31 Julio 2009 Seguir en 
MADRID.- La organización armada vasca cumple hoy 50 años de existencia, con el signo de la violencia como estandarte para conseguir la independencia del País Vasco. El 31 de julio de 1959 varios disidentes del Partido Nacionalista Vasco (PNV) sellaron la fundación de ETA (Patria Vasca y Libertad). El PNV, moderado, fue creado sobre la base de la ideología étnica, antiespañola y ultracatólica de su fundador, Sabino Arana. "La ETA de 1958, creada durante la dictadura de Francisco Franco, juntaba a militantes antifranquistas, nacionalistas; era la juventud del 68; era la cultura, el frente obrero, pero no los asesinatos", escribió el periodista vasco Gorka Landaburu.
ETA, que no recurrió a la violencia hasta 1968, no ha dejado de utilizarla hasta ahora, pese a que hay más independentistas que abrazan la vía democrática. "El problema de ETA es que no supieron digerir el fin del franquismo y la transición democrática a finales de los la década de 1970; no supieron renunciar a la violencia", resume Landaburu.
Hoy, la situación de ETA refleja debilidad, ya que cada vez cometen menos atentados mortales y en los dos últimos años se enfrentaron a una contundente persecución policial. Su capacidad es bastante inferior a la de hace 10 años, pero a pesar de las dificultades que tienen continúan por la vía del terrorismo.
Desmarque
Sin embargo, numerosos veteranos de ETA y electores independentistas vascos se han desmarcado de la violencia. Los objetivos de ETA eran defendidos en el ámbito político por la coalición radical Batasuna, que en diversas elecciones logró entre el 12% y el 18% de los votos del electorado vasco. Batasuna fue declarada ilegal en marzo de 2003 por el Tribunal Supremo español. Entre 2008 y abril de este año, la Justicia española suspendió la actividad de cuatro partidos independentistas, por sus lazos con Batasuna y ETA.
Por otra parte, la Justicia española prohibió dos actos de apoyo a los presos de ETA, previstos para hoy y mañana. La decisión judicial se tomó tras el atentado en Burgos. Los actos iban a celebrarse en la localidad guipuzcoana de Villabona, por autorización del juez Santiago Pedraz, al amparo del derecho a la libertad de expresión. Sin embargo, la Sala IV de lo Penal percibió un delito de enaltecimiento del terrorismo y pidió que la prohibición sea comunicada con urgencia al gobierno vasco y a las fuerzas de seguridad. (Reuters-DPA-AFP-NA)
ETA, que no recurrió a la violencia hasta 1968, no ha dejado de utilizarla hasta ahora, pese a que hay más independentistas que abrazan la vía democrática. "El problema de ETA es que no supieron digerir el fin del franquismo y la transición democrática a finales de los la década de 1970; no supieron renunciar a la violencia", resume Landaburu.
Hoy, la situación de ETA refleja debilidad, ya que cada vez cometen menos atentados mortales y en los dos últimos años se enfrentaron a una contundente persecución policial. Su capacidad es bastante inferior a la de hace 10 años, pero a pesar de las dificultades que tienen continúan por la vía del terrorismo.
Desmarque
Sin embargo, numerosos veteranos de ETA y electores independentistas vascos se han desmarcado de la violencia. Los objetivos de ETA eran defendidos en el ámbito político por la coalición radical Batasuna, que en diversas elecciones logró entre el 12% y el 18% de los votos del electorado vasco. Batasuna fue declarada ilegal en marzo de 2003 por el Tribunal Supremo español. Entre 2008 y abril de este año, la Justicia española suspendió la actividad de cuatro partidos independentistas, por sus lazos con Batasuna y ETA.
Por otra parte, la Justicia española prohibió dos actos de apoyo a los presos de ETA, previstos para hoy y mañana. La decisión judicial se tomó tras el atentado en Burgos. Los actos iban a celebrarse en la localidad guipuzcoana de Villabona, por autorización del juez Santiago Pedraz, al amparo del derecho a la libertad de expresión. Sin embargo, la Sala IV de lo Penal percibió un delito de enaltecimiento del terrorismo y pidió que la prohibición sea comunicada con urgencia al gobierno vasco y a las fuerzas de seguridad. (Reuters-DPA-AFP-NA)









