La universidad de las pulseadas

La sesión del martes del Consejo Superior mostró que se ha instalado un clima de batalla preelectoral. Por Noralía Jabif - Editora de Educación.

28 Agosto 2009

La sesión del martes del Consejo Superior mostró que se ha instalado  un clima de batalla preelectoral. Que un cuerpo como el Consejo Superior de la UNT se preocupe por temas de alto impacto social y político como el Indec y la cuestión ambiental no sólo es atendible, sino hasta necesario. Pero que esos temas se conviertan en el objeto de una pulseada entre dos contrincantes en un período preelectoral como el que se vive en la Universidad, ese es otro cantar. En la sesión del martes pasado, la "excusa" para la pulseada fue el compromiso que asumió el rector Juan Alberto Cerisola con el ministro de Economía de la Nación para que la UNT integre un Comité de expertos de universidades que analizará los datos de los 10 últimos años del polémico Indice de Precios al Consumidor (Indec) del kirchnerismo. Un grupo de consejeros que sostienen la candidatura a rectora de la actual vice, María Luisa Rossi de Hernández, cuestionaron la decisión unilateral del rector de aceptar la invitación de la Nación. Un planteo racional, que podría ser leído como la preocupación del Consejo por cuidar el prestigio de la UNT y de preservar a sus profesionales del riesgo de ser "usados" como pantalla para contrarrestar la mala fama del actual Indec.
 Sin embargo, los planteos  del grupo que comandaron el abogado Agustín Ferrari y su casi homónima, la decana de Odontología, Mabel Ferrari, sonaron a una pulseada entre un Cerisola afín al Gobierno (nacional, en este caso) y la oposición. Si se mira la pulseada en términos de ganadores y perdedores, en este punto se podría decir que ganaron los anticerisolistas, que están obstinados  por acotar las decisiones unilaterales que adopta el rector, en relación a distintas cuestiones. Ganaron los anticerisolistas porque lograron que sea el Consejo Superior, y no el rector, el responsable de seguir el tema. En otras palabras, que el master en Economía Mario Jorrat (que fue el profesional designado para representar a la UNT en el "comité de expertos") tendrá que rendirle cuentas al Consejo, y no al rector, sobre el proceso de "dignificacion" del Indec. Los anticerisolistas también se sintieron ganadores porque lograron 19 votos, sobre un total de 30 presentes, con lo cual quedó claro que el cuerpo no le firmará a Cerisola un cheque en blanco. De todos modos, la posición del anticerisolismo dejó una sensación de "dejá vu" en la historia de aquella Universidad "profesionalista" que se negaba a "mezclarse con la política" cuando le convenía.
 Otra excusa para una pulseada fue una cuestión ambiental, motivada por un informe en el que se indica que Minera Alumbrera cumple con los parámetros de normalidad previstos por la Dirección de Minería de la provincia, en lo que a vuelco de efluentes se refiere. Alumbrera mantiene una relación contractual con Yacimientos Mineros Aguas de Dionisio (YMAD), una empresa interestadual en la que la UNT es socia de la provincia de Catamarca y de la Nación. Ese vínculo por la explotación minera le ha reportado a la UNT en los últimos años ingresos por alrededor de $300 millones, que deben ir íntegramente a obras de infraestructura. También en este punto, los anticerisolistas llevaron la voz cantante en la sesión del martes, y pidieron que los dos directores en YMAD por la UNT, los ex rectores Rodolfo Campero y Mario Marigiliano, le rindan cuentas al cuerpo de lo actuado en ese organismo. Asimismo, pidieron que se integre "una comisión de expertos" de distintas disciplinas, para que analice si Minera Alumbrera contamina o no el medio ambiente. La  presentación sonó, si no extemporánea, un poco rezagada, si se tiene en cuenta que la UNT ya se gastó en obras más de la mitad de los fondos que le corresponden, según lo pactado desde 1997, cuando comenzó  la explotación de los minerales de Bajo Alumbrera.  ¿Por qué impulsó el anticerisolismo la presencia en el recinto de los dos ex rectores radicales, uno de los cuales (Marigliano) hasta suena como otro candidato rectorable para 2010? Hay lecturas diversas: una posible interpretación de esta jugada es que, como lo hicieron antes con el Indec, terminen consagrando al Consejo como el ámbito institucional de poder de la UNT, quitándole así a Cerisola la discrecionalidad en el manejo de la información sobre los temas de peso en la UNT. Y uno de esos casos son los fondos que reciben de Minera Alumbrera.
 En la sesión del martes, hubo otros cuestionamientos -o interrogantes- que resultaron igualmente extemporáneos: un grupo de consejeros se trenzó en una discusión acerca de si la UNT es o no es socia de Minera Alumbrera, a través de YMAD. Hay quienes afirman que no lo son, que la relación es "contractual" y no societaria. Aunque la preocupación suene extemporánea -ya se gastó mas de la mitad de los ingresos - no es caprichosa. Al parecer, a los oídos de esos consejeros llegaron recién ahora los ecos de los planteos del fiscal federal Antonio Gómez en contra de la empresa. Como se dijo, tarde, otra vez, porque los reclamos del fiscal federal en contra de la minera no son nuevos.
Por fuera del Consejo, pero igual de confrontativa fue la situación que se planteó alrededor de Lía Chambeaud, a quien el decano de Artes, Ricardo Sobral, afín a la vicerrectora, le pidió su puesto de secretaria académica. Al día siguiente, Chambeaud asumió   como subsecretaria de Extensión de la UNT, cargo que había dejado vacante Ramiro Garrocho.
Son todas señales de una Universidad en la que los gestos de la guerra han logrado imponerse por sobre la racionalidad del diálogo.

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