Los jueces corren de una sala a otra para hacer juicios

Problemas para integrar las salas penales.

DEBATE PUBLICO. Los jueces deben auxiliar a colegas en distintas causas. LA GACETA / JORGE OLMOS SGROSSO
DEBATE PUBLICO. Los jueces deben auxiliar a colegas en distintas causas. LA GACETA / JORGE OLMOS SGROSSO
01 Julio 2009
"Bueno, nos vemos a las 8. Después tengo otro juicio a las 9, y cuando termine ese empiezo otro". Las palabras de Emilio Páez de la Torre, vocal de la sala V de la Cámara Penal, se escucharon mientras se desarrollaba la audiencia de debate oral de una causa en el Palacio de Tribunales. Hablaba con su colega María del Pilar Prieto, de la sala IV. Otros dos magistrados, Silvia Castellote y Alfredo Barrionuevo, lo escuchaban, pero no estaban sorprendidos. En este fuero, a raíz de la cantidad de cargos sin cubrir, ya es normal que los vocales integren otras salas y deban llevar adelante hasta dos o tres juicios orales en un solo día.
Ayer debía comenzar el juicio por la muerte de Gerardo José Subirán, ocurrida el 1 de setiembre de 2001. Luego de numerosos recursos ante la Cámara de Apelaciones en lo Penal de Instrucción y hasta en la Corte Suprema se había podido fijar fecha de audiencia. Pero el debate se suspendió nuevamente: la fiscala de Cámara Juana Prieto de Sólimo, que debía sostener la acusación contra los imputados Luis "Goyo" Saguir y Pablo "El Mocho" Medina, tenía a su cargo, además, la representación del Ministerio Público en el juicio que se está desarrollando por la agresión que sufrió el 3 de mayo de 2002 el periodista Daniel Malnatti. Por eso, ella le pidió a su colega Daniel Marranzino que la subrogara. "Yo puedo estar en el juicio sólo por la audiencia de hoy (por ayer), ya que mañana tengo otros juicios. Además, no conozco nada de la causa", le explicó Marranzino a la presidenta del Tribunal de la sala III, Ana Lía Castillo de Ayusa. Entonces, el querellante Jorge Lobo Aragón se opuso. "Entiendo los problemas que hay con las vacantes, pero es una falta de respeto para los acusados y para los familiares de las víctimas", esgrimió. La audiencia pasó para el 10 de agosto. Pero, entonces, otro de los vocales, Carlos Norry (Sala I), estará a días de jubilarse. Otro que ya inició los trámites para retirarse es Julio Espíndola Aráoz (Sala I).
Dos de los juicios en los que intervino ayer Páez de la Torre (integrando las Salas IV y VI) corrían peligro de prescribir si no se concretaban. Uno es por un abuso deshonesto y el otro, por un homicidio en grado de tentativa. La situación de las defensoras oficiales no es mejor. Muchas de ellas intervienen también en al menos dos debates diarios. A esto hay que sumarle que los camaristas también hacen las veces de jueces de ejecución de sentencia; eso sin contar la falta de espacio. Ayer el juicio oral por el caso Malnatti debió iniciarse en la sala de usos múltiples del Colegio de Abogados, ya que las dos de Tribunales estaban ocupadas.
Los vocales a los que consultó LA GACETA pidieron que no se los identificara. Sin embargo, no se mostraron molestos como consecuencia de la crítica situación. "Las cosas son así y vamos a seguir trabajando sin problemas", explicó uno de ellos. Todos son conscientes que de su labor depende la libertad de una persona.

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