31 Julio 2009 Seguir en 
"Yo no soy entregadora de nada ni tampoco estuve en el aeropuerto. Parece que quieren hacer desaparecer Villa 9 de Julio deteniendo a todos los que vivimos ahí". La queja de Cintia Movane se hizo escuchar mientras la trasladaban a prestar declaración ante el fiscal de Instrucción, Guillermo Herrera. La joven es una de las acusadas de formar parte de la banda que el jueves de la semana pasada perpetró un violento atraco en la playa de estacionamiento del aeropuerto.
Durante toda la jornada de ayer, los acusados fueron llevados a la fiscalía para que prestaran declaración. Los investigadores esperaban que alguno de los detenidos se quebrara, confesara y aportara nuevos datos para esclarecer el caso, pero eso no sucedió. Según dejaron trascender fuentes judiciales, todos negaron estar vinculados con el asalto.
Según el expediente, Esteban Valdez fue la principal víctima del ataque. El muchacho descendió de un avión en el que había viajado desde Buenos Aires, llevando una mochila en la que había 50.000 dólares pertenecientes a Ana Inés Krebs. El joven salió de la aeroestación acompañado por el custodio Diego Valenzuela y cuando estaba llegando al Renault 9 en el que iba a viajar hasta la capital, donde lo esperaba otro vigilante, Juan Reyes, fue asaltado. Los delincuentes se movilizaban al menos en dos motos. Hicieron varios disparos e hirieron a Valdez y a los custodios. Personal de la Policía de Seguridad Aeroportuaria enfrentó a los ladrones. Dos hombres fueron detenidos e identificados como Sergio Marchisio y Martín José Jerez. Además se secuestró una moto. El domingo, en tanto, personal de la Brigada Este, al mando de los comisarios Sergio Nieto, Juan Martínez y Abel Soria, arrestó a otro sospechoso, Raúl Carrión, y el miércoles a Rafael Medina, a Luis Carlos Greco, a Cristian Maximiliano Guevara y a Cintia Movane. Además se secuestraron otras dos motos, teléfonos celulares y documentación.
"En la curandera"
Según la Policía, Cintia Movane fue quien obtuvo los datos necesarios como para dar el golpe. Pero su abogado, Alvaro Zelarayán, lo negó. "Cuando se cometió el asalto ella había llevado a su hijito a una curandera, ya que se le había caído la paletilla. No puede haber estado en dos lugares al mismo tiempo", explicó el abogado. Zelarayán incluso dijo que la curandera irá a declarar en caso de ser necesario.
Movane fue relacionada en la causa a raíz de los datos que aportó justamente uno de los acusados, pero al mismo tiempo, la moto que se secuestró en el aeropuerto le pertenecía. En ese rodado circulaba su pareja y padre de su hijo, Martín Jerez. "La moto es de ella, pero Jerez iba a ir a hacer un trámite. No hay nada extraño", explicó José Luis Chavanne, abogado del acusado. En tanto, ayer, los letrados Roberto Flores y Martín Zottoli, abogados de Marchisio, presentaron documentación que, según ellos, demuestra que el acusado iba al aeropuerto a adquirir un pasaje. "Tenía que ir a visitar a su hermana, que vive en Río Negro", dijeron. Tanto Jerez como Marchisio tiene antecedentes delictivos. Incluso este último está condenado por robo y estaba con permiso extramuros del penal de Villa Urquiza.
El ideólogo
Mientras los acusados prestaban declaración, los policías analizaban la causa para determinar cómo continuará la investigación. Según trascendió, el próximo paso sería tratar de detener al ideólogo del ataque que a su vez fue quien contrató los servicios de los delincuentes, que se hacen llamar "La Banda de la Gruta". Es por eso que no se descarta que en las próximas se concreten nuevos allanamientos. Al mismo tiempo, al menos seis integrantes activos de la gavilla continúan prófugos. Entre ellos, un tal "Roquecito" es sindicado como líder de la organización. Los policías sostienen que una vez que los detengan habrán desarticulado completamente la banda, que según los investigadores se especializa en "salideras bancarias".
