La gripe A los obligó a cambiar el aula por la maestra particular
Los padres buscan apoyo para que sus hijos realicen las tareas que les dieron en la escuela. Están desbordados de pedidos. A los alumnos les cuesta organizarse y concentrarse ante la gran cantidad de deberes. Aumentó la demanda de niñeras.
12 Julio 2009 Seguir en 
Les cuesta sentarse unas horas por día a estudiar para no perder el ritmo escolar durante el receso extendido. Además, muy pocos alumnos tienen computadora para contactarse con sus maestras. Y la mayoría de los padres no ha cortado sus actividades laborales diarias, por lo que tampoco tienen mucho tiempo para sentarse junto a sus hijos a enseñarles y a controlar que realicen bien las actividades que les dieron los docentes.
El planteo de esta situación no tardó en producir un pico de demanda en los docentes particulares. Al adelantarse las vacaciones, como una medida de prevención de contagios de la gripe A, las escuelas enviaron cuadernillos o largas listas con tareas a los estudiantes. Aunque las autoridades precisaron que no se podían encargar temas nuevos durante el receso, muchos padres sostienen que sus hijos desconocen algunos puntos de las actividades y que sí o sí tienen que recurrir a una maestra.
La mayoría de los pedidos son para apoyo en Matemáticas y Lengua. Cada clase, que dura unas dos o tres horas, cuesta $ 15 para los alumnos primarios y entre $ 25 y $ 35 para los secundarios.
Junto a un grupo de docentes de todos los niveles, Olga Brandán da clases particulares a niños y adolescentes. "En esta época del año es común recibir estudiantes que tienen que rendir materias previas al finalizar las vacaciones de invierno. Pero esta vez nos superaron los pedidos de padres para apoyar en las tareas a los chicos que están en el receso", resaltó.
Según Brandán, a los alumnos les cuesta sentarse a hacer solos los deberes, más cuando les dan grandes cantidades, porque no saben organizarse. "Quieren que alguien esté al lado y les explique la consigna; por eso buscan ayuda particular", precisó. Comentó que, en general, los estudiantes se tomaron la primera semana de descanso y que a partir de mañana tiene muchos pedidos. "La mayoría solicitó venir dos o tres jornadas. Veremos si con eso alcanza porque a veces dicen que es para hacer la tarea nada más, pero ya tuvimos casos en que los alumnos desconocían el tema y teníamos que empezar de cero", especificó.
Lo que más sorprendió a María del Carmen Escobar, maestra particular, fue que quienes más buscaron su servicio en estos días fueron las abuelas, que quedaron al cuidado de los nietos mientras sus padres trabajan. "Se ve que no pueden hacerse cargo de las tareas y, además, no quieren que los chicos pierdan el ritmo de estudio", dijo.
Miriam Aráoz es empleada de comercio y tiene dos hijos en la primaria. Como trabaja mañana y tarde, casi no le queda espacio para atender las tareas de los chicos. "El poco tiempo que tengo para disfrutar de ellos no voy a estar renegando con deberes. Por eso busqué una maestra particular", contó, sin ocultar el agotamiento que le produjo la primera semana sin clases. "Los chicos están ansiosos, se aburren a cada rato", recalcó.
Se multiplica la demanda de niñeras
No es una situación fácil para los padres. Están cerradas las escuelas y la mayoría de las guarderías y jardines maternales. Muchas familias tuvieron que sumar un nuevo gasto este mes: la niñera. Las agencias y consultoras que buscan personal doméstico afirman que los pedidos se multiplicaron en los últimos días y que no dan abasto para cubrir la demanda.
Silvina Peiró es fonaudióloga y ajusta las consultas con sus pacientes al horario en que sus dos hijas van a la escuela. "Pero ahora se me complicó y más porque los abuelos que iban a llevarlas de vacaciones suspendieron el viaje. No me quedó otra que contratar una niñera", resaltó la mujer. Para ahorrar gastos, acordó con su vecina, que tiene dos pequeños, juntar a los hijos de ambas y que una sola empleada cuide a los cuatro. "Por suerte conseguimos una maestra jardinera, así que les planifica diversas actividades para que aprendan y se diviertan", contó.
Ermelinda Toledo, dueña de una agencia, recibió muchísimos pedidos, especialmente para cuidar niños. Resaltó que los padres piden servicios por el receso y especifican que la empleada sea joven, tenga paciencia y que haya cursado el secundario para que pueda ayudar a los chicos en sus estudios si es necesario o leerles cuentos.
En general, las niñeras cobran entre $ 8 y $ 15 por hora y si se contrata una agencia para que la seleccione se le debe pagar un porcentaje a esta. Renata Carlino, de otra empresa, señaló que este mes se triplicaron los contratos de baby sitter. Son pedidos de trabajo temporario porque muchas familias tuvieron que suspender los viajes de vacaciones de invierno o porque no hay guarderías adonde dejar los niños. También contó que aumentó el ofrecimiento de jóvenes para realizar este trabajo. Muchas son estudiantes universitarias que aprovechan para ganar unos pesos|", resaltó.
Aprender en casa
- Lectura, matemática e internet.- El director general de Educación bonaerense, Mario Oporto, recomendó a los alumnos que lean dos horas por día, practiquen matemática y miren en internet y televisión programas educativos durante el receso escolar, ampliado por la gripe A. "El objetivo es que los chicos no se aíslen del aprendizaje en las próximas semanas|", dijo.
- Propuesta pedagógica.- En Buenos Aires se recomienda compartir la lectura en familia: que algún adulto lea con los niños textos literarios de los manuales escolares. Además, aconsejan jugar al tutti fruti, al scrabbel y a las cartas.
