Arrecian los ataques "bolivarianos" contra la libertad de expresión

Por Emilio J. Cárdenas - Ex embajador argentino ante la ONU.

05 Julio 2009
Una de las más notorias características de los gobiernos "bolivarianos" es la de intentar controlar los medios de comunicación masiva. Tanto Hugo Chávez, como Evo Morales, como Rafael Correa y Daniel Ortega, van en dirección de su ideal: manejar la prensa, como en la Cuba de Fidel Castro.
La acción en ese sentido muestra dos vertientes. La primera la constituyen los llamados "medios públicos", que responden automáticamente a los impulsos ideológicos del poder político. Todos esos regímenes tienen hoy un sector de medios públicos que crece aceleradamente. La segunda consiste en eliminar, por el medio que fuere, a los medios que, por libres, tienen una opinión distinta de la oficial.
Así hemos visto en Venezuela los episodios de Radio Caracas Televisión, primero, y de Globovisión ahora. Y ataques similares en Bolivia, Ecuador y Nicaragua. Ocurre que la prensa libre es -por definición- un límite a la arbitrariedad de los autoritarios. En Nicaragua, desde hace rato que Ortega acusa a los medios de traidores y conspiradores. Como suele suceder en los países "bolivarianos", Ortega influye fuertemente sobre el Poder Judicial de su país. Tan es así, que el año pasado el director y el jefe de redacción del diario "La Prensa" fueron condenados por injuria, por haber titulado una noticia "CPC con licencia para dar golpiza", en referencia a los Consejos del Poder Ciudadano, de orientación sandinista. La nota aludía a la dura agresión física que sufrió uno de los periodistas del diario. El juez sostuvo que al no haberse probado quién había sido el agresor, el título referido configuraba una injuria.
El clima contra los medios nicaragüenses es tan grave que, preocupada, la Sociedad Interamericana de Prensa lo ha denunciado.  Ortega acaba de cerrar "Radio La Ley", que tenía licencia desde 2004,  arguyendo incumplimientos reglamentarios. Su propietario, Santiago Aburto, es un conocido crítico del presidente. Como respuesta a su disidencia, Telcor, el organismo regulador de las comunicaciones, le canceló su licencia y dispuso el decomiso de los equipos de la radio mediante un desmedido uso de la fuerza. Daniel Ortega está llevando rápidamente a Nicaragua hacia el pasado totalitario. Concretamente hacia la era en que el sandinismo gobernó de facto,

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