Siguen internados
Esteban Valdez, Diego Valenzuela y Juan Reyes, quienes resultaron baleados durante el atraco del jueves de la semana pasada, se recuperan de a poco de las heridas que sufrieron, dijeron fuentes médicas a LA GACETA. Ninguno de ellos podría declarar por lo menos hasta fines de la próxima semana. El fiscal Guillermo Herrera espera que puedan reconocer a algunos de los detenidos como las personas que los atacaron.
Durante toda la jornada de ayer, los acusados fueron llevados a la fiscalía para que prestaran declaración. Los investigadores esperaban que alguno de los detenidos se quebrara, confesara y aportara nuevos datos para esclarecer el caso, pero eso no sucedió. Según dejaron trascender fuentes judiciales, todos negaron estar vinculados con el asalto.
Según el expediente, Esteban Valdez fue la principal víctima del ataque. El muchacho descendió de un avión en el que había viajado desde Buenos Aires, llevando una mochila en la que había 50.000 dólares pertenecientes a Ana Inés Krebs. El joven salió de la aeroestación acompañado por el custodio Diego Valenzuela y cuando estaba llegando al Renault 9 en el que iba a viajar hasta la capital, donde lo esperaba otro vigilante, Juan Reyes, fue asaltado. Los delincuentes se movilizaban al menos en dos motos. Hicieron varios disparos e hirieron a Valdez y a los custodios. Personal de la Policía de Seguridad Aeroportuaria enfrentó a los ladrones. Dos hombres fueron detenidos e identificados como Sergio Marchisio y Martín José Jerez. Además se secuestró una moto. El domingo, en tanto, personal de la Brigada Este, al mando de los comisarios Sergio Nieto, Juan Martínez y Abel Soria, arrestó a otro sospechoso, Raúl Carrión, y el miércoles a Rafael Medina, a Luis Carlos Greco, a Cristian Maximiliano Guevara y a Cintia Movane. Además se secuestraron otras dos motos, teléfonos celulares y documentación.
"En la curandera"
Según la Policía, Cintia Movane fue quien obtuvo los datos necesarios como para dar el golpe. Pero su abogado, Alvaro Zelarayán, lo negó. "Cuando se cometió el asalto ella había llevado a su hijito a una curandera, ya que se le había caído la paletilla. No puede haber estado en dos lugares al mismo tiempo", explicó el abogado. Zelarayán incluso dijo que la curandera irá a declarar en caso de ser necesario.
Movane fue relacionada en la causa a raíz de los datos que aportó justamente uno de los acusados, pero al mismo tiempo, la moto que se secuestró en el aeropuerto le pertenecía. En ese rodado circulaba su pareja y padre de su hijo, Martín Jerez. "La moto es de ella, pero Jerez iba a ir a hacer un trámite. No hay nada extraño", explicó José Luis Chavanne, abogado del acusado. En tanto, ayer, los letrados Roberto Flores y Martín Zottoli, abogados de Marchisio, presentaron documentación que, según ellos, demuestra que el acusado iba al aeropuerto a adquirir un pasaje. "Tenía que ir a visitar a su hermana, que vive en Río Negro", dijeron. Tanto Jerez como Marchisio tiene antecedentes delictivos. Incluso este último está condenado por robo y estaba con permiso extramuros del penal de Villa Urquiza.
El ideólogo
Mientras los acusados prestaban declaración, los policías analizaban la causa para determinar cómo continuará la investigación. Según trascendió, el próximo paso sería tratar de detener al ideólogo del ataque que a su vez fue quien contrató los servicios de los delincuentes, que se hacen llamar "La Banda de la Gruta". Es por eso que no se descarta que en las próximas se concreten nuevos allanamientos. Al mismo tiempo, al menos seis integrantes activos de la gavilla continúan prófugos. Entre ellos, un tal "Roquecito" es sindicado como líder de la organización. Los policías sostienen que una vez que los detengan habrán desarticulado completamente la banda, que según los investigadores se especializa en "salideras bancarias".
Siguen internados
Esteban Valdez, Diego Valenzuela y Juan Reyes, quienes resultaron baleados durante el atraco del jueves de la semana pasada, se recuperan de a poco de las heridas que sufrieron, dijeron fuentes médicas a LA GACETA. Ninguno de ellos podría declarar por lo menos hasta fines de la próxima semana. El fiscal Guillermo Herrera espera que puedan reconocer a algunos de los detenidos como las personas que los atacaron.







