21 Julio 2009 Seguir en 
A los 12 años, Mauricio Baldivieso debutó en el torneo de Primera división del fútbol boliviano con su club, Aurora, en un hecho que despertó tanto elogios como resistencias por parte de los que consideran que es un niño para jugar en un medio tan duro. Con el 10 en la espalda, número que usaron los volantes más famosos del mundo y que utilizó también su padre y ahora su entrenador, Julio César Emperador Baldivieso, Mauricio ingresó a la cancha faltando siete minutos para el final del partido entre Aurora y La Paz FC. De inmediato desató una serie de sentimientos encontrados. La mayoría alienta la posibilidad de que el niño-futbolista transite el camino de la fama que llevó a su padre a los primeros planos del fútbol boliviano. Luego jugó en Yokohama Marinos de Japón, Barcelona de Guayaquil y Cobreloa de Chile.
Los diarios bolivianos saludaron el debut y abrieron la esperanza de que el joven futbolista se convierta en una figura excluyente, en un contexto en el que la renovación de valores que es lenta, casi nula, con equipos que tienen jugadores bordeando los 40 años.
No faltaron los que cuestionaron el debut a tan corta edad, por la naturaleza del juego fuerte y por la presencia en el campo de jugadores de mayor envergadura y casi el doble de musculatura. Una muestra de eso se reflejó en la primera jugada: pisó el balón, un rival lo golpeó rudamente y casi llora del dolor.
Los opositores recordóaron que Pelé y Diego Maradona, considerados los mejores jugadores del mundo, debutaron a mayor edad. El padre entrenador reconoció que no es normal el debut de un chico que no tiene ni 13 años, pero dijo que su hijo está preparado. "Poco a poco se irá soltando. Mi hijo tiene talento y no desentonó mientras estuvo en la cancha", justificó.
Los diarios bolivianos saludaron el debut y abrieron la esperanza de que el joven futbolista se convierta en una figura excluyente, en un contexto en el que la renovación de valores que es lenta, casi nula, con equipos que tienen jugadores bordeando los 40 años.
No faltaron los que cuestionaron el debut a tan corta edad, por la naturaleza del juego fuerte y por la presencia en el campo de jugadores de mayor envergadura y casi el doble de musculatura. Una muestra de eso se reflejó en la primera jugada: pisó el balón, un rival lo golpeó rudamente y casi llora del dolor.
Los opositores recordóaron que Pelé y Diego Maradona, considerados los mejores jugadores del mundo, debutaron a mayor edad. El padre entrenador reconoció que no es normal el debut de un chico que no tiene ni 13 años, pero dijo que su hijo está preparado. "Poco a poco se irá soltando. Mi hijo tiene talento y no desentonó mientras estuvo en la cancha", justificó.







