22 Agosto 2009 Seguir en 
TIERRA DEL FUEGO.- Fabián Herrera, padre de la niña desaparecida hace once meses en Río Grande, recuperó ayer la libertad luego de que su abogado pidió el sobreseimiento al juez Eduardo López, quien lo había acusado de entorpecer la investigación.
"Nunca creí que iba a estar preso. En 43 años que tengo nunca pisé una celda y ahora, con mi hija perdida, fue realmente desesperante", remarcó Herrera. El hombre, un obrero textil nacido en Córdoba, dijo que seguirán buscando a Sofía. "Ojalá que con esta reconstruccion que se hizo y con la llegada de los peritos se esclarezca todo y aparezca", remarcó. Respecto del 28 de septiembre de 2008 cuando desapareció la niña, recordó: "no vi que Sofía estaba cerca de la casilla del cuidador, esto se supo con todo lo que se hizo ahora". "Ojalá que todo esto sirva para algo", reclamó. El abogado de los Herrera, Francisco Ibarra, insistió con que "él no tuvo intención de obstruir nada; esto tuvo que ver con su situación emocional".
El padre de la niña desaparecida había sido detenido el jueves por las contradicciones en las que incurrió durante la reconstrucción del último día en que la niña fue vista por su familia, y se lo acusa de "obstrucción a la Justicia". Para Ibarra, fue "gracias al esfuerzo de Fabián es que se logró avanzar en la causa y detener al cuidador del camping donde desapareció la nena".
El cuidador del camping John Goodall, Alberto Urrutia, fue acusado de la presunta sustracción de la niña. La reconstrucción realizada el miércoles y jueves permitió establecer con certeza el lugar en donde Sofía fue vista por última vez, a apenas 60 metros de la cabaña del cuidador Urrutia. Fue en ese procedimiento en donde Herrera expresó una de sus contradicciones más graves, ya que señaló un sitio diferente ubicado a más de 200 metros de la casilla.
María Elena Delgado, madre de Sofía, señaló que Urrutia fue la última persona que tuvo contacto con su hija. "El cuidador la estaba viendo", sostuvo la desesperada madre. "Ya no sé qué pensar, lo único que quiero es encontrar a mi hija. Que siga para adelante la investigación y que encontremos a Sofía", indicó Delgado. La mujer explicó las supuestas irregularidades detectadas en el testimonio de su esposo al señalar que "pasó tanto tiempo, que no se acuerda exactamente lo que sucedió y por eso cayó en contradicciones".
Sofía, de cuatro años, lleva once meses desaparecida sin que la oferta de recompensas oficiales por más de 200.000 haya derivado en el aporte de pistas certeras acerca de su paradero. (DyN-NA)
"Nunca creí que iba a estar preso. En 43 años que tengo nunca pisé una celda y ahora, con mi hija perdida, fue realmente desesperante", remarcó Herrera. El hombre, un obrero textil nacido en Córdoba, dijo que seguirán buscando a Sofía. "Ojalá que con esta reconstruccion que se hizo y con la llegada de los peritos se esclarezca todo y aparezca", remarcó. Respecto del 28 de septiembre de 2008 cuando desapareció la niña, recordó: "no vi que Sofía estaba cerca de la casilla del cuidador, esto se supo con todo lo que se hizo ahora". "Ojalá que todo esto sirva para algo", reclamó. El abogado de los Herrera, Francisco Ibarra, insistió con que "él no tuvo intención de obstruir nada; esto tuvo que ver con su situación emocional".
El padre de la niña desaparecida había sido detenido el jueves por las contradicciones en las que incurrió durante la reconstrucción del último día en que la niña fue vista por su familia, y se lo acusa de "obstrucción a la Justicia". Para Ibarra, fue "gracias al esfuerzo de Fabián es que se logró avanzar en la causa y detener al cuidador del camping donde desapareció la nena".
El cuidador del camping John Goodall, Alberto Urrutia, fue acusado de la presunta sustracción de la niña. La reconstrucción realizada el miércoles y jueves permitió establecer con certeza el lugar en donde Sofía fue vista por última vez, a apenas 60 metros de la cabaña del cuidador Urrutia. Fue en ese procedimiento en donde Herrera expresó una de sus contradicciones más graves, ya que señaló un sitio diferente ubicado a más de 200 metros de la casilla.
María Elena Delgado, madre de Sofía, señaló que Urrutia fue la última persona que tuvo contacto con su hija. "El cuidador la estaba viendo", sostuvo la desesperada madre. "Ya no sé qué pensar, lo único que quiero es encontrar a mi hija. Que siga para adelante la investigación y que encontremos a Sofía", indicó Delgado. La mujer explicó las supuestas irregularidades detectadas en el testimonio de su esposo al señalar que "pasó tanto tiempo, que no se acuerda exactamente lo que sucedió y por eso cayó en contradicciones".
Sofía, de cuatro años, lleva once meses desaparecida sin que la oferta de recompensas oficiales por más de 200.000 haya derivado en el aporte de pistas certeras acerca de su paradero. (DyN-NA)







