El proyecto del DNI digital

29 Agosto 2009
La identidad es el conjunto de cualidades por la que se distingue a una persona de otra, a un pueblo de otro. Sin ella no hay historia. En consecuencia, ser un indocumentado significa ser un marginado social. No se pueden realizar trámites bancarios ni gestionar títulos universitarios ni salir del país. Las personas de escasos recursos, por ejemplo, quedan al margen de los programas nacionales y provinciales de salud, educación y vivienda; tampoco pueden acceder a planes sociales porque para el Estado no existen.
En estos días, se realizó en Tucumán la segunda reunión del Consejo Federal de Registros del Estado Civil y Capacidad de las Personas, en la que participaron representantes de 20 provincias y de la ciudad autónoma de Buenos Aires que debatieron acerca de la futura implementación del nuevo Documento Nacional de Identidad (DNI) digital y el decreto presidencial 90/2009, que otorga amnistía para el registro de los menores de entre uno y 12 años que no hayan sido anotados. Se indicó que a través de un defensor de Menores y de una resolución de la Registro Civil se podrá inscribir al niño y otorgarle el primer documento.
Se estimaba el año pasado que alrededor de 10.000 niños tucumanos eran inexistentes para el Estado porque nunca fueron documentados; había madres en la misma situación. El secretario del Interior de la Nación señaló que el censo que se realizará el año que viene permitirá conocer, con mayor precisión, la cantidad de indocumentados del país. Aseveró que la cifra de más de un millón de NN en todo el país surge del cruce entre los nacidos en instituciones públicas o privadas y los registrados, y conjeturó que esta cifra puede ser mayor aún. El Instituto Abierto para el Desarrollo y Estudio de Políticas Públicas informó hace poco tiempo que la gran mayoría de estos son personas indigentes o en situación de pobreza; padres que no hicieron la inscripción de sus hijos porque no tenían plata para pagar el boleto del colectivo.
Obtener en nuestra provincia el Documento Nacional de Identidad puede resultar en muchos casos un calvario burocrático. El trámite que en Buenos Aires dura pocos días, en Tucumán hay un mínimo de espera de 90 días que se extiende a veces a dos años. Suele suceder que cuando finalmente llega, no coincide el número perforado en la libreta con el que se asienta en su interior, por lo tanto, la respuesta más común es que debe ser devuelto a Buenos Aires. En julio de 2008 publicamos la historia de una joven que había cumplido 18 años y nunca logró que el Registro Civil le diera su DNI. En casos de urgencia, aquellos que disponen de recursos económicos para pagarse pasajes y hotel, viajan a la Capital Federal y lo consiguen en pocos días.
Como se sabe, el responsable de conceder el documento es el Registro Nacional de las Personas (Renaper); la repartición provincial es una intermediaria entre el ciudadano tucumano y la casa central. Lo que no tienen en cuenta los funcionarios de estos organismos es el enorme perjuicio que le causan a los ciudadanos cuando la demora es excesiva y, como suele suceder, nadie se hace cargo de ello.
En ese marco, creemos que es positivo que se estudie la posibilidad de considerar la confección del DNI digital. Entre las numerosas ventajas, se anticipa que desaparecerá la prolongada espera. Se dijo también que de este modo, se podrá obtener la libreta en cinco o 10 días, como máximo.
Por ahora se trata de un proyecto. Si el trámite llega a ser tan rápido como se asegura y si este fuese el mismo para todos los ciudadanos en todo el territorio argentino, sería un modo de ejercer verdaderamente el federalismo, por lo menos, en este asunto. Se suele decir que sin identidad un pueblo no tiene futuro y un individuo no existe para la sociedad.

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