25 Julio 2009 Seguir en 
TEGUCIGALPA.- El depuesto presidente de Honduras, Manuel Zelaya, ingresó ayer en territorio de su país y luego de unas dos horas de arengar a sus simpatizantes volvió a cruzar la frontera hacia territorio nicaragüense. La maniobra, de fuerte impacto mediático, generó serios incidentes entre sus seguidores y las fuerzas de seguridad que se encuentran en la zona fronteriza. También provocó severas críticas de Estados Unidos y del mediador costarricense, Oscar Arias. La secretaria de Estado norteamericana, Hillary Clinton, condenó la "temeraria" incursión y exhortó a Zelaya a aceptar la propuesta de Arias, que consideró una buena base para solucionar la crisis política en forma pacífica. El gobierno de facto advirtió que rige la orden de arresto en contra de Zelaya, emitido por la Corte Suprema de Justicia. (DPA)









