Los camaristas penales hacen malabarismo para poder asistir a todos los juicios orales

Algunos debates se posponen y otros se suspenden por falta de magistrados o de fiscales.

01 Julio 2009
Jueces que en menos de cuatro horas participan en tres juicios orales distintos, fiscales de Cámara que se reemplazan una hora antes de que se inicie una audiencia, falta de salas de debate, defensores oficiales que representan a imputados sin haber leído el expediente. La situación en el fuero penal es caótica. Cinco de las 18 vocalías de las seis salas de la Cámara Penal están vacantes y, por eso, algunos jueces deben recurrir en auxilio de sus colegas cuando no se puede integrar un tribunal. Ayer, por ejemplo, el camarista Emilio Páez de la Torre estuvo en tres audiencias y la fiscala Juana Prieto de Sólimo, en dos. Dos debates debieron suspenderse luego de que declarara un solo testigo. En el primero de ellos se investiga el ataque que sufrió Daniel Aveldaño el 11 de junio de 2006 cuando, durante un asalto, le dieron un tiro en el corazón. El joven se salvó casi por milagro. Si la audiencia no se iniciaba, la causa en la que están imputados son Julio Saguir y Oscar Amaya podría haber prescripto.
En otro juicio oral, por un homicidio, el fiscal de Cámara Daniel Marranzino debió reemplazar a Prieto de Sólimo apenas unos minutos antes del inicio del debate. "Tengo al menos que leer el expediente", explicó Marranzino. La audiencia se pospuso. A pesar de estas vicisitudes, nadie se queja. Sin buscar polémicas, los magistrados consultados -que pidieron reserva de identidad-, afirmaron: "la gente busca Justicia y para eso estamos nosotros. Los problemas son internos, pero vamos a seguir trabajando como siempre".