La vereda norte de Mate de Luna al 2.300 está llena de obstáculos. Escalones, entradas muy bajas, pendientes pronunciadas, postes, árboles en medio de la vereda, montículos de arena. Esto obliga a las personas que llevan coches con bebés, a discapacitados o a ancianos a bajar a la calle, con el riesgo que esto implica en una avenida de intenso tránsito vehicular.







