Urge coordinar tareas para ayudar a adictos

18 Agosto 2009
Suele ocurrir con cierta frecuencia que en problemas sociales graves se avanza por un lado y se retrocede por otro. Ello sucede, por ejemplo, con el asunto de las adicciones que se ha convertido en un flagelo de la juventud, especialmente. En nuestra edición dominical informamos acerca de la próxima inauguración del primer centro estatal de internación para consumidores Las Moritas.
El edificio está ubicado a unos 200 metros del kilómetro 10 de la ruta 305. El equipo de trabajo está conformado por cuatro psicólogos, un psiquiatra, un trabajador social, una enfermera, un músico terapeuta, un profesor de literatura y otro de educación física, un nutricionista, un médico clínico, operadores terapéuticos y personal de seguridad. Según se informó, la institución brindará atención a consumidores en recuperación que necesitan contención, seguimiento y tratamiento de tiempo completo puesto que su dependencia con las drogas es severa. A ello se suma un contexto social y familiar muy conflictivo.
Las responsables del centro explicaron que la sede dispone de ocho habitaciones para internar a 24 pacientes, hombres y mujeres, mayores de 18 años que no tengan conflicto con la ley. En el predio de cinco hectáreas, los residentes podrán hacer una huerta y se ocuparán de la limpieza de la casa, del mantenimiento de los espacios verdes y de la comida. El tratamiento tendrá una duración de entre seis meses y un año. Si bien la capacidad de internación del lugar es reducida. se trata de un gran paso porque no había en la provincia un centro de estas características.
Por otro lado, en nuestra edición de ayer, informamos, que más de 1.400 drogodependientes están desde hace nueve meses sin la posibilidad de efectuar un tratamiento en una ONG, debido a que no se ha renovado un convenio que había firmado la Secretaría de Prevención de las Adicciones con estas instituciones; este cesó en noviembre pasado. Son cuatro las ONGs que participaban del de acuerdo a través del cual cada una atendía a alrededor de 40 pacientes por mes. Como se recordará, la repartición se desvinculó de la atención de los adictos, que pasó a manos del Ministerio de Salud. Desde entonces, se estudia cómo se volverá a hacer el convenio.
Esta realidad preocupa a los especialistas que trabajan en los juzgados de menores porque el 80 por ciento de los chicos que llegan allí tienen problemas con las drogas. Una psiquiatra señaló que antes se los derivaba a las ONG para que hicieran tratamiento, pero desde noviembre sólo pueden acudir a los servicios de los hospitales Avellaneda y Padilla, que están superpoblados de pacientes. En las ONGs recibían más de 30 horas semanales de terapia, mientras que en los nosocomios sólo dos o tres horas. En algunas de las instituciones, sólo aquellos que posee obra social pueden acceder a una terapia rápidamente. "Pero la mayoría no cuenta con el servicio. Es un gran problema que nos genera mucha impotencia. Es muy difícil que estos jóvenes puedan sostener un tratamiento. Necesitamos instituciones que los contengan", expresó la experta consultada por nuestro diario. Sobre el asunto el ministro provincial de Salud dijo que el convenio se halla en trámite y, según se pudo averiguar, incidió en la demora la emergencia generada por la gripe A, que trastornó los planes de Salud en todo el país.
En reiteradas oportunidades se ha planteado la necesidad de que se diseñe una política de Estado para abordar en forma interdisciplinaria este flagelo social que está destruyendo vidas jóvenes. La buena noticia de que 24 individuos tengan la posibilidad de vencer la adicción se  opaca con la triste realidad de que más de 1.400 esperan, desde hace nueve meses, acceder a un tratamiento. Urge revisar estas contradicciones de un sistema que tiene que ser coherente para lograr eficiencia.

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