31 Julio 2009 Seguir en 
MADRID.- Un día después de perpetrar un atentado con coche bomba en Burgos, terroristas vascos dieron muerte a dos guardias civiles en la isla española de Mallorca, en víspera de los 50 años de existencia de ETA.
Una vez más, todo el arco político de España condenó el hecho, excepto los grupos radicalizados vinculados con la organización separatista
La explosión ocurrió cerca de las 13.50 en el vehículo todo terreno de los dos agentes en Palmanova, en el municipio de Calviá, uno de los principales centros turísticos de las Baleares. Los fallecidos son dos guardias, de 27 y 28 años, que se hallaban vestidos de paisano en el interior del vehículo estacionado frente al cuartel. Varias horas después, miembros de la Guardia Civil realizaron una explosión controlada en otro coche situado frente a la casa cuartel de Palmanova, ante la imposibilidad de desactivar la bomba lapa que había sido colocada en los bajos del coche.
"Oímos una gran explosión. Corrimos hacia el lugar de donde salían llamas, para ver si podíamos ayudar. Un todo terreno había volado por los aires. Se veía a alguien reanimando al que estaba malherido o fallecido, en la carretera". Al dramático relato de un testigo se le agregó otro difundido por la televisión española: "un Land Rover en llamas se había levantado unos dos o tres metros del suelo. A un chico lo han arrastrado; han empezado a darle masajes cardíacos en el pecho".
Acción de alto riesgo
Se trata del primer atentado con víctimas mortales que se registra en las Islas Baleares. Un vocero del gobierno de la isla indicó que se podría tratar de un comando itinerante de la banda armada. "Cuanto más desesperados están, son más peligrosos", advirtió. Según observadores, los terroristas incursionaron en un terreno de alto riesgo para ellos, ya que salir de la isla no es cosa fácil después de una acción de violencia. "No teníamos detectado ningún comando que estuviese en la isla", admitió otra fuente del Gobierno. No obstante, las autoridades cerraron durante unas horas las salidas desde el puerto, aeropuerto y puertos deportivos de Mallorca.
Un día antes, ETA perpetró un atentado con coche bomba contra la casa cuartel de la Guardia Civil en Burgos. El objetivo era matar gran cantidad de gente, ya que en el establecimiento residen casi 100 familias de guardias civiles, pero el ataque causó heridas leves a 46 personas, entre ellas seis niños, además de la destrucción parcial del edificio.
Golpe vil
El presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, condenó "esta nueva vileza" y dijo que se había dado instrucciones a las fuerzas de seguridad para que extremen al máximo la vigilancia en todo el país. "Quienes hoy están detenidos; quienes sufren largas condenas de prisión, están señalando el camino que les espera a los autores de estos últimos atentados", afirmó. "No podrán escapar, pasarán sus vidas en la cárcel", apuntó.
Zapatero, que agradeció el apoyo del líder del opositor partido Popular, Mariano Rajoy, remarcó que todos los demócratas juntos "estamos decididos a mantener nuestro compromiso común para acabar con el terrorismo". La lehendakari (líder del gobierno vasco) en funciones, Isabel Celáa, aseguró por su parte que las autoridades no van a cejar en su empeño hasta ver a los responsables de este asesinato y a todos los miembros de ETA entre rejas, y convocó a los vascos a repudiar hoy el terrorismo en manifestaciones callejeras. (Reuters-AFP-NA)
Una vez más, todo el arco político de España condenó el hecho, excepto los grupos radicalizados vinculados con la organización separatista
La explosión ocurrió cerca de las 13.50 en el vehículo todo terreno de los dos agentes en Palmanova, en el municipio de Calviá, uno de los principales centros turísticos de las Baleares. Los fallecidos son dos guardias, de 27 y 28 años, que se hallaban vestidos de paisano en el interior del vehículo estacionado frente al cuartel. Varias horas después, miembros de la Guardia Civil realizaron una explosión controlada en otro coche situado frente a la casa cuartel de Palmanova, ante la imposibilidad de desactivar la bomba lapa que había sido colocada en los bajos del coche.
"Oímos una gran explosión. Corrimos hacia el lugar de donde salían llamas, para ver si podíamos ayudar. Un todo terreno había volado por los aires. Se veía a alguien reanimando al que estaba malherido o fallecido, en la carretera". Al dramático relato de un testigo se le agregó otro difundido por la televisión española: "un Land Rover en llamas se había levantado unos dos o tres metros del suelo. A un chico lo han arrastrado; han empezado a darle masajes cardíacos en el pecho".
Acción de alto riesgo
Se trata del primer atentado con víctimas mortales que se registra en las Islas Baleares. Un vocero del gobierno de la isla indicó que se podría tratar de un comando itinerante de la banda armada. "Cuanto más desesperados están, son más peligrosos", advirtió. Según observadores, los terroristas incursionaron en un terreno de alto riesgo para ellos, ya que salir de la isla no es cosa fácil después de una acción de violencia. "No teníamos detectado ningún comando que estuviese en la isla", admitió otra fuente del Gobierno. No obstante, las autoridades cerraron durante unas horas las salidas desde el puerto, aeropuerto y puertos deportivos de Mallorca.
Un día antes, ETA perpetró un atentado con coche bomba contra la casa cuartel de la Guardia Civil en Burgos. El objetivo era matar gran cantidad de gente, ya que en el establecimiento residen casi 100 familias de guardias civiles, pero el ataque causó heridas leves a 46 personas, entre ellas seis niños, además de la destrucción parcial del edificio.
Golpe vil
El presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, condenó "esta nueva vileza" y dijo que se había dado instrucciones a las fuerzas de seguridad para que extremen al máximo la vigilancia en todo el país. "Quienes hoy están detenidos; quienes sufren largas condenas de prisión, están señalando el camino que les espera a los autores de estos últimos atentados", afirmó. "No podrán escapar, pasarán sus vidas en la cárcel", apuntó.
Zapatero, que agradeció el apoyo del líder del opositor partido Popular, Mariano Rajoy, remarcó que todos los demócratas juntos "estamos decididos a mantener nuestro compromiso común para acabar con el terrorismo". La lehendakari (líder del gobierno vasco) en funciones, Isabel Celáa, aseguró por su parte que las autoridades no van a cejar en su empeño hasta ver a los responsables de este asesinato y a todos los miembros de ETA entre rejas, y convocó a los vascos a repudiar hoy el terrorismo en manifestaciones callejeras. (Reuters-AFP-NA)








