El ejemplo de un atleta de 91 años

15 Agosto 2009
Se atribuye al filósofo Platón (428 AC) el aforismo "mente sana en cuerpo sano". Los griegos iniciaron sus Juegos Olímpicos en el 776 AC. No se competía por equipos y no había segundos premios. Las mujeres no estaban autorizadas para presenciar las competencias o participar de estas; los hombres concursaban desnudos y las infracciones eran castigadas con azotes. Los helenos le otorgaban una gran importancia al cultivo del cuerpo y de la mente.
En una sociedad jaqueada por la diabetes, la obesidad, el tabaquismo y el sedentarismo, la Organización Mundial de la Salud viene alertando, desde hace por lo menos un lustro, sobre la necesidad de cambiar los hábitos de vida. En todos los casos, se recomienda la práctica de algún deporte. Si bien el sedentarismo no afecta el aspecto intelectual, es uno de los principales factores de riesgo cardiovascular. Según la Fundación Cardiológica Argentina, ocasiona también pérdida de masa ósea y muscular, y aumento de masa magra. Esto disminuye las posibilidades de trabajo físico, por lo que se reduce la generación de endorfinas y aparece el dolor. De esta manera, se hace inclusive más complicado que la persona decida comenzar a ponerse en movimiento.
En este marco poco alentador de afecciones que aquejan a una buena parte de la población mundial, cobra relevancia la performance de Efraín Wachs, el atleta tucumano de 91 años que viene de obtener el Mundial de Veteranos en Finlandia la medalla de oro en los ocho kilómetros de cross country; la de plata en salto en largo y en salto triple; y la de bronce en los 1.500 metros, en 5.000 y en los 10.000. Además, fue cuarto en los 400 y 800 metros, y quinto en los 100 y 200 metros.
El deportista ya había obtenido anteriormente diversos galardones en otras competencias. Intervino en diez torneos a nivel nacional, en cuatro sudamericanos y posee actualmente dos récords sudamericanos. Hasta los 70 años jugó al ajedrez y trabajó en su profesión de contador, ambas actividades sedentarias. Decidió entonces anotarse en maratones y de ese modo, surgió su pasión por el deporte.
Pero esta actividad física encomiable para un hombre de su edad, tiene sustento en una filosofía de vida. Para Wachs, vivir bien depende del buen humor, de la actividad y de tener la capacidad de ver la parte buena de la vida. Explicó en una entrevista que hay que cuidarse en la alimentación. "No fumo, no tomo alcohol ni me drogo; y me someto a un chequeo cada tanto. No hay que luchar contra lo inevitable, como el paso de los años, por ejemplo. Tampoco dejarse vencer por el 'no puedo'. Hay que hacer las cosas de la mejor manera posible y condimentar la vida con humor y optimismo. Sé que en tiempos de crisis es difícil ver el lado bueno de la vida, pero hay que hacerlo. Hay que priorizar lo bueno, y el resto, intentar corregirlo", aseveró.
La experiencia de este tucumano notable debe hacer reflexionar sobre la importancia de estimular desde el Estado la práctica deportiva en todas las edades porque esta no sólo contribuye al bienestar del organismo, sino que favorece al intelecto y permite llevar una mejor calidad de vida. Deporte y buena alimentación son siempre buenas recetas para contrarrestar las adicciones, especialmente entre los jóvenes que cada vez más, a menor edad, se inician en el consumo de tabaco, de bebidas alcohólicas y de drogas.
La performance de Efraín Wachs hace realidad aquel refrán que reza: "querer es poder". Es un llamado a la reflexión para recordar que el hombre, sobre la base de la fuerza de voluntad, el deseo de superación y la perseverancia, puede vencer las mayores dificultades que se le presenten. El desafío está en llevar una vida plena en la medida de que ese sea el objetivo del individuo.

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