- Internet.- Se proponen sitios para leer o para juegos didácticos: www.chicosyescritores.org, www.imaginaria.com.ar, www.rompecocos.com.
- Otras actividades.- Copiar recetas, ayudar a escribir la lista de compras, el diario personal, y armar un cancionero. Buscar y recortar imágenes en diarios o en internet de acciones para protegerse de la gripe A.
El planteo de esta situación no tardó en producir un pico de demanda en los docentes particulares. Al adelantarse las vacaciones, como una medida de prevención de contagios de la gripe A, las escuelas enviaron cuadernillos o largas listas con tareas a los estudiantes. Aunque las autoridades precisaron que no se podían encargar temas nuevos durante el receso, muchos padres sostienen que sus hijos desconocen algunos puntos de las actividades y que sí o sí tienen que recurrir a una maestra.
La mayoría de los pedidos son para apoyo en Matemáticas y Lengua. Cada clase, que dura unas dos o tres horas, cuesta $ 15 para los alumnos primarios y entre $ 25 y $ 35 para los secundarios.
Junto a un grupo de docentes de todos los niveles, Olga Brandán da clases particulares a niños y adolescentes. "En esta época del año es común recibir estudiantes que tienen que rendir materias previas al finalizar las vacaciones de invierno. Pero esta vez nos superaron los pedidos de padres para apoyar en las tareas a los chicos que están en el receso", resaltó.
Según Brandán, a los alumnos les cuesta sentarse a hacer solos los deberes, más cuando les dan grandes cantidades, porque no saben organizarse. "Quieren que alguien esté al lado y les explique la consigna; por eso buscan ayuda particular", precisó. Comentó que, en general, los estudiantes se tomaron la primera semana de descanso y que a partir de mañana tiene muchos pedidos. "La mayoría solicitó venir dos o tres jornadas. Veremos si con eso alcanza porque a veces dicen que es para hacer la tarea nada más, pero ya tuvimos casos en que los alumnos desconocían el tema y teníamos que empezar de cero", especificó.
Lo que más sorprendió a María del Carmen Escobar, maestra particular, fue que quienes más buscaron su servicio en estos días fueron las abuelas, que quedaron al cuidado de los nietos mientras sus padres trabajan. "Se ve que no pueden hacerse cargo de las tareas y, además, no quieren que los chicos pierdan el ritmo de estudio", dijo.
Miriam Aráoz es empleada de comercio y tiene dos hijos en la primaria. Como trabaja mañana y tarde, casi no le queda espacio para atender las tareas de los chicos. "El poco tiempo que tengo para disfrutar de ellos no voy a estar renegando con deberes. Por eso busqué una maestra particular", contó, sin ocultar el agotamiento que le produjo la primera semana sin clases. "Los chicos están ansiosos, se aburren a cada rato", recalcó.
Se multiplica la demanda de niñeras
No es una situación fácil para los padres. Están cerradas las escuelas y la mayoría de las guarderías y jardines maternales. Muchas familias tuvieron que sumar un nuevo gasto este mes: la niñera. Las agencias y consultoras que buscan personal doméstico afirman que los pedidos se multiplicaron en los últimos días y que no dan abasto para cubrir la demanda.
Silvina Peiró es fonaudióloga y ajusta las consultas con sus pacientes al horario en que sus dos hijas van a la escuela. "Pero ahora se me complicó y más porque los abuelos que iban a llevarlas de vacaciones suspendieron el viaje. No me quedó otra que contratar una niñera", resaltó la mujer. Para ahorrar gastos, acordó con su vecina, que tiene dos pequeños, juntar a los hijos de ambas y que una sola empleada cuide a los cuatro. "Por suerte conseguimos una maestra jardinera, así que les planifica diversas actividades para que aprendan y se diviertan", contó.
Ermelinda Toledo, dueña de una agencia, recibió muchísimos pedidos, especialmente para cuidar niños. Resaltó que los padres piden servicios por el receso y especifican que la empleada sea joven, tenga paciencia y que haya cursado el secundario para que pueda ayudar a los chicos en sus estudios si es necesario o leerles cuentos.
En general, las niñeras cobran entre $ 8 y $ 15 por hora y si se contrata una agencia para que la seleccione se le debe pagar un porcentaje a esta. Renata Carlino, de otra empresa, señaló que este mes se triplicaron los contratos de baby sitter. Son pedidos de trabajo temporario porque muchas familias tuvieron que suspender los viajes de vacaciones de invierno o porque no hay guarderías adonde dejar los niños. También contó que aumentó el ofrecimiento de jóvenes para realizar este trabajo. Muchas son estudiantes universitarias que aprovechan para ganar unos pesos|", resaltó.
Aprender en casa
- Lectura, matemática e internet.- El director general de Educación bonaerense, Mario Oporto, recomendó a los alumnos que lean dos horas por día, practiquen matemática y miren en internet y televisión programas educativos durante el receso escolar, ampliado por la gripe A. "El objetivo es que los chicos no se aíslen del aprendizaje en las próximas semanas|", dijo.
- Propuesta pedagógica.- En Buenos Aires se recomienda compartir la lectura en familia: que algún adulto lea con los niños textos literarios de los manuales escolares. Además, aconsejan jugar al tutti fruti, al scrabbel y a las cartas.
- Internet.- Se proponen sitios para leer o para juegos didácticos: www.chicosyescritores.org, www.imaginaria.com.ar, www.rompecocos.com.
- Otras actividades.- Copiar recetas, ayudar a escribir la lista de compras, el diario personal, y armar un cancionero. Buscar y recortar imágenes en diarios o en internet de acciones para protegerse de la gripe A.








