabajo; en la mesa de la cocina de la casa de Lucía (Mrad) que es la protagonista; en las charlas con Boby (Toscano) discutiendo, en las conversaciones con Javier (Juárez) escuchando y decidiendo luego", cuenta Wainziger.
"Al corto lo escribí y reescribí con corrección de mucha gente, y se volvió a transformar en el rodaje y luego en la edición. La preproducción fue larga (duró casi un año), pero el rodaje se realizó en tres días. Lo que llevó más tiempo fue la postproducción, que duró varios meses entre la edición, el sonido, el diseño de portadas y otras tareas. El corto fue un trabajo en equipo, que se inició por motivación mía pero que dependió y se generó por trabajo de mucha gente. Eso lo aprendí en teatro, en donde un proyecto lo empujan varios; si no, no arranca", dijo.
- ¿Cómo es tu proceso de trabajo?
- No es tan diferente la manera de trabajar que tengo en cine de la que tengo en el teatro; son distintas herramientas. Creo que uno va trabajando y construyéndose como artista en el proceso que usa varias herramientas, ya sea el video, el teatro o la música; todas son áreas, o medios, o soportes por los cuales se transmite lo artístico. Y depende de cómo uno las maneja mejor y el incentivo que le genera cada una. Con Soledad Alastuey hicimos la producción de "La maleante", con traslados a la ruta, con catering, con todo. No es costoso filmar; lo costoso es tener ideas para hacerlo, y sobre todo ganas. Ahora creamos entre las dos la productora "Alien producción" y queremos hacer un mediometraje.
-¿Técnicamente con qué filmás?
- Ahora filmo con una cámara HD que graba en disco rígido, y eso me permite ver la toma tantas veces como quiera, sin revelar en laboratorio el material o pensar en que la cinta se gaste. Pienso que el soporte celuloide o fílmico ya murió hace rato, pero las compañías que lo fabrican lo tienen en una agonía constante, haciendo que consumamos lo que a ellas les conviene.
"Esta película empezó en mi cabeza siendo un proyecto que quería abarcar el género de 'western' rural en Tucumán. La construí con el grupo de gente con la que trabajo; en la mesa de la cocina de la casa de Lucía (Mrad) que es la protagonista; en las charlas con Boby (Toscano) discutiendo, en las conversaciones con Javier (Juárez) escuchando y decidiendo luego", cuenta Wainziger.
"Al corto lo escribí y reescribí con corrección de mucha gente, y se volvió a transformar en el rodaje y luego en la edición. La preproducción fue larga (duró casi un año), pero el rodaje se realizó en tres días. Lo que llevó más tiempo fue la postproducción, que duró varios meses entre la edición, el sonido, el diseño de portadas y otras tareas. El corto fue un trabajo en equipo, que se inició por motivación mía pero que dependió y se generó por trabajo de mucha gente. Eso lo aprendí en teatro, en donde un proyecto lo empujan varios; si no, no arranca", dijo.
- ¿Cómo es tu proceso de trabajo?
- No es tan diferente la manera de trabajar que tengo en cine de la que tengo en el teatro; son distintas herramientas. Creo que uno va trabajando y construyéndose como artista en el proceso que usa varias herramientas, ya sea el video, el teatro o la música; todas son áreas, o medios, o soportes por los cuales se transmite lo artístico. Y depende de cómo uno las maneja mejor y el incentivo que le genera cada una. Con Soledad Alastuey hicimos la producción de "La maleante", con traslados a la ruta, con catering, con todo. No es costoso filmar; lo costoso es tener ideas para hacerlo, y sobre todo ganas. Ahora creamos entre las dos la productora "Alien producción" y queremos hacer un mediometraje.
-¿Técnicamente con qué filmás?
- Ahora filmo con una cámara HD que graba en disco rígido, y eso me permite ver la toma tantas veces como quiera, sin revelar en laboratorio el material o pensar en que la cinta se gaste. Pienso que el soporte celuloide o fílmico ya murió hace rato, pero las compañías que lo fabrican lo tienen en una agonía constante, haciendo que consumamos lo que a ellas les conviene